02/10/2022 MÉXICO

Política archivos - United Explanations

puzzle-gbc7b429f6_640.jpg

11min8310

*El siguiente artículo forma parte de un proyecto de investigación de su autora.

La Unión Europea tiene entre sus objetivos la paz, la libertad y el respeto entre los pueblos, por ello es especialmente interesante el análisis del caso que se da a ambos lados del rio Bidasoa. Que podemos aprender de este caso en Sudamérica.

En relaciones internacionales es habitual que los estados y las organizaciones supranacionales tengan oficinas dedicadas al establecimiento y desarrollo de acuerdos de cooperación. Pero desde hace algún tiempo es que se ha desarrollado con más fuerza la cooperación desde los actores subnacionales.

 ¿Qué es la cooperación descentralizada?

La cooperación descentralizada nace de la idea que la cooperación puede ser responsabilidad de los gobiernos centrales, así como de las organizaciones de la sociedad civil y de los actores subnacionales. Es definida por la Comisión Europea como la “cooperación al desarrollo entre las autoridades locales”, pudiendo entender a dichas autoridades locales de una manera muy amplia. Gobiernos subnacionales, regiones con autonomía (como podrían ser las Comunidades Autónomas de España) o municipios podrían ser considerados.

La cooperación descentralizada tiene algunos problemas, como la limitación en los recursos o la falta de verticalidad en la coordinación para la toma de decisiones. Sin embargo, son muchos los beneficios frente a la cooperación centralizada como es el hecho que se puede tener una mayor cercanía a los actores locales que conocen las problemáticas o que los recursos y acuerdos son llevados a cabo por los actores directamente interesados, logrando así resultados más tangibles en las comunidades en las políticas públicas (y una mayor transparencia en el uso de los fondos utilizados).

(Foto: página web oficial de Euro Ciudad)

¿Eurociudad? Ese raro y admirable caso.

El proyecto de cooperación transfronteriza surge en enero de 1993 cuando Grenet y Galdos hacen oficial el convenio de cooperación transfronteriza. El objetivo central del convenio fue lograr que este continum urbano, ubicado estratégicamente a lo largo de 50km, en una metrópoli europea donde se conciban de manera conjunta políticas en materia de infraestructura, servicio urbano o instrumentos de gobierno.

Para lograr el objetivo, es que la Eurociudad Vasca cuenta con un PBI mayor a la media europea, un potencial científico y de recursos humanos y una oferta cultural reconocida internacionalmente.

Entre los años 1997 y 2000 es que se dan avances significativos en el proyecto. Primero fue la creación de la Agencia transfronteriza para el desarrollo de la Eurociudad Vasca entre la Diputación de Gipuzkoa y el Distrito Bayona-Anglet-Biarritz en 1997 con la finalidad de crear una nueva forma de gobernanza, una visión a largo plazo y una filosofía de gestión de proyectos, entre otras metas compartidas.

Tras un año de trabajo, en 1998 la Agencia empieza a hacer un análisis sobre lo trabajado, el mismo lo publica en el Libro Blanco de la Eurociudad Vasca en el año 2000, con tres objetivos: la protección del patrimonio natural, la coordinación en el desarrollo de espacios comunes acorde a las exigencias de una metrópoli europea y la transformación del corredor de transito en un corredor de desarrollo.

Para lograr los objetivos establecidos en el Libro Blanco es que se crean observatorios temáticos y comisiones sectoriales (dedicados al medio ambiente, la cultura, la sinergia en el ámbito económico, entre otros), se hacen estudios sobre las infraestructuras existentes y el tratamiento de residuos y se crea el primer mapa de la Eurociudad. Otras actividades destacadas en este periodo es la creación de un mapa medio ambiental de la ciudad en el contexto del Congreso Transfronterizo en materia medioambiental para los jóvenes; así como la creación de distintos documentos oficiales en los tres idiomas oficiales.

En el año 2008, esta Agencia vuelve a hacer cambios en su trabajo con dos ejes estratégicos como son el desarrollo sostenible y la movilidad. En el primer caso, se puso en marcha en 2011 la REDVERT (dedicada a brindarle a las comunidades territoriales información sobre los proyectos de planificación y los retos de conservar la biodiversidad de la región) gracias al financiamiento de POCTEFA y AECT; y en materia de movilidad, la Agencia ha trabajado para desarrollar transporte ferroviario de cargas coordinado entre Bayona y San Sebastián (el Eurocité Express).

En la actualidad, algunos proyectos vigentes son el establecimiento de intercambios escolares y de los premios eKop (dedicados a la iniciativa empresarial fronteriza), manteniendo los proyectos REDVERT, de movilidad, el Forum de la Eurociudad (dedicado al debate de las cuestiones comunes), el plan estratégico operativo y el patrocinio de proyectos de interés común.

¿Que podríamos aprender entre las ciudades de Sudamérica?

Resulta interesante el análisis de este caso de cooperación descentralizada para aquellas ciudades fronterizas de Sudamérica. Conglomerados como Concordia y Salto o, especialmente, Rivera y Santana do Livramento pueden aplicar varias de las enseñanzas que nos deja el caso de la Eurociudad.

(Foto: Puente Salto Grande, frontera entre Salto y Concordia.)

En el caso de Concordia, Argentina y Salto, Uruguay, hay Comisiones que coordinan la cooperación centralizada y han llegado a acuerdos en materia económica (otorgando beneficios bancarios a aquellos residentes de ambas ciudades), de desarrollo social, en la protección de los derechos humanos (por medio de políticas comunes para combatir la trata de personas), medioambiental, de defensa y de salud. Además, existe un proyecto llamado “Como es crecer en las zonas de frontera en los países del Mercosur” que promueve un coloquio de los jóvenes de dichas ciudades.

(Foto: Pixabay. Frontera entre Sant’Ana do Livramento y Rivera.)

Rivera, Uruguay, y Sant’Ana do Livramento, Brasil, tal vez por el tipo de desarrollo urbano propio de las ciudades, llevan a cabo una Agenda Urbana Binacional cuya finalidad es el desarrollo inclusivo, sostenible y participativo del tejido urbano donde se integran y han desarrollado una interesante dinámica transfronteriza. En esta agenda, se trabaja especialmente en temáticas como la sustentabilidad ambiental, le mejora en la calidad de vida de los habitantes y la reducción de las asimetrías en el tratamiento de cuestiones de gestión de residuos, entre otras decisiones de políticas públicas.

En conclusion, si bien en Sudamérica tenemos grandes avances en la cooperación descentralizada, lejos estamos de la integración que la Union Europea le brinda a este tipo de estrategias de desarrollo. Seria interesante ver como se progresa en generar lugares conjuntos para la toma de decisiones de estas ciudades fronterizas en materias como el desarrollo, el comercio libre de fronteras y, especialmente, la educación y el impulso de proyectos con lineamientos comunes.


De Ruba Leonel09/09/2022
reina-isabel-ii.jpg

16min9240

“The London Bridge is down”, esta era la comunicación en código que pondría en alerta a los distintos departamentos ministeriales, y a la propia oficina de la Primera Ministra, enterándose así del fallecimiento de la monarca inglesa. Eso ocurrió el 8 de septiembre a las 16:30 en su residencia de verano en Balmoral, Escocia. Así se marcó el final de una longeva era en el Reino Unido.

Isabel Alejandra María Windsor, nació en Londres el 30 de abril de 1926, y murió el día de ayer a los 96 años de su natalicio, habiendo ejercido su rol constitucional durante 70 años. De esta manera, se convirtió en la monarca con más años en el poder en su país, no obstante, en la historia mundial es la segunda monarca con mayor período portando la corona en su cabeza detrás del Rey Luis XIV de Francia que gobernó por 72 años.

Sin embargo, Isabel jamás pensó de pequeña en ejercer el mayor puesto de la Casa Real donde nació. Por eso, su infancia transcurrió fuera de los grandes focos y escrutinios de la sociedad de su época, puesto que al nacer no era la futura Princesa de Gales ya que su padre Albert era el Duque de York, y no quien debería acceder al trono según la ley sálica, sino su tío David, el hijo primogénito del Rey Jorge V, y su esposa, la reina María de Teck.

En un giro inesperado para la época, al fallecimiento de su abuelo, su tío David -quién brevemente utilizó el nombre de Eduardo VIII-, no accedió al trono por un escándalo trascendental vinculado a su relación amorosa con la estadounidense Wallis Simpson, lo que le impidió según los estándares tradicionales, y aún más, los morales de la Iglesia Anglicana, ser coronado como Rey debiendo abdicar en favor de su hermano Albert.

De esta manera, de muy pequeña y sorpresivamente, Isabel debió afrontar el llamado a servir a su país. Esto la llevó a forjar un fuerte carácter como apegarse solemnemente a las tradiciones y al rol constitucional que iba a desempeñar, lo que le valió el cariño de su pueblo hasta el último día de su reinado. Por este motivo, es recordado su discurso que realizó al asumir: “Declaro ante todos ustedes que toda mi vida, ya sea larga o corta, estará dedicada a su servicio y al servicio de nuestra gran familia imperial a la que todos pertenecemos”.

70 años de reinado, una era

Los números hablan por sí solos. Ha sido un reinado longevo, no por ello, esquivo de situaciones que generaron cambios en Gran Bretaña y en el mundo a los que la Reina, sin desapegarse de la tradición, logró capear como adaptar a una de las Casas Reales más estrictas en sus costumbres.

Para poder dimensionar tan sólo el paso del tiempo durante el Reinado de Isabel, podemos enunciar que han desempeñado su rol 15 primeros ministros del Reino Unido, entre quienes se destacan Winston Churchill, Margaret Thatcher y Tony Blair. Además, ejercieron su mandato 13 presidentes de los Estados Unidos como Eisenhower, Kennedy, Reagan, Bush, Obama y Trump. Por otro lado, hubo 6 papados católicos mientras Elizabeth regía Inglaterra.

Esta dimensión del paso del tiempo, nos permite entender que su rol institucional sirvió para que la Gran Bretaña de posguerra, que como Europa toda se encontraba en plena reconstrucción luego de la Segunda Guerra mundial, lograra encontrar su rol en el nuevo orden mundial bipolar que se avecinaba con la guerra fría. Entre estas tareas, la de controlar a su gobierno y asesorarlo ante diversas situaciones, ha sido el mayor valor de su reinado.

Si bien tuvo que comenzar a desempeñar su labor con tan solo 25 años, comprendió cabalmente la necesidad de utilizar adecuadamente los símbolos, protocolos y su rol para permitir una mejor acción de su gobierno ante el desarrollo de su política exterior sin involucrarse en detalles políticos partidarios. Conocido es que a modo de soft power sirvieron sus banquetes de gala u otros encuentros diplomáticos con lideres mundiales, embajadores u otros funcionarios.

Afrontando la perdida gravitante de poder de la Corona Británica, Isabel procuró preservar el espacio político del antiguo imperio británico, brindando un espacio protagonista a la creación de la Commonwealth o “Mancomunidad de Naciones”, tras el proceso de descolonización iniciado en los años ’60. Con ese objetivo en mente, viajó largamente por el mundo como ningún otro monarca lo había hecho, generando una relación más fluida con sus súbditos de la más diversas razas, creencias y culturas. El mayor logro de ello, es que ha sido la Jefa de Estado de 15 naciones y que la mancomunidad posea un número de 54 países asociados a ella.

(Foto: Getty Images. Reina Isabel ante la Commonwealth).

Asimismo, en estos 70 años de reinado, Isabel asistió como espectadora a los hechos históricos más importantes de la humanidad como la segunda guerra mundial, la crisis de los misiles entre Estados Unidos y la extinta URSS, la llegada del hombre a la luna, la puesta en funcionamiento del televisor a color, la entrada y salida del Reino Unido en la Unión Europea, la creación de internet, la caída del Muro de Berlín y también la pandemia de COVID.

Ante todos estos hechos, la Reina ha brindado escuetamente sus opiniones en algunos, en otros interactúo con los protagonistas de aquellos hechos, y en otros simplemente, jamás ha emitido una opinión pública audible por el gran público.

Cabe destacar que el cariño de su pueblo siempre ha sido una constante aunque hayan existido momentos de debilidad en ese lazo. Por un lado, los escándalos de la familia más cercana a la monarca y ciertos acontecimientos cercenaron u opacaron en oportunidades su autoridad real. Son recordados dos hechos puntuales donde la popularidad de la fallecida reina fue puesta en duda, el primero de ellos, ha sido la tragedia de Aberfan en donde una avalancha de lodo hizo desaparecer a una población en Gales, quitándole la vida a 144 personas. El rechazo a visitar la zona de desastre para asistir en el dolor a sus súbditos y la aparente falta de tacto en cuestiones humanitarias, marcó para la propia monarca un error que la acompañó durante mucho tiempo.

El segundo de estos hechos trágicos, y sobre el que mayor recuerdo existe en la memoria reciente, es la trágica e inesperada muerte en un accidente automovilístico en París de la Princesa Diana de Gales. Ante la impasividad del pueblo británico, y siguiendo la tradición de que a un miembro que había sido desafectado de sus deberes reales no se debería brindarle honores de estado, la relación entre pueblo-monarca tambaleó. Existieron encuestas momentáneas que arrojaban un resultado mayoritario para eliminar la monarquía del Reino Unido, generando una crisis constitucional.

Luego con un mensaje conciliador, reconociendo en parte sus errores y su activo rol en el funeral de la Princesa rindiéndole honores, volvió a reconciliar al pueblo con su Reina. Ello luego fue puesto de manifiesto en cada una de las celebraciones por los jubileos de su largo reinado.

El mundo despidió a la Reina, Gran Bretaña comienza su duelo

Luego del anuncio oficial del Palacio de Buckingham, a través de la BBC, sus sitios web y las redes sociales oficiales, se impondrá un mes de luto. Aunque inmediatamente se aplicaron todos los protocolos establecidos para la concreción de los respectivos oficios luctuosos que finalizaran con el correspondiente funeral de Estado.

Mientras tanto, Carlos III asumirá sus deberes reales manteniendo una reunión con la Primera Ministra, Liz Truss, y su gabinete. Luego, receptará las condolencias del Parlamento en Westminster, para iniciar una gira de tres días que lo llevará a los demás países de la unión: Irlanda del Norte, Escocia y Gales.

(Foto: Pixabay. Familia Real inglesa en el 70° aniversario del reinado).

El Reino Unido se ha apagado durante el día de ayer, guardando un respetuoso silencio, dejando a oscuras y con la bandera a media asta en los edificios más importantes de Londres, su capital. Otros edificios del mundo han optado de manera similar tal como la Torre Eiffel de París.

Los Jefes de Estados y los Jefes de Gobierno del planeta, han rendido sus respetos a la fallecida regente británica con mensajes de aliento para su familia y su pueblo. Cabe destacar que algunos países, tomaron medidas de trascendencia ante la noticia, por ejemplo, Brasil decretó tres días de duelo nacional.

Britania llora, pero asiste silenciosamente al cambio de era

La muerte de la reina es una tragedia nacional. Generaciones enteras han desarrollado su vida bajo el cuadro de “Elizabeth Regina” y el famoso himno “God save the Queen”, por lo que, para los británicos resulta relevante ser espectadores del cambio de una forma de ejercer el rol constitucional más alto de su país.

A su vez, su muerte conlleva a un nuevo cambio ante un escenario local e internacional por demás volátil. El mundo sigue en transición de un sistema unipolar a un sistema multipolar con extensas complicaciones, entre ellas, las consecuencias económicas y sociales que generó la pandemia de COVID-19, los fuertes coletazos de la guerra geopolítica entre Estados Unidos y China, sumado a los efectos del Brexit junto al conflicto ruso-ucraniano.

La asunción de su hijo el Príncipe de Gales, convertido ahora en el Rey Carlos III es similar en cuánto a los claros desafíos que deberá asumir, pero con el agravante que en el puesto de Primer Ministro no lo aguarda un victorioso Winston Churchill, sino un gobierno que ha asumido su deber hace 48 horas a razón de la renuncia del anterior gabinete por una grave serie de escándalos.

Esta situación pone en juego otros aspectos de la vida británica, que deberán ser analizados próximamente con mayor exhaustividad, pero que sin dudas, serán los tópicos de discusión o agenda pública en aquellas tierras. Entre ellos podemos referir a una posibilidad de desmembramiento del Reino Unido atento al llamado a un referéndum en Escocia y a los intentos de reunificación de Irlanda del Norte, máxime cuando para muchos Isabel era la sintesis de permanencia o pertenencia a un reino que no será el mismo.

Otros temas no menos importantes que preocupan a los británicos, son los altos niveles de inflación que afectan a la economía, el desafío de seguridad nacional que implica Rusia y las consecuencias de un Brexit que aunque ratificado, aún digiere sus resultados.


Flag-UK-Flickr.jpg

6min9810

Mary Elizabeth Truss parece cumplir con todos los requisitos para su nuevo rol. Mujer, de derechas y oxonian.

Si bien la gestión de Boris Johnson tuvo grandes triunfos como la solución del conflicto del Brexit, desde que inició la moción de censura en su contra debe estar arrepintiéndose de las fiestas que se llevaron a cabo en Downing Street durante las navidades de 2020.

Además de su dimisión, una de las consecuencias es el ascenso al rango del Primer Ministro británico de Mary Elizabeth Truss. Esta mujer, desconocida para el gran público, seguirá con los 12 años de administración del Partido Conservador en el Reino Unido.

Mary Elizabeth “Liz” Truss. Fuente: https://www.elizabethtruss.com/

Nacida en el seno de una familia progresista en Oxford e hija de un profesor de la Universidad de Leeds y de una enfermera, durante su infancia fue, junto a sus padres, a protestas en contra del gobierno de Thatcher del cual ambos eran férreos opositores. Los años pasaron y esa niña que había sido elegida para interpretar el rol de la Dama de Hierro en una simulación de votación se sumó a las filas del Partido Conservador en 1996, rompiendo así la tradición de su familia.

Llega al cargo de Primer Ministro con apenas 47 años y tras haber ocupado cargos como Miembro de la Cámara de los Comunes, habiendo sido elegido por South West Norfolk en el 2010, tras lo cual fue Secretaria de Estado en las carteras de Medio Ambiente, Justicia , Comercio, Mujeres e Igualdad y Relaciones Exteriores. Desde el día 5 de septiembre es oficialmente el Líder del Partido Conservador.

Mary Elizabeth “Liz” Truss. Fuente: https://www.elizabethtruss.com/

Pero todo esto ya se sabe, por ello resulta interesante ver qué posibilidades había de tener a una mujer como Elizabeth Truss en el cargo. Una cuestión importante es tener en cuenta que el Partido Conservador tiene mayoría en las Cámaras, razón por la cual era natural la elección de alguien del partido. Este dato no se contradice con la tradición británica de los últimos 100 años, si tenemos en cuenta que el 63% de los Primeros Ministros elegidos han surgido de las filas del Partido Conservador. En cuestiones de disciplinas partidarias, resulta interesante el caso de Ramsay MacDonald, quien en agosto de 1931, abandonó el Partido Laborista y creó el Partido Laborista Nacional, sin dejar su rol como Primer Ministro.

Respecto al lugar de origen, la gran mayoría de quienes han ocupado el rol son originarios de Inglaterra (con un 76,9%), seguidos por Escocia (un 15,4%), Canadá (3,8%) y Estados Unidos (3,8%). Resultan llamativos dos datos, que los únicos nacidos fuera de las islas ocuparon el rol con casi un siglo de por medio (Andrew Bonar Law y Boris Johnson, respectivamente), y que no hay ningún nativo de Gales o Irlanda del Norte.

Si es por cuestiones de género, es poco común que una mujer ocupe el rol dado que el 11,5% de quienes ocuparon el cargo fueron mujeres. Sin embargo, todas estas mujeres han sido electas por medio del Partido Conservador. Este dato no es menor si se tiene en cuenta otra característica común de Truss con Thatcher y May, que el alma mater, las tres han sido alumnas de Oxford (siendo Truss la única que nació además en dicha ciudad) aunque de distintas carreras. Además, las tres habían sido electas durante el reinado de Elizabeth II, quién es la Monarca con más Primeros Ministros en los últimos 100 años (un 55,6%), algo comprensible si se tiene en cuenta que lleva casi 71 años en el trono.

En conclusión, era predecible que sea alguien del Partido Conservador quien ocupe el rol (sobre todo por ser el partido con la mayoría en las Cámaras), sin embargo, fue llamativa la elección de una mujer.


flag-g66c44ed3c_1280.jpg

15min13310

Si bien las candidaturas de Luis Inácio Lula da Silva y Jair Bolsonaro están atrayendo casi toda la atención y la polarización, la autoridad electoral brasileña informó que el país tendrá doce candidatos para la presidencia. Aquí, un análisis de uno por uno.

El 2 de octubre es la fecha marcada para las elecciones a presidente de Brasil y son doce los candidatos que competirán por el lugar en el Palacio do Alvorada. El Tribunal Superior Electoral informó que recibió “ 12 solicitudes de registro de candidaturas para el cargo de presidente de la república ”. Según el Artículo 77 de la Constitución brasileña, habrá una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados, si ninguno de ellos, supera el 50% de los votos legalmente emitidos.

(Foto: Palacio do Alvorada, la residencia de los presidentes de la República Federativa de Brasil. Obtenida en Pixabay).

Según múltiples encuestas , los candidatos que están polarizando la elección son el ex presidente Lula da Silva y el actual mandatario, Jair Bolsonaro. Una muestra de esta situación es que algunos sondeos predicen un posible triunfo del representante del PT en una primera vuelta, mientras que otros tuvieron como resultado un acercamiento en la intención de voto hacia el presidente Bolsonaro. Estas encuestas ubican a Ciro Gomes del Partido Democrático Laborista ya Simone Tebet del Movimiento Democrático del Brasil en tercer y cuarto lugar.

El resto de los candidatos tienen una intención de voto menor al 1%, sin embargo, podrían tratarse de números clave para los candidatos mayoritarios porque esta división podría obligarlos a ir a una segunda vuelta.

Uno por uno

Jair Bolsonaro. Es el actual presidente. Fue elegido por el Partido Socio Liberal en el 2018. Su formación fue como militar y ocupa una banca como Diputado, durante más de 25 años, representado al Estado de Rio de Janeiro.

(Foto: Jaír Bolsonaro. Obtenida en Getty Images).

Luis Inácio da Silva. Ex presidente de Brasil y el principal candidato del Partido de los Trabajadores (partido del que es miembro fundador). Entre 2003 y 2010 fue el Presidente de la República de Brasil.

(Foto: Luiz Inácio Lula da Silva. Obtenida de Getty Images)

Ciro Gómez. Es el candidato del Partido Demócrata Laborista y tercero en las encuestas. Presento su candidatura sin un vicepresidente y desde el PDL mencionan que buscan crear una tercera vía. Su formación es como abogado, se graduó de la Universidad Federal de Ceará e hizo estudios en Harvard, y fue Alcalde de Fortaleza, Gobernador de Ceará y dos veces Ministro (durante las administraciones de Itamar Franco y Lula da Silva).

Simone Tebet. Es la única mujer entre los principales candidatos para la presidencia. Es candidata del Partido Movimiento Democrático Brasilero. Es abogada, graduada de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, y ocupa el cargo de Senadora desde 2015. Además, fue presidente de su bancada entre 2018 y 2019.

Felipe de Ávila. Es el candidato por el Partido Nuevo y se trata de la primera vez que se postula para el máximo cargo del país. Es oriundo de San Pablo, tiene estudios de grado en Ciencia Política e hizo una maestría en Administración Pública en Harvard. En el año 2008 fundo el Centro para el Liderazgo Publico, además de dedicarse a la escritura.

José María Eymael. Se trata del candidato del Partido Socialdemócrata Cristiano y esta es la tercera vez que intenta llegar al Palacio do Alvorada (en las dos ocasiones previas obtuvo menos del 1% de los votos). Académicamente se formó como abogado en la Universidad Católica de Rio Grande del Sur. Entre 1986 y 1995 fue Diputado por el Estado de San Pablo.

Leonardo Pericles. Es el candidato de Unión Popular. Oriundo de Minas Gerais, se postuló en Belo Horizonte como candidato a concejal en el año 2008 y como vicealcalde en 2020 y no fue electo en ninguna de las ocasiones. Su formación es como electricista.

Pablo Marçal. Es el candidato del Partido Republicano del Orden Social. Tiene 35 años y es empresario y filántropo, aunque su formación es como abogado. Ha publicado más de 25 libros.

Roberto Jefferson. Es el candidato del Partido del Trabajo de Brasil. Es oriundo de Petropolis y se formo como abogado. Desde 2003 preside el PTB y es el diputado federal con mas años continuados en el cargo con 6 periodos.

Sofía Manzano. Es la candidata del Partido Comunista Brasileño. Es Doctora en Historia Económica y en 2014 fue candidata a vicepresidente del país. Es profesora de la Universidad Estatal del Suroeste de Bahía.

Vera Lúcia Salgado . Candidata del Partido Socialista de los Trabajadores Unificados. Fue candidata en reiteradas oportunidades (para la cámara de Diputados, para la gobernación de Sergipe y como presidente) pero no fue elegida en ninguna ocasión. Académicamente se formó en Ciencias Sociales en la Universidad Federal de Sergipe.

Soraya Thronicke. Es la candidata del Partido Social Liberal. Oriunda del Estado de Mato Groso del Sur, al que representa en la Cámara de Senadores desde 2019, donde su familia posee varios hoteles. Académicamente se formó como abogada. En las elecciones presidenciales previas apoyo a Jair Bolsonaro.

En datos

Los gráficos muestran datos con respecto a los candidatos que se presentan en las próximas elecciones.

Estudios

(Edición propia para UNEX)

Orígenes

(Edición propia para UNEX)

Género

(Edición propia para UNEX)

Cargos ejecutivos

(Edición propia para UNEX)


De Ruba Leonel11/07/2022
125814360_gettyimages-630590200.jpg

17min25620

La cotidianeidad del Japón contemporáneo se vio absolutamente sorprendida cuando se conoció públicamente el magnicidio del ex primer ministro Shinzo Abe en plena campaña electoral. La conmoción se adueñó del país, que pierde la mayor figura política en los últimos 30 años de su historia.

La noticia corre como reguero de pólvora por el país más occidentalizado del continente asiático y genera un fuerte cimbronazo. Por primera vez, en décadas un crimen violento se apodera de los informativos, pero lo grave es que el atentado ha sido contra un ex mandatario nipón. Las televisiones de aquellos lares muestran una y otra vez, como un desconocido se acerca por detrás de la figura de Abe, realizando dos disparos con un artefacto raro y luego el político japonés se desvanece.

¿Qué sucedió?

Shinzo Abe, ex primer ministro y líder del partido democrático liberal, se encontró en plena campaña electoral previa a las elecciones que renovaron por la mitad a la Cámara alta de la Dieta como es conocido el Congreso de Japón. Estaba allí pronunciado un discurso proselitista en apoyo de los candidatos de su partido, en plena vía pública de la ciudad de Nara, capital de la prefectura homónima en el oeste de la isla nipona, cuando fue cobardemente atacado.

El hecho es conmovedor desde el punto de vista que se lo muestre. Un supuesto ex integrante de las fuerzas marítimas de autodefensa, con algún grado de discapacidad psicológica, utilizando un arma casera, acciona el gatillo y da muerte a un ex presidente .

Tanto la policía como la justicia japonesa no han brindado aún detalles certeros respecto del motivo por el cual el asesino efectúo dicho acto. Sin embargo, agencias de noticias de aquel país, explican que los motivos estarían relacionados a un presunto rencor por parte del agresor con el político y a la supuesta vinculación de Abe con una secta religiosa a la que habría pertenecido la madre del asesino.

La muerte sorprende a Japón. Este país posee una de las legislaciones mundiales más exigentes en cuánto a portación y tenencia de armas. Además, portarlas ilegalmente es castigado severamente, cuestión que hace que el país tenga uno de los niveles más bajo en el globo terráqueo de crímenes violentos.

¿Quién era y que hizo Shinzo Abe?

Shinzo Abe fue primer ministro de Japón entre los años 2006-2007 y 2012-2020, hasta que renunció por cuestiones de salud, convirtiéndose así en la persona que más tiempo ostento el cargo: 8 años. Sin embargo, su figura con luces y sombras, será recordada por haber sido un político que impulsó profundas reformas en una alicaída economía japonesa junto a una fuerte visión de línea dura ya sea tanto en política interior como en política exterior.

Abe nació en el seno de una familia que había dedicado su vida a la política. A tal punto que su padre y sus abuelos fueron políticos, destacándose su abuelo materno Nobusuke Kishi, quien fuera primer ministro entre 1958 y 1960. Esta cuestión hizo que estudiase Ciencias Políticas en la universidad de Seikei, y luego de un breve lapso en el sector privado, fuese elegido como diputado de cámara baja del distrito electoral en la Prefectura de Yamaguchi en 1993, representando al Partido Liberal Democrático (PLD).

Siempre representando a su partido, ocupó diversos cargos en distintos gobiernos, siendo electo en 2006, y luego en 2012 como primer ministro de su país. Su segundo mandato, que obtuvo prometiendo cambiar radicalmente su país, es el más reconocido internacionalmente, y su paquete de reformas, fue llamado “ abenomics .

Entre las reformas, las económicas fueron las que causaron mayor atención. Estas se basaban en la expansión cuantitativa, el estímulo fiscal y las reformas estructurales. Esas medidas generaron crecimiento durante su primer período, pero con el estancamiento de la economía en los subsiguientes años, se puso en duda su eficacia.

Su rígida postura nacionalista y su mirada dura sobre la política de defensa como exterior de Japón, tuvieron algunos efectos en las relaciones internacionales . En una continua revisión del rol de su nación en la Segunda Guerra mundial, Abe promovía una reforma de la constitución nacional nipona para cambiar su tinte pacifista y permitir no ya unas “fuerzas de autodefensa” sino la creación de un ejército. Esta cuestión no tuvo luz verde, pero pese a las profundas críticas de sus opositores como el resquemor de la población, logró reinterpretar un artículo de la constitución tras aprobar una ley, en la que se reconocía el derecho colectivo a la defensa propia, permitiendo a Japón desplegar tropas en el exterior tanto para su protección como la de sus aliados que estuviesen en peligro o bajo ataque.

Esa revisión nacionalista destaca rispideces en su relación con China y Rusia. En un intento de generar una fuerte postura frente a países con los que históricamente Japón se ha disputado el liderazgo de la región, intentó remarcar el rol geopolítico de su nación y la necesidad de promover una estrategia de seguridad ante las hipótesis de conflicto siempre latentes en el Indo-Pacífico. A su vez, sus buenas relaciones con Obama y Trump, le permitieron siempre gozar del apoyo del gobierno de los Estados Unidos, para quien Japón resulta un socio imprescindible para sus planes en la región asiática.

No obstante, el agotamiento del paquete de reformas, las promesas electorales incumplidas en torno a la igualdad y empoderamiento de la mujer en la fuerza laboral, las críticas al manejo de las políticas públicas de combate al COVID-19 y las consecuencias sociales como económicas derivadas de la pandemia, agotaron el modelo “ abenomics ”. Por lo que, alegando problemas personales incluidos aquellos relacionados con su salud, llevaron a que Abe presente su dimisión el 28 de agosto de 2020.

La historia, siempre vuelve

Un conocido axioma reza: “los pueblos que olvidan su historia, corren el riesgo de repetirla”. El caso de Japón no se trata de una amnesia respecto al curso de los hechos acaecidos en el pasado, sino que la toma de ciertas decisiones convertidas en políticas públicas, permitió desterrar la palabra violencia en ciertos campos de la sociedad, especialmente en el campo de la política.

Aunque esta cuestión no ha sido de esta manera a lo largo de la historia. La violencia política y los ataques a figuras preponderantes, fueron una estrategia para resolver ciertas disputas. En tal sentido, se puede recordar que el abuelo de Abe, Nobusuke Kishi, en 1960 fue objeto de un atentado por parte de un activista de extrema derecha que le propinó varias puñaladas en el muslo.

Posteriormente, entre 1975 y 1995, dos primeros ministros y un vice primer ministro fueron blancos de ataques, pero lograron sobrevivir a los mismos. Además, durante los años de la transición del Japón feudal al moderno entre los años 1868 a 1912, y el Japón de la década de 1930, estuvo signado por la violencia política, en donde el terrorismo como forma de subversión y se instauraron épocas de turbulencia signadas por crímenes políticos.

El inicio de la guerra mundial en la que Japón intervino dentro del Eje, su posterior derrota y ocupación por los Estados Unidos junto al segundo resurgimiento de un país pacífico que creció exponencialmente económicamente  sin conflictos, -bajo estándares occidentales-, permitieron olvidar la imagen caótica de violencia que ahora es visible para la opinión pública internacional.

¿Cómo se explica internacionalmente la muerte del ex primer ministro Abe?

El mundo también tuvo que asimilar la muerte de Shinzo Abe, y más aún, cuando un asesinato de estas características sucede en un país que no está acostumbrado actualmente a crímenes políticos o violentos.

Esta cuestión hizo que políticos y mandatarios de diversas partes del mundo, extendieran sus condolencias y brindarán sus expresiones respecto al magnicidio del ex primer ministro japonés, destacándose la figura de presidentes como Joe Biden, Donald Trump y Barack Obama, el presidente de la Unión Europea , la alemana Úrsula Von der Leyen o el premier ruso Vladimir Putin.

Japón deberá sortear el impacto de la pérdida de una de sus grandes figuras políticas, con el temor de que esto pueda traer cambios en su futuro. El mundo, mientras tanto suma un capítulo más a una década marcada por grandes turbulencias sociales, políticas y económicas.


Natalia Luers22/06/2022
war-7049257_1280.jpg

19min31150

Desde hace décadas, la política del desarme figura como la principal prioridad para la comunidad internacional, en especial, bajo el sponsor de las Naciones Unidas. No obstante, el reciente desenlace bélico entre Rusia y Ucrania ocasionó un realineamiento de una gran variedad de naciones occidentales en torno a ésta política. De manera inevitable, dicho suceso y su consecuente posicionamiento en el sistema internacional ha generado una llamativa reubicación del desarme en la agenda internacional con efectos en el gasto militar mundial.


desarme-598x427-1.jpg

14min30760

Ucrania representa uno de los ejemplos más renombrados de desarme nuclear, sin embargo, la invasión armada por parte de Rusia y su amenaza de un ataque con armas nucleares tácticas, pone de manifiesto y suma un nuevo desafío al régimen de no utilizar nuclear internacional. El presente artículo guiará al lector para entender el contexto en el cual se produjo el desarme nuclear de Ucrania y sus consecuencias para el régimen de no surgir nuclear.


flag-of-russia-and-ukraine-1546962732mDc.jpg

15min32970

Con el desarrollo de las tecnologías de la información, la cultura de las redes sociales y la posibilidad de compartir información desde todos los rincones del mundo de forma casi inmediata es difícil imaginar cómo los ciudadanos de diferentes partes del mundo son aislados de ciertas noticias y opiniones por motivos de orden militar. Sin embargo, este escenario, como una novela distópica, se siente cada vez más real. El presente artículo explicará cómo el conflicto ruso-ucraniano es un ejemplo en cual las nuevas leyes de medios, las "fake news" y la entra censura en la dinámica de las guerras de cuarta generación.