19/04/2026 MÉXICO

CELAC: avances externos, fracturas internas
Reunión de la CELAC 2026

Cumbre CELAC

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) es un mecanismo intergubernamental creado en 2011 para el diálogo y concertación política, con el objetivo de promover la integración política, económica, social y cultural, así como el desarrollo de sus 33 países miembros.

Por lo general, los Estados se reúnen anualmente (aunque esto puede cambiar dependiendo de las agendas políticas y otros eventos) y en este encuentro se hace el cambio de presidencia pro tempore. En 2026, se llevó a cabo en Colombia, país que tenía el cargo desde 2025 y que le traspasó este cargo a Uruguay durante un año.

Aunque la CELAC se ha propuesto lograr una integración de la región y ser un espacio para la resolución de conflictos, este escenario se ha convertido en un lugar de desacuerdo entre los Estados, especialmente, por las diferentes tendencias ideológicas de cada gobierno. Esto ha generado, desde su creación, en conflictos que han dificultado la cooperación en la comunidad, pues esto ha estado más orientado a la tendencia política interna de cada miembro.

Por ejemplo, en 2020, durante la presidencia de Jair Bolsonaro (que representaba a la derecha de su país), Brasil se retiró de la organización por considerar que era un mecanismo que daba protagonismo a los regímenes no democráticos como el de Venezuela, Nicaragua y Cuba. Asimismo, el mandatario argentino Javier Milei, también de derecha, ha mantenido una postura crítica frente a este espacio y ha preferido estrechar sus relaciones con los Estados Unidos.

Estas disputas ideológicas han bloqueado la posibilidad de lograr acuerdos y llevar a cabo proyectos en beneficio de los Estados parte, como por ejemplo el plan de interconexión eléctrica regional y la creación de un tratado de integración energética para unificar las redes eléctricas de América Latina y el Caribe para fortalecer la seguridad energética, fomentar las energías limpias y reducir las emisiones que contaminan.

Los presidentes Petro y Lula
Los presidentes Petro y Lula. Fuente: Cancillería de Colombia

Actualmente la presidencia pro tempore está en manos de Colombia. A pesar de que el presidente Gustavo Petro tenía planes ambiciosos en temas como medio ambiente, seguridad (narcotráfico, trata de personas y contrabando) y migración, se ha encontrado con grandes dificultades para lograr concertaciones dentro de la CELAC. Aunque el objetivo es fomentar el multilateralismo, la realidad de una buena parte de los países latinoamericanos no es igual, ya que algunos estados están concentrando sus políticas en fortalecer las relaciones bilaterales, especialmente con los Estados Unidos, como es el caso no solo de Argentina, sino también de Ecuador, Panamá y ahora Chile, con la entrada de Jose Antonio Kast como presidente de la República.


La más reciente cumbre no solo demostró el poco interés de los países de mantener vivo este mecanismo, ya que solo participaron cuatro (Colombia, Brasil, Uruguay y San Vicente y las Granadinas) de 33 presidentes, sino que hay poco consenso y unión frente a temas de relevancia regional, como ocurrió con la declaración final, la cual giró en torno a la necesidad de poner fin a los bloqueos impuestos a Cuba y desestimar la afirmación de que este país patrocina el terrorismo, de la cual se desligaron las representaciones de países como Argentina, Chile, Bolivia, Costa Rica, Ecuador y El Salvador, los cuales están alineados a la iniciativa “escudo de las Américas”, del gobierno de Donald Trump.

Este programa, que fue lanzada a principios del mes de marzo, es una coalición de carácter militar en la región, que busca “erradicar los carteles criminales” y que cuenta con la participaron de presidentes como Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia), Rodrigo Chaves (Costa Rica), Daniel Noboa (Ecuador), Nayib Bukele (El Salvador) y Santiago Peña (Paraguay), entre otros, quienes tienen una relación e ideología cercana con los Estados Unidos.

Avances y resultados en 2026

Sin embargo, la cumbre también tuvo momentos relevantes. Uno de ellos fue que se demostró el compromiso de la CELAC con una intención de acercamiento a otros actores relevantes, como China, la Unión Europea o países africanos, con los cuales Francia Márquez, vicepresidenta de Colombia, inició diálogos para sentar las bases de cooperación entre países del sur global, con el objetivo de abordar temas como el desarrollo, el cuidado de la vida, el medio ambiente, la soberanía alimentaria y la búsqueda de mecanismos de financiación a través del intercambio de conocimientos y el fortalecimientos de las instituciones.

Como resultado de los diálogos, durante la cumbre se logró la firma de un memorando de entendimiento entre el Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe y el Instituto de Investigaciones Afrolatinoamericano que tiene como principal objetivo promover la equidad étnico-racial, fortalecer el liderazgo afrodescendiente y la formación de líderes en la región, a través de programas de becas para investigadores afrodescendientes, fortalecimiento de los archivos digitales de investigación afrolatinoamericano y la implementación de políticas públicas para la inclusión y la justicia racial en América Latina y el Caribe.


Este espacio también fue el momento de la entrega de la presidencia pro tempore a Uruguay y su mandatario, Yamandú Orsi. En su discurso de aceptación reconoció que la región se ha mantenido como una zona de paz y aseguró que durante su periodo a cargo de la organización, se enfocarán en fortalecer el diálogo y la cooperación regional; así como en avanzar en temas relevantes para los países, como la seguridad alimentaria, proyectos de transición energética e interconexión regional y combatir la violencia relacionada con el crimen organizado, problemática que afecta gran parte de la región.

Polémicas declaraciones

Gustavo Petro y su homólogo brasileño Luis Inácio “Lula” Da Silva fueron protagonistas durante el evento, debido a los discursos ofrecidos por ambos.

El presidente colombiano, en alusión a Marco Rubio (Secretario de Estado de los Estados Unidos), afirmó que su discurso podría llevar al escalamiento de los conflictos en el mundo, por lo que América Latina y África deben buscar su propia identidad. Adicionalmente, cuestionó el papel que actualmente está desarollando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ya que, de acuerdo con el mandatario, Naciones Unidas no ha podido cumplir con la función de detener las guerras y tampoco tiene la capacidad para resolver los problemas que afectan el mundo, especialmente los conflictos armados: «llevamos unos cuantos años y hemos visto cómo afloran las guerras en el planeta: Ucrania, el genocidio de Gaza, el conflicto en Medio Oriente, Sudán. Y sin embargo, Naciones Unidas no puede impedirlo. Es una impotencia actuando», afirmó Petro.

Al igual que el presidente de Colombia, Lula Da Silva criticó fuertemente a la Organización por su incapacidad para ejercer un papel decisivo en los actuales conflictos internacionales, especialmente, por el rol que han tomado los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Al ser poderosos “se creen dueños de de los demás países”, expresó el brasileño, quien agregó que “no han sido capaces de solucionar el problema de Gaza, de Irak, de Libia, no fueron capaces de resolver el problema de Ucrania, ni el de Irán».

Asímismo, mencionó a Estados Unidos y consideró que las decisiones tomadas por este país sobre Venezuela y Cuba no han sido democráticas, «No es posible, no podemos admitir que los demás piensen que son dueños de nosotros. Miren lo que hacen con Cuba en este momento, miren lo que hicieron con Venezuela. Eso no es democrático». Y no se quedó ahí, también aseguró que «hay países que nos quieren colonizar otra vez” y que quieren ser dueños de los recursos latinoamericanos para la fabricación de dispositivos tecnológicos.


La lecciones de la CELAC

En 2026, la CELAC volvió a mostrar sus dos caras: la de un espacio con potencial para articular una voz regional en el escenario global, y la de un mecanismo estancado por las divisiones internas. Mientras se abren nuevas puertas hacia la cooperación sur-sur, esta vez con África, de manera interna persisten las fracturas ideológicas, la falta de consensos y el desinterés de varios gobiernos por apostar por una agenda común.

La baja asistencia a la cumbre y las dificultades para concretar acuerdos reflejan una realidad: la integración regional y el multilateralismo no es hoy una prioridad para muchos países. En ese contexto, la CELAC se debate entre consolidarse como un actor relevante o diluirse en medio de discursos y desencuentros. El reto ahora es pasar de las declaraciones a la acción, en una región que, más que nunca, necesita coordinación frente a un escenario internacional cada vez más complejo.

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Luisa Fernanda Gutiérrez Arias

Internacionalista y magíster en derecho internacional con experiencia en investigación social.


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