
Se habla de ella en todo el mundo, en algunos lugares no saben dónde queda Argentina, pero sí conocen a Messi, a Maradona y a la Selección. ¿Qué nos mueve a los argentinos? (De una argentina para el resto del mundo).
El reciente 2-0 ante Austria que convirtió a Messi en el máximo goleador en la historia de la competición da pie a compartir un poco de esta locura mundialista. La que hace que toda una familia se reuna, que amigos corten su día laboral o de estudio para juntarse, que todo un país marcado por muchas diferencias en otros ámbitos se reúna cada 4 años con una sola inspiración: ver a la Selección.
Lionel Andrés Messi Cuccittini, conocido como Leo Messi, nacido el 24 de junio de 1987 en la ciudad de Rosario, y próximo a cumplir sus 39 años, no siempre fue vanagloriado de la forma en que se vive ahora por nuestro país. Quizás por ilusos, quizás por cargar el peso de nuestras expectativas e ilusiones en una sola persona. Pero él continuó, y cuando estaba a punto de rendirse con este humilde pueblo argentino, el hito giró.

Así, antes de consagrarse campeona del mundo en Qatar 2022, la selección argentina dirigida por Lionel Scaloni ganó primero la Copa América 2021, al vencer a Brasil por 1-0 en el Maracaná el 10 de julio de 2021; luego conquistó la Finalissima 2022, derrotando por 3-0 a Italia en Wembley el 1 de junio de 2022; y finalmente obtuvo el Mundial de Qatar 2022, el 18 de diciembre de ese año, tras empatar 3-3 con Francia y vencerla 4-2 en los penales.
En el Mundial, que se está llevando a cabo en Estados Unidos, México y Canadá, el equipo liderado por Messi ya ha ganado dos partidos (Argelia y Austria). Esto, ante un panorama general de incertidumbre, donde las apuestas y los pronósticos previos sobre los distintos encuentros vienen sorprendiendo por arrojar resultados muy distintos a los previstos. Incluso las selecciones consideradas favoritas se ven desafiadas por desenlaces que pocos anticipaban.
Aun así, la Albiceleste continúa consolidándose como una de las principales candidatas a revalidar el título obtenido en 2022, en un torneo que, pese a su imprevisibilidad y a los resultados que han desafiado numerosos pronósticos, aún la mantiene entre las máximas favoritas.
La pasión mundialista no nace solamente de ganar, porque sobrevivió a décadas sin títulos y a muchas frustraciones. Tiene que ver con una forma de vivir el fútbol y de reconocerse en una historia común. Y quizás ahí radique la respuesta a qué nos mueve a los argentinos. Porque Messi y la Selección hace tiempo dejaron de ser solamente fútbol. Son una forma de reconocernos entre nosotros, de emocionarnos juntos y de recordarnos, aunque sea por noventa minutos, que todavía existen historias capaces de unir a todo un país.

Y tal vez sea por eso que, incluso en los rincones más lejanos del planeta, donde pocos podrían ubicar a Argentina en un mapa, sí conocen al goat, a Maradona y a la Albiceleste. Porque detrás de esa pasión que tantos observan con curiosidad no hay nada extraordinario: hay familias, amigos, sueños compartidos y la necesidad tan humana de sentirse parte de algo más grande que uno mismo.
Porque Messi y la Selección hace tiempo dejaron de ser solamente fútbol.
Y como «ser argentino» no implica una visa sino una pasión, personas de todo el mundo comparten con nosotros, aunque sea por un instante, la ilusión, los nervios y la alegría de acompañar a la Selección.
Ser argentino no implica una visa sino una pasión
¿Quieres recibir más explicaciones como esta por email?
