Durante buena parte del siglo XX, la disciplina de las Relaciones Internacionales se edificó sobre un axioma fundamental: el avance de la modernidad implicaría un declive inevitable de la religión como fuerza política. La teoría de la secularización -convertida en el paradigma dominante dentro de las ciencias sociales- postulaba que procesos como la racionalización burocrática, […]










