El derecho a veto del Consejo de Seguridad suele ser uno de los puntos más criticados del sistema internacional. Sin embargo, su existencia responde a un diseño institucional que buscó evitar los errores de la Sociedad de Naciones. Analizar esa continuidad histórica permite comprender por qué, a pesar de sus limitaciones y de la parálisis que genera en conflictos como Irak, Ucrania o Irán, la ONU sigue vigente como marco normativo global.










