
Cruzarán el desierto, harán pausas breves bajo un calor que impide seguir caminando, pasarán junto a tumbas sin nombre de quienes murieron por sed y seguirán las huellas de neumáticos de quienes pudieron pagar un transporte. Tras días de marcha, muchos se subirán a pequeñas embarcaciones improvisadas para intentar alcanzar Yemen o Arabia Saudita, y algunos deberán terminar el tramo nadando. Esta es la Ruta del Este, el corredor que une el Cuerno de África con la Península Arábiga, donde cada año crece el número de migrantes, pérdidas y desaparecidos.

¿Qué es la Ruta del Este?
La Ruta del Este es el corredor migratorio que conecta el Cuerno de África con la Península Arábiga, atravesando principalmente Somalia, Etiopía, Djibouti y Yemen. En las últimas dos décadas, se ha consolidado como el principal paso hacia los países del Golfo, impulsado por conflictos prolongados, crisis económicas y climáticas, así como por la falta de oportunidades en las zonas rurales del África oriental. Desde comienzos de los años 2010, la ruta ha cobrado una relevancia particular. Miles de personas emprenden este viaje cada año con la esperanza de llegar a Yemen y Arabia Saudita, donde creen posible conseguir trabajo y construir una vida más estable.
En los últimos cinco años, la mayoría de quienes recorren esta ruta provienen de Etiopía y Somalia, y en más del 90% de los casos, las razones son económicas. Al mismo tiempo, las estadísticas muestran un aumento sostenido de los retornos desde Yemen hacia Djibouti, un fenómeno que revela tanto el deterioro de las condiciones de tránsito como la falta de alternativas seguras en los destinos del Golfo.
La Ruta del Este no es solo un corredor geográfico sino refleja las dinámicas estructurales de movilidad y desigualdad que atraviesan el Cuerno de África y sus países vecinos.
Djibouti: el corazón del corredor
En medio de esta dinámica, Djibouti ocupa un papel crucial. A pesar de su pequeño tamaño y su población de poco más de un millón de habitantes, su posición geográfica estratégica frente al estrecho de Bab el-Mandeb lo convierte en un punto de paso casi inevitable para quienes parten del Cuerno de África rumbo a la Península Arábiga.
Durante noviembre de 2024, aproximadamente 48.952 personas transitaron por Djibouti. sumando cerca de 446.194 personas a lo largo de todo el año. La presión sobre los recursos locales y los servicios humanitarios ha aumentado de manera constante.
Djibouti mantiene una relativa estabilidad política, lo que ha favorecido la presencia de organizaciones internacionales y la continuidad de algunos servicios básicos. Sin embargo, el volumen de personas en tránsito supera la capacidad del país. La OIM y otras agencias ofrecen asistencia humanitaria —alimentación, atención médica, apoyo psicosocial y espacios educativos temporales—, pero los recursos siguen siendo insuficientes.
Peligros en la Ruta del Este
El recorrido por la Ruta del Este expone a las personas migrantes a peligros constantes. En el trayecto terrestre, el calor extremo, la deshidratación y la desorientación son amenazas diarias. Las rutas atraviesan desiertos sin señalización, donde el agua es escasa y los recursos humanitarios se dispersan a lo largo de cientos de kilómetros.
Al llegar a la costa, los riesgos cambian de forma. Muchos migrantes se embarcan en pequeñas lanchas sobrecargadas. Los naufragios son frecuentes y devastadores. Para 2025, las principales causas de muerte registradas en este corredor son el ahogamiento y las condiciones climáticas extremas.
El Proyecto Missing Migrants
En muchos casos, los cuerpos de quienes desaparecen nunca son identificados, y las familias desconocen si sus seres queridos siguen con vida. Para documentar y visibilizar esta realidad, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) opera el Proyecto Migrantes Desaparecidos, cuya finalidad es registrar incidentes donde las muertes “ocurren en las fronteras físicas y durante la migración” y así ofrecer información clave sobre los riesgos a lo largo de las diferentes rutas migratorias.

Entre las rutas monitoreadas destacan el cruce del Sáhara, la Ruta del Mediterráneo occidental, la Ruta atlántica hacia las Islas Canarias y, en el Cuerno de África, la Ruta del Este, que sigue figurando entre las más letales. Las cifras oficiales representan solo una parte de la tragedia: muchas muertes no se registran, y miles de desaparecidos continúan sin nombre ni tumba, reflejando la magnitud de una crisis migratoria que sigue siendo en gran medida invisible.
¿Qué significa ser migrante?
Según la OIM,
“Emplear el término «migrante» en su sentido más amplio, abarcando a todas las personas en movimiento, independientemente de las causas del desplazamiento, de si este es voluntario o no, de su estatus legal y de la duración de su estancia, nos permite captar esta complejidad, identificar todas las posibles vulnerabilidades y ajustar las medidas que adoptamos para protegerlas y asistirlas.”
Esta definición abarca toda la complejidad de los movimientos humanos. En particular, la experiencia migratoria en la Ruta del Este revela la desprotección y vulnerabilidad que significa ser migrante, pero también las ventanas de oportunidad para el desarrollo y la posibilidad de hacer efectiva la universalidad de los derechos humanos.
En términos legales, los migrantes están protegidos por marcos internacionales que buscan garantizar derechos fundamentales y seguridad. Entre los cuales destacan:
- Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares (1990), que establece principios básicos de no discriminación, asistencia humanitaria y acceso a la justicia, y aplica tanto a situaciones de migración regular como irregular.
- Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular (2018), adoptado por la Asamblea General de la ONU, que promueve la cooperación internacional, la reducción de riesgos y la protección de derechos humanos durante el proceso migratorio.
Sin embargo, entre la norma y la realidad hay una distancia considerable. En países como Djibouti, donde los flujos migratorios superan la capacidad del Estado, los marcos legales se enfrentan a limitaciones materiales. La asistencia humanitaria proporcionada por organismos internacionales —como el abastecimiento de agua, atención médica o refugio temporal— es vital, pero no suficiente para garantizar la seguridad de todos los migrantes.
Esta brecha entre el reconocimiento legal y la implementación efectiva de los derechos evidencia la falta de recursos, coordinación y compromiso sostenido por parte de la comunidad internacional.
¿Por qué debería interesarme este tema?
Quizá te lo preguntes mientras trabajás, estudiás, cuidás de tus hijos o tratás de llegar a fin de mes. Quizá pensás que la migración es algo lejano, un asunto que ocurre en otro continente, en otras realidades. Pero detrás de cada número hay una persona y una vida reconfigurándose. Alguien que podría ser vos.
Y así como cada número tiene un rostro y un motivo -a veces por el privilegio de un capricho, otras por pura necesidad- todos comparten una búsqueda: una vida digna, un lugar donde estar a salvo, un futuro posible. Para algunos, el viaje se hace con papeles sellados, pasaportes y aviones; para otros, es a pie, con las suelas quemadas por la arena y el agua hasta el pecho. Muchos nunca llegan y muchos no vuelven.
Tal vez nada de lo que pasa a su alrededor -una guerra, una crisis económica o una sequía- fue provocado por ellos. Como tampoco muchas de las cosas que nos pasan cada día fueron realmente decisión nuestra. Pero lo que sí está en nuestras manos es nuestra propia conciencia y el respeto hacia los otros, hacia quienes el azar, la historia o la geografía dejaron al otro lado del mapa.
Interesarse por la migración puede ser un gesto de caridad, un negocio para algunos o un tema de investigación, pero sobre todo es un ejercicio de humanidad. Es reconocernos en el otro y recordar que el azar podría habernos cambiado de lugar. Porque las fronteras cambian, los países también, pero la necesidad de sobrevivir nos atraviesa y lo seguirá haciendo.

[Fotografía]. Unsplash. https://[https://unsplash.com/photos/people-walking-at-rural-area-enIbuT4DayY]
Esta es una explicación sin fines de lucro.
¿Quieres recibir más explicaciones como esta por email?
