La Renta Básica Universal no es un subsidio ni una política clientelar: es una asignación monetaria incondicional que busca garantizar la dignidad de las personas, redistribuir la riqueza y erradicar la pobreza. Desde Irán y Alaska hasta Kenia y Cataluña, diversas experiencias han demostrado sus beneficios. Además, la RBU cuenta con un sólido fundamento en los derechos humanos y se presenta como una herramienta estratégica frente a las crisis económicas y el avance de la inteligencia artificial.



