El encuentro entre Trump y Xi Jinping en Beijing no es una visita de cortesía, sino una negociación de emergencia por la crisis en el Estrecho de Ormuz. China es el principal comprador de petróleo iraní y el único país con capacidad de presión sobre Teherán. Pero ese favor tiene un precio: concesiones sobre Taiwán. Si el respaldo a la isla entra en la lógica de negociación, deja de ser un principio y pasa a ser un activo. En 2026, la paz no se firma, se subasta.










