Tres visiones diferentes de cómo Argentina debe posicionarse en el mundo. Diana Mondino apostó por la apertura multilateral. Gerardo Werthein navegó la turbulencia. Y ahora Pablo Quirno llega con la tarea de darle coherencia a una apuesta clara: alineamiento occidental sin retorno. Pero aquí está el nudo: ¿es posible convertir una convicción política en una estrategia de Estado que funcione en la práctica? La diplomacia no es solo elegir aliados, es saber negociar con ellos sin perder autonomía.










