02/10/2022 MÉXICO

DD.HH. archivos - United Explanations

Ramiro Rubil14/09/2022
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Dejando atrás la primera mitad del año, ya empieza a escucharse los ecos del mundial esperado de fútbol de 2022 , el cual se celebrará por primera vez en la región de Medio Oriente en el país de Qatar. Sin embargo, este evento masivo que se enfrentará a 32 países para competir en un torneo que será televisado y celebrado por millones de personas alrededor del mundo ya se ha encontrado en la situación de algunas controversias alrededor de sus preparaciones, de las particulares costumbres locales, y de las denuncias de corrupcion y soborno que llevaron a Doha a ganar la votacion para ser la sede del mundial.

 

La corrupción de la FIFA

Muchas interrogantes rodearon la celebración de este campeonato desde que se anunció la sede para este año en 2010; pero una de las polémicas más tempranas que surgieron giraban en torno a la corrupción de la misma FIFA, y al hecho de que Qatar habría conseguido alojar al torneo de 2022 a través de sobornos. Una investigación que salió a la luz en abril de 2020, revela que los votos realizados en 2010 para las organizaciones de los mundiales 2018 y 2022 fueron motivados por prestaciones económicas que fueron recibidos por miembros oficiales de la FIFA. Previamente a la votación, ya se habían desestimado dos de los votantes por haber sido captados en cámara recibiendo dichos sobornos, mientras que investigaciones posteriores revelaron que no fueron los únicos, y que muchos de los oficiales que si votaron a favor de Rusia y Qatar tenían las manos manchadas. Entre ellos podemos encontrar algunas de las autoridades mas importantes del futbol latinoamericano, como pueden ser Julio Grondona de Argentina, Nicolás Leoz de Paraguay y Ricardo Teixeira de Brasil.

Momento en el que la FIFA anunciaba que Qatar sería la sede del Mundial de Futbol 2022 (2010). (Imagen Flickr)

La violación de derechos laborales

Otra de las situaciones a las que se tuvo que enfrentar la organización gira en torno a la construcción de la infraestructura necesaria para el mundial, ya que en un tiempo récord Doha se tuvo que encargar de levantar estadios y edificios para alojar y entretener a los participantes, organizadores y espectadores del mundial, y para llevar a cabo semejantes construcciones se aceptó la ayuda de obreros extranjeros. El problema surge cuando empiezan a aparecer denuncias que giran en torno al maltrato, explotación y el impago de salarios en tiempo y forma de obreros que se encuentran en una nación que no es la suya, sin posibilidades de cambiar de trabajo y cuyos reclamos no son escuchados. Esto se pudo ver claramente en agosto de este año, cuando muchos de estos inmigrantes fueron detenidos por las fuerzas policiales de Qatar por manifestarse afuera de las oficinas de “Al Bandany International Group”, una firma constructora partícipe de las construcciones mundialistas. Los obreros en cuestión se encontraban protestando debido a que hace meses trabajan prácticamente gratis ya que no estaban recibiendo los salarios debidos y prometidos por la constructora. Esta situación empeora cuando tenemos en cuenta que Doha no solo arrestó a estos trabajadores, sino que también los deportó a sus países de origen (mayormente otros países de Asia).

El maltrato de obreros extranjeros no es una acusación novedosa en el país del golfo, las denuncias han surgido desde que Doha comenzó a utilizar mano de obra extranjera para la construcción de la infraestructura requerida, y las investigaciones llevan años abiertas. En el año 2015, un grupo de reporteros alemanes que se encontraban en Qatar filmando un documental sobre las construcciones para el mundial y las pobres condiciones laborales fueron arrestados por las autoridades locales, destruyeron su equipo y borraron el material que habían filmado. Posteriormente en 2016, las autoridades qataríes vigilaron, siguieron y detuvieron a periodistas de la BBC que estaban en el país para investigar dichas denuncias y especialmente ciertas acusaciones que indicaban la muerte de cientos de obreros nepalíes causadas por las inhumanas condiciones de trabajo.

Estadio Lusail en construcción, Qatar. (2020) (Imagen Flickr)

Organizaciones como “Human Right’s Watch” y Amnistía Internacional se han encargado especialmente de investigar y denunciar aquellas detenciones que violan directamente la libertad de expresión y también las situaciones en las que no se ha asegurado condiciones apropiadas para la seguridad y la salud de los obreros inmigrantes que se encuentran en el país, muchos de los cuales han sufrido heridas, salarios insuficientes y en algunos casos, la muerte. Estas organizaciones no solo culpan parcialmente a la FIFA por haberle dado el hospedaje del torneo a Qatar sin requerirle una reforma laboral que asegure condiciones laborales apropiadas, sino que también hacen hincapié en otros derechos en los que el Estado qatarí ha fracasado en asegurar y constantemente ignora, como asegurar la igualdad y los derechos de las mujeres, el colectivo LGBTIQ+ y las minorías étnicas. Y aunque estos temas poco tienen que ver con la organización del campeonato mundial de futbol, es importante mencionar que el país huésped no ofrece las mismas garantías y oportunidades ni es seguro para todos, lo cual también va a significar un choque de realidades para aquellas personas del mundo occidental que quieran asistir al mundial, así como también una necesidad de adaptación a las costumbres y leyes locales.

Un claro ejemplo de estas desigualdades podemos encontrar en el sistema penal de Qatar, el cual incluye como delito penado (bajo multa y años de prisión) a las “actividades sexuales entre personas del mismo sexo” o “sodomía”. Esto lleva a que las personas que pertenezcan al colectivo LGBTIQ+ que quieran vivir su sexualidad libremente tengan que exiliarse en el exterior o afronten las penas del estado, la condena social e incluso en algunos casos la muerte, ya que algunas familias siguen practicando la costumbre tribal de “asesinato de honor”.

 

Imagen ilustrativa (Flickr)

Los derechos de las mujeres, aunque la constitución declare la igualdad entre ambos sexos, es otra materia que se encuentra bastante limitada jurídicamente. En Qatar funciona una especie de sistema de tutela, bajo el cual el accionar de las mujeres es muy limitado y necesita el permiso de su guardián o tutor (hermano, padre, marido, etc.) para realizar numerosas actividades como pedir becas universitarias, viajar al exterior, casarse, etc. Por supuesto que estas normas no se aplicarán a las mujeres extranjeras que deseen visitar el país para asistir al evento deportivo, que podrán actuar normalmente, a excepción de ciertas reglas de vestimenta que deberán respetar todos.

Este año se realizó una encuesta en Alemania acerca de la asistencia de su selección nacional en el campeonato mundial de Qatar 2022, en el cual 48% de los entrevistados sostenía que su equipo debería retirarse del evento deportivo por su realización en un país cuyo sistema legal no promueva la igualdad jurídica ni la justicia para todas las personas por igual. Lo mismo opina Philipp Lahm, ex capitán de la selección alemana, el cual no piensa asistir al evento deportivo y culpa a la FIFA por ignorar las controversias en materia de derechos humanos que giran en torno al país del golfo.

El mundial de fútbol es un evento que disfrutan millones de espectadores de todo el mundo, sin importar sus creencias, género, orientación sexual o nacionalidad. Sin embargo, hay personas que no pueden disfrutar del certamen de este año plenamente, sin recordar que se está celebrando porque muchas otras personas sufren día a día la represión, persecución e injusticias provenientes desde el mismo aparato estatal, y muchas otras las sufrieron en las mismas preparaciones para el campeonato. Surge preguntarnos si esta situación se podría haber evitado, o mínimo, si en el futuro la FIFA tendrá en cuenta el respeto más básico por los derechos humanos a la hora de elegir las próximas sedes mundialistas, no sólo para demostrar que se ha alejado de sus días más corruptos, sino también para aprovechar el poder y la influencia que tiene en todo el mundo para sumarse a la promoción y lucha por el respeto de los derechos de todas las personas.


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En Latinoamérica, las concepciones sobre el matrimonio igualitario y la homosexualidad son altamente discriminadas y entendidas como desórdenes mentales por una mayoría tradicional y conservadora.

Esta situación aún perdura en nuestro país, ya que la mentalidad peruana aún no está preparada para entender los alcances del amor, libertad e igualdad. Por esa razón, es muy común escuchar que su legalización acabará con la familia tradicional, elevando el número de parejas homosexuales y lésbicas, como si fuera una pandemia que con solo el hecho de reconocerles ciertos derechos; ello resulte ser un peligro para la concepción propia de familia.

¿Qué dice el ordenamiento jurídico peruano sobre el matrimonio igualitario?

La Constitución Política del Perú establece que la comunidad y el Estado protegen a la familia y promueven el matrimonio. Reconocen a estos últimos como institutos naturales y fundamentales de la sociedad. De acuerdo a dicho artículo, no se establece ningún impedimento para las personas del mismo sexo para contraer matrimonio. Mientras que el Código Civil establece que el matrimonio es la unión voluntariamente concertada por un varón y una mujer legalmente aptos con sujeción a las disposiciones del Código, a fin de hacer vida en común. Asimismo, un elemento controversial es la heterosexualidad, ya que se señala que este acto es entre un varón y una mujer (art. 234).

Un duro golpe en la lucha del reconocimiento del matrimonio homosexual…

Recientemente, en el caso Óscar Ugarteche contra el Reniec se ha rechazado el amparo para reconocer el matrimonio de pareja homosexual. Esta sentencia es muy controversial ya que fue desestimada en mayoría, bajo los siguientes argumentos: (1) No existe un “derecho constitucional al matrimonio para las parejas del mismo sexo”; (2) “no se ha tomado en cuenta la OC 24/17 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por ser vinculante para Costa Rica, pero no para Perú”. Por otro lado, la presidenta del TC Marianela Ledesma, Carlos Ramos y Eloy Espinoza consideran que el matrimonio es reconocido como un “instituto jurídico constitucionalmente garantizado” que el legislador no puede suprimir y que tiene la obligación de promover. El matrimonio civil instituye una relación de afecto profundo mutuamente concertada, entre personas capaces jurídicamente y libres de impedimento razonable, no solo es evidente que su reconocimiento y protección no implica la afectación de derechos o intereses de terceros, sino que constituye un elemento fundamental para el desarrollo del plan de vida de estas personas. Como ya se señaló, esta sentencia resulta muy controversial ya que se espera un avance hacia los derechos de esta minoría tan discriminada y rechazada en nuestra sociedad. No obstante, se sabe que el economista Oscar Ugarteche acudirá a la justicia internacional para que se revise su caso.

¿Cómo puede justificar la incorporación del matrimonio igualitario en el Perú?

Se parte del principio de la igualdad, ya que todos somos sujetos de derechos iguales ante la ley y a los que se le debe una igual consideración y respeto, no se debería limitar la institución del matrimonio a las minorías (García, 2015, p.79). Por otro lado, de acuerdo al principio de la supremacía constitucional si nuestra Constitución no prohíbe el matrimonio igualitario, ello presenta una controversia con el artículo 234 del Código Civil que manifiesta que esta es una unión voluntaria y concertada de una pareja heterosexual. También, se parte del principio de la dignidad humana que deriva la plena autonomía de la persona para decidir con que persona desea establecer un vínculo permanente y marital, ya sea a través de la unión de hecho o matrimonio (Corte IDH CP 01/18, 2018, p.3). Por otro lado, conforme a la OC-24 de la Corte IDH, advierte que para negar el derecho de acceder a la institución del matrimonio, no se debe acudir al argumento que su finalidad es la procreación y que ese tipo de uniones no cumplirían con tal fin. La Corte estima que esa afirmación es incompatible con el propósito del artículo 17 de la Convención, a saber la protección de la familia como realidad social, ya que conceptos como familia y matrimonio han evolucionado con el tiempo (Identidad de género, e igualdad y no discriminación a parejas del mismo sexo, Opinión Consultiva OC–24/17, 2017, p.75).

 

Este Artículo es publicado como parte de la alianza estratégica de United Explanations y Círculo de Derechos Humanos Perú.

El articulo es ganador del Primer Puesto, en el Primer Concurso de Ponencias del Círculo de Derechos Humanos, Perú, 2021.

AUTORA: Mirtha Lizet Anampa Huayhua
Estudiante de octavo ciclo de la carrera de Derecho en la Universidad Católica Sedes Sapientiae. Presidenta del Cine Jurídico- Communis Opinio de la FDCP- UCSS.

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Los mecanismos de adaptación al cambio climático demandan el desarrollo de capacidades sobre el desgaste de recursos del medioambiente. ¿Cómo los actores responsables pueden desempeñar un rol más activo? El artículo resalta los desafíos para la adopción de programas acorde a los factores de vulnerabilidad, reconociendo que aquellos son distintos.


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Suelo empezar a escribir desde una perspectiva personal, pero, en este caso, no está de más iniciar a comprender la lógica de mujeres ciclistas urbanas, que constantemente circulan por la ciudad haciendo uso de las bicicletas.

Desde inicios de la década de los 70, en Estados Unidos el uso de la bicicleta era aprobado para cierto grupo de personas, ya sean personas de élite, como personas de alto rendimiento en los deportes nacionales y clubes sociales que buscan fomentar la importancia de normas y reglamentos para ciclistas; muchas de estas creadas en 1900 por la Unión Ciclista Internacional (UCI), institución actual que se hace cargo de los reglamentos del ciclismo de élite.

[Fuente: vía Pexels]
Dentro de la organización general del deporte ciclista, encontramos el Capítulo III , que se refiere a un equipamiento, específicamente en la sección 2 hallamos la siguiente “Definición 1.3.007” : La bicicleta es un vehículo con dos ruedas de igual diámetro. La rueda delantera será directriz; la rueda trasera será motriz accionada por un sistema de pedales que actuará sobre una cadena. Pueden existir excepciones a este artículo para ciertas disciplinas, como es el caso del Capítulo III – peso 1.3.019 , donde se argumenta que el peso de la bicicleta no podrá ser inferior a 6,800 kilogramos, entre otras normas.

Sin embargo, durante los 70´s el uso de automóviles comenzó a incrementar; no obstante, en áreas tanto rurales como urbanas era aceptado el uso de la bicicleta, y por ende, contaba con una mejor infraestructura. Se hicieron ciclovías de concreto que comunicaran entre zonas y comunidades. Por el período, se contaba con poca afluencia vehicular, por lo que se corría con menos peligro en las calles, el acceso a puntos de recreación era mucho más accesible, así como también la seguridad de poder dejar la bicicleta en los parqueos, pero sobre todo se miraba a la bicicleta como un medio de transporte.

En Colombia, país destacado por sus grandes ciclistas y su avance en la infraestructura para ciclistas en la región, ha demostrado su desarrollo en la infraestructura urbana, estableciendo ciclovías divididas de los carriles para medios de transporte automatizados, conectividad entre carreteras, ciclovías para uso exclusivo de bicicletas, señalizaciones y colores visibles para su uso por la noche.

Carolina Munévar. [Fuente: Twitter. @Indeportesboy]
Una de las grandes ciclistas profesionales que Colombia tiene es, Carolina Munévar, ciclista profesional en la modalidad de ruta y pista, que tras un accidente automovilístico pierde una pierna y se vuelve corredora paralímpica. También está María Luisa Calle, ciclista de pista colombiana con más reconocimiento a nivel mundial, siendo una de las portadoras del tercer lugar en los juegos Olímpicos 2004, Atenas.

Vuelta femenina a Guatemala. [Fuente: Twitter. @DeportesDCA]
En Guatemala, la historia del ciclismo femenino ha estado cubierto por el machismo dentro y fuera de los espacios deportivos a nivel nacional. Actualmente no se cuenta con información verídica o con fuentes confiables en términos históricos, por lo que se encuentra poca cobertura periodística dentro de carreras abiertas internacionalmente como la vuelta femenina a Guatemala.

Es pertinente mencionar que, actualmente, dentro de la infraestructura en los cascos urbanos, las calles de Guatemala no están constituidas para personas que usan la bicicleta a diario. Dentro de la arquitectura, las ciclovías además de contar con su propio carril, suelen estar señalizadas con reflectivos. El carril debe contar con una división entre la ciclovía y el carril de automóviles, dejando un espacio específico para peatones. Asimismo, debe dejar libre el paso de las bicicletas y el área pública para peatones; caso que no se da en Guatemala.

De la misma forma, no solo enfrentamos riesgos en las calles, tales como la imprudencia de las y los conductores de autos, la falta de educación vial, sino que también nos enfrentamos a una constante lucha y pugna por buscar la autonomía en las calles mediante las bicicletas.

Para enfrentar las calles en la ciudad de Guatemala, debemos visualizar el casco urbano, con este ejercicio podemos dirigirnos directamente a la Avenida Reforma y Avenida las Américas, zonas donde actualmente se encuentran las ciclovías de la ciudad. Cabe mencionar, que estas ciclovías, no cuentan con colores visibles para la noche, de igual modo, se comparte el espacio público con peatones. Pedazos de la ciclovía conectan a las calles y no incluye una continuidad para el acceso a esta. Esto quiere decir, que las personas que viven en lugares lejanos a las avenidas antes mencionadas, difícilmente pueden acceder al recorrido completo de una ciclovía.

La seguridad vial es un tema, y ​​la seguridad estatal es decadente en su cumplimiento al igual que pocas leyes que resguardan la seguridad de las ciclistas, siendo el acuerdo gubernativo número 273-98 una de las pocas leyes estatales que resguardan la vida de las ciclistas, haciendo mención al uso de las calles y la prioridad que el ciclista tiene ante otro medio de transporte.

Dentro del Congreso hay una iniciativa de ley que busca fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte a nivel nacional. Estos son parte de uno de los grandes retos que enfrentamos a las mujeres, sumado a ello, la inseguridad que tenemos que atravesar frente al acoso callejero.

Este es el caso de Briana, una chica que a sus 27 años se mueve en bicicleta fixie, nos cuenta lo siguiente: “lo que más temo es que me vuelva a acosar un motorista y me toquen las nalgas. O cuando tenía que ir al ginecólogo me negaron la consulta por ir en bicicleta y tenía que dejarla parqueada al otro lado de la calle sin tener ninguna seguridad. Asimismo, no me dejan ingresar al edificio por andar en bicicleta ”.

El mismo caso es para Elida de 22 años, nos cuenta cómo durante los años que ha estado using la bicicleta como un medio de transporte se ha tenido que enfrentar a la violencia y acoso en las calles, no es algo que no ocurra siempre, porque siempre enfrentamos violencia callejera, de cualquier forma. Una vez un auto bajó la velocidad para ir a la par conmigo, gritándome cochinadas y cuando me pasó le volteé el retrovisor y el carro me pasó tirando. No hice nada más que voltear el retrovisor y pudo matarme, ese es mi miedo más grande, que me maten, pero en general, es a las chavas a las que nos quieren matar .

Zona 1, Guatemala. [Fuente: Twitter. @catcallsofgt.]
Otras mujeres han comentado que su mayor peligro aparte del acoso, y aunque en Guatemala no se encuentra establecido como un delito, muchas organizaciones en lucha contra la violencia hacia las mujeres, han buscado cabildear una ley contra el acoso callejero y otras formas de violencia contra la mujer. Sin embargo, esta aún se encuentra dentro del congreso.

Agregado a lo anterior, muchas mujeres que han optado por la movilidad urbana en bicicleta, mencionan que otro de los grandes desafíos es el qué hacer en situaciones donde haya algún desperfecto mecánico en la bicicleta, qué hacer cuando pinche y estoy en una zona peligrosa, o cuál será nuestra reacción en el momento que un carro nos pite porque vamos en la calle, hasta cómo defender el derecho de la bicicleta a transitar en la vía como las calles.

Andrea de 19 años quien entrena ciclismo nos cuenta que, “ mi mayor miedo al salir a la calle en bicicleta es la gente imprudente que van tanto en carro como en moto, que solo les importa pasar sin importar que nos lesionen, también la gente distraída que va viendo el teléfono o haciendo otras cosas que no se fijan de las que vamos enfrente. Me da miedo el acoso ya que en este país las mujeres somos muy expuestas en este caso, los únicos culpables son los que nos acosan ”.

La ciudad de Guatemala está construida de tal manera que muchas de las zonas privilegiadas han contado con alto apoyo en la movilidad urbana, creando una “ciclovía” en la Avenida Reforma que conecta zona 9, zona 4 e inicio de la zona 1, y zona 15, aunque su función a simple vista de conectar carreteras pareciera funcionar, al querer hacer uso de esta, es donde nos damos cuenta que no solo es buscar que conecten direcciones y ubicaciones, sino también, que la misma ciclovía cuente con conexiones a calles y avenidas principales, garantizar la seguridad de las ciclistas que transitamos en los lugares públicos y privados (de no contar con espacios que garanticen seguridad para dejar la bicicleta),el hacer una ciclovía de uso exclusivo para bicicletas y no para peatones (esto quiere decir que los y las peatonas necesitan su espacio para poder transitar de manera segura), garantizar seguridad en el uso de las calles y avenidas del país, ya que como derecho a transitar es violentado, ver a la bicicleta como un medio de transporte que también puede hacer uso de las calles, avenidas y carreteras de Guatemala.

Mientras se cuente con una municipalidad dormida y sesgada en el uso de la bicicleta como un medio de transporte, el mejoramiento de la infraestructura no se dará, y mucho menos incrementará el uso de la bicicleta como un transporte autosostenible. En el estudio realizado por la Municipalidad y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), un 90% de las personas usaría con mayor frecuencia la bicicleta si hubiera más ciclovías. La mayoría de los ciclistas en Guatemala hemos sufrido las consecuencias de la mala gestión vehicular, usuarios irresponsables que no se hacen cargo, violencia sexual, acoso callejero y poca seguridad además de todos los retos que conlleva usar la bicicleta como un medio de transporte.

Dentro de la base de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), se han reportado pocos incidentes con nueve personas que han tenido que ingresar a un hospital para ser evaluados e internados por un accidente de tránsito, esto únicamente en el casco urbano de la ciudad de Guatemala.

En definitiva, el mejoramiento de la infraestructura, acompañado de un manejo y estrategia municipal para la recuperación de espacios públicos y mapeo, ayudar al uso de la bicicleta, pero debe ir de la mano con la apertura de parqueos, parques, puntos de recreación y seguridad para las bicicletas con el fin de poder brindar a las usuarias mayor confianza. No obstante, es importante mencionar que en el mismo estudio realizado por la Municipalidad de Guatemala y FLACSO, un 43% de personas utilizan la bicicleta como un medio de transporte y recreación . Aunque muchas personas confirman el uso del casco y luces, es bueno incentivar el uso de la bicicleta con las normas y seguridades de protección personal.

Finalmente, es necesario empezar a concientizar y visibilizar las luchas constantes que las mujeres enfrentamos al usar la bicicleta como un medio de transporte y con esto lograr una mejor protección y seguridad al transitar en las vías públicas del país.

 


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El incremento de la temperatura, la pérdida sobre la reserva del agua y de la biodiversidad, por nombrar algunos ejemplos, son eventos comunes que propician la discusión sobre la mitigación y adaptación al cambio climático. Aquel problema encauza otros desafíos conexos a la capacidad adquisitiva, las brechas sociales y de género. Estas aristas son subrayadas en el siguiente artículo junto con algunas recomendaciones para los tomadores de decisiones.


Alonso Navarro05/11/2021
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El Estado al que llamamos Emirato Islámico de Afganistán ha sufrido un revés a los pequeños avances que venía alcanzando en los últimos 20 años respecto a su propia consolidación como un estado democrático. Ahora se ve sometido al gobierno talibán el cual es considerado un sinónimo de violaciones de Derechos Humanos y terrorismo internacional. 

 

Los combatientes talibanes toman el control del palacio presidencial afgano en Kabul. Tomado del portal de noticias France 24.

El enemigo de mi enemigo es mi…¿amigo?                

Desde los años 50s, Estados Unidos ha tenido importante interés en Afganistán debido a la creciente industria dedicada a la construcción de infraestructuras, además de desempeñarse como Estado tapón ante el avance de la Unión Soviética y el socialismo. Gran sorpresa fue que en 1978 la Revolución Saur, una revolución dirigida por el Partido Democrático Popular de Afganistán, impusiera un gobierno con características socialistas en Afganistán, y que al año siguiente, en 1979, efectivos del ejército soviético se establecieran en territorio afgano.

Es entonces cuando los Estados Unidos bajo la administración Reagan decide intervenir y, también, aquellos a quienes alguna vez llamaron “combatientes de la libertad”, los muyahidines o yihadistas. Los llamados combatientes de la libertad fueron la herramienta que los americanos utilizaron para convertir a Afganistán en el “Vietnam” de la Unión Soviética; y a cambio estos recibían los instrumentos necesarios -armas- para emprender su guerra santa contra los no creyentes, pues recordemos que un Estado socialista alienta el ateísmo. Nada más blasfemo para un Yihadista y, que a su vez, es la base de su discurso de liberación.

 

El camino al infierno está lleno de la satisfacción de mis intereses

“¡Lo hicimos!” eso debieron pensar los americanos cuando, en septiembre de 1988, las tropas soviéticas se retiraron tras una guerra de desgaste que no llegaba a su fin y que en el futuro sería señalada como una de las tantas razones de la caída de la Unión Soviética. El gobierno pro soviético cayó rápidamente al no contar con el apoyo de la URSS y, de ese modo, Afganistán vio su territorio convertido en terreno de una guerra civil entre la veintena de etnias que conforman su población a fin de llenar el vacío de poder.

Hagamos una pausa, Afganistán está compuesto por distintas etnias y cada una de ellas tiene una interpretación propia de la religión islámica. Existen otras diferencias culturales y sociales pero lo verdaderamente importante es la religiosidad. Una de estas etnias es la Pastún, cuna de los jóvenes estudiantes-guerreros instruidos en un islamismo fundamentalista y que luchan por el sueño de construir una utopía yihadista. Estos jóvenes son los talibanes.

 

Mira lo que hemos creado      

Tras años de guerra civil, en 1996, Afganistán vio la mayor avanzada militar hecha por una de las etnias beligerantes. Los talibanes, a través de una serie de operaciones y golpes militares, avanzaron hacia Kabul donde no encontraron resistencia alguna al ya haberse marchado las tropas gubernamentales. Fue así que se instaló por primera vez el Emirato Islámico de Afganistán, siendo incluso reconocido por los Estados Unidos.

Es cuando las violaciones a los derechos humanos iniciaron, en especial hacia las mujeres y niñas quienes sufrieron una invisibilización sistemática dentro de la sociedad afgana, aunque claro, no se intervino el país hasta aquel fatídico año 2001. El atentado a las torres gemelas por parte de Al Qaeda, grupo terrorista el cual operaba desde Afganistán, y la posterior negativa del gobierno talibán para entregar a los culpables fue la razón de la invasión americana y de la OTAN.

 

Parece que Afganistán necesita un poco más que libertad

Ahora bien, tomar el control de las principales ciudades como la capital Kabul y deponer al gobierno talibán en 2001 no fue algo difícil en realidad, estamos hablando de Estados Unidos y sus aliados después de todo. Sin embargo, los principales cuestionamientos se propiciaron con la instalación de una guerra asimétrica, dígase de los ejércitos más grandes y preparados del mundo contra la resistencia talibán en las zonas rurales.

La comunidad internacional y las potencias instaladas en suelo afgano eran conscientes de que no podían estar ahí para siempre, así que las esperanzas reposaban en una idea: el desarrollo. Como explicaría el ahora ex-jefe de Estado Ashraf Ghani en un TED talks, la clave se encontraba en la construcción de un Estado de derecho que garantice el gobierno de la ley, asegure los derechos básicos de sus ciudadanos, controle las finanzas internas, logre acuerdos internacionales y, principalmente, combata la corrupción.

Esta democratización que se intentó instalar en Afganistán se acompañó con misiones de los Estados Unidos y la OTAN, los cuales buscaban acabar con el terrorismo en la región y crear/preparar un ejército afgano capaz de defender su propio territorio.

 

¿Qué salió mal entonces?

Casi todo, el desarrollo humano traducido en su Índice de Desarrollo Humano (IDH) son cruciales para entender el nivel de prosperidad, acceso a servicios básicos, disfrute de derechos y la calidad de vida que hay en un país. Para el año 2001 ocupaba el puesto 174 de 178 países analizados, para el 2019 ocupaba el 170 de 189.

 

Gráfico sacado de: Calvillo, José. Afganistán: dos décadas de conflicto. 

 

 

Es relevante mencionar el índice de percepción de la corrupción, si bien el ahora ex gobierno de Ashraf Ghani ha hecho avances, lo cierto es que la corrupción aún afecta a los ciudadanos en cada aspecto de su vida. Aunado a esto, las tierras controladas por los talibanes son usadas para el cultivo de drogas (narcotráfico), y la situación de los campesinos que emplean es aún más penosa debido a que el 80% de los ingresos son recibidos sólo por los traficantes y procesadores de heroína.

Gráfico sacado de: Calvillo, José. Afganistán: dos décadas de conflicto.

 

“Ustedes tienen los relojes, nosotros el tiempo”

Proverbio afgano

Este proverbio explica la estrategia talibán. En la llamada guerra asimétrica los talibanes han cometido atentados terroristas en las principales ciudades y se han mantenido en pie de lucha en las provincias montañosas de difícil acceso que le significaban un dominio total de tales terrenos. Esta situación continua de conflicto junto a la incapacidad de la comunidad internacional y el propio gobierno afgano de solidificar un Estado, han afectado la seguridad de sus habitantes y han propiciado un Estado fallido. No importó cuántas tropas, de qué países fueran, o que tan bien instruidos estuvieran los soldados afganos; lo único que los talibanes hicieron fue esperar.

 

Tras veinte años en suelo afgano, los Estados Unidos se encontraron en la misma posición que sus antiguos contrincantes soviéticos. Terminaron cansados de sus muertos, de los miles de millones de dólares gastados, abatidos por un enemigo al que no han podido vencer y al que con el paso del tiempo han ido cediendo terreno. Es así que Obama en el 2016 empezó el retiro de tropas (Castro, 2018), luego, Trump y el acuerdo de Doha que se basaba en la promesa de no utilizar Afganistán como base para ataques contra los Estados Unidos; también, los talibanes negociaron con el gobierno afgano un futuro político para su país y, por último, la final ejecución del acuerdo por parte del presidente Biden.

 

A la fecha de la publicación de este artículo, el pueblo afgano, sus mujeres y sus niñas están solas ante el nuevo gobierno islamista, sometidos a la Sharia (llamémoslo un código de comportamiento basado en proverbios religiosos) interpretados de manera radical. Sin el tío Sam que intervenga y con la OTAN que no actuará a menos que EE.UU lo haga; con la indiferencia de otras potencias como China y Rusia que buscan rutas comerciales o influencia regional antes que defender los Derechos Humanos, el futuro que le avecina a los que no logren salir de Afganistán es oscuro y en el mejor de los casos, incierto. Existe un posible escenario bajo el ojo atento de la comunidad internacional: la presente posibilidad de que los talibanes, ahora en el gobierno, prefieran la diplomacia sobre el terrorismo. En tal caso, se abre camino para tomar acciones respecto a la situación humanitaria; sin embargo, esto depende de la palabra talibán la cual ha probado valer muy poco no habiendo mejor ejemplo que la situación actual.

Referencia

 

2.Castro, J. (2018). El eterno conflicto afgano: las mismas piezas en diferente posición sobre el tablero. En I. E. Estratégicos, Panorama Geopolítico de los conflictos 2018 (págs. 147 – 170). Ministerio de Defensa de España.

 

 

 


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Actualmente, la tecnología es parte de nuestra vida diaria. Las redes sociales, páginas webs y foros se han convertido en espacios de interacción, difusión y visibilización de las diversas problemáticas, controversias o de la misma realidad que cada uno como individuo o como colectivo vive. En esta realidad, el feminismo ha encontrado un medio, el ciberespacio, para lograr la deconstrucción de lo establecido durante años, donde el rol de la mujer ha sido marginado y exiliado, donde las posiciones de poder han sido fundamentales en las construcciones de las personas. Por lo que la aparición del ciberfeminismo como la cooperación entre mujeres, máquina y nueva tecnología, según la filósofa experta en cibernética y feminismo Sadie Plant, ha servido para dar una perspectiva más activa de la acción transformadora de la sociedad. Convirtiendo a las mujeres en víctimas que buscan esta desconstrucción social y transformadora que se da desde el ciberespacio.