28/06/2022 MÉXICO

¿Por qué el acuerdo firmado entre Islas Salomón y China encendió las alarmas de Washington?

El día martes 19 de abril del año 2022, la República Popular China anunció la firma de un acuerdo de seguridad con las Islas Salomón. Pero, ¿en qué consiste este acuerdo y en que afecta a la puja de poder entre el gigante asiático y Estados Unidos?

Adentrándonos en la tercera década del siglo XXI, podemos afirmar con seguridad que la disputa por la hegemonía global es protagonizada por dos actores: un mermado Estados Unidos y una China cada vez más firme y global. Esta lucha se da en diferentes ámbitos y escenarios, siendo uno de ellos el control por la influencia militar, económica y la navegación en el océano Pacífico. En esta región podemos encontrar tanto potencias occidentales como orientales, desde Nueva Zelanda y Estados Unidos hasta Japón y China. Sin embargo, no solo son los grandes estados los que tienen un rol para jugar en este tablero, ya que este océano también cuenta con la presencia de estados que, aunque pequeños en territorio, su “adhesión política” a uno u otro bando puede significar una gran ventaja para alguno de los actores que se disputan el control de la región.

Islas Salomón, la isla de la discordia

Este es el caso de las Islas Salomón, un microestado perteneciente al continente de Oceanía al cual Estados Unidos, Australia y China han querido seducir y mantener en su esfera de influencia desde hace varios años, y al parecer esta última lo ha logrado. El día martes 19 de abril del año 2022, la República Popular China anunció la firma de un acuerdo de seguridad con las Islas Salomón. Pero, ¿en qué consiste este acuerdo y cómo afecta  la puja de poder entre el gigante asiático y Estados Unidos?

Para comprender este hecho primero debemos hablar de las Islas Salomón. Este es un país que se encuentra en el océano Pacífico, al Este de Papúa Nueva Guinea y al Noreste de Australia, el cual cuenta con una extensión territorial de 28.900 km2, una población de 647.581 habitantes y está formado por 8 grandes islas volcánicas, islotes y atolones (OIDMAE). La influencia de las potencias extranjeras sobre este territorio se ha manifestado desde hace ya varios años, buscando ejercer control sobre su posición geográfica y su amplio potencial marítimo. Por ejemplo, en 2019 se extendió el descontento en este territorio al anunciarse la medida del gobierno central de cortar lazos con Taiwán para acercarse a China, sin consultarle al público (BBC).

Crucero de misiles norteamericano en el Mar de la China Meridional (Fuente: flickr.com)

Los líderes de Malaita, la isla más grande del archipiélago, y sus pobladores se pronunciaron en contra de la decisión, sin embargo, fueron ignorados. A finales del 2021 el descontento creció, hubo intensas protestas, saqueos, incendios a negocios de propietarios chinos e intentos de derrocar al gobierno Central por el estrechamiento de las relaciones entre Pekín y Honiara. En el momento Australia, con quién Islas Salomón había firmado un contrato de cooperación sobre seguridad en 2017, mandó fuerzas para apaciguar las manifestaciones y estabilizar la situación.

El acercamiento de Islas Salomón hacia China se manifestó con mayor fuerza (y preocupación para occidente) cuando en marzo de 2022 comenzó a circular un boceto del gobierno de Sogavare, Primer Ministro de Islas Salomón, para firmar un acuerdo de cooperación sobre seguridad con el gobierno de Xi Jinping (TW), el cual se confirmó el 19 de abril.


China, la potencia del Pacífico

China ha desarrollado y mantenido desde hace varias décadas una política de inserción global que se ha ido extendiendo exitosamente, pero suele ser primordialmente en materia comercial y económica, especialmente en las regiones de América Latina y África. Este es un claro ejemplo de la expansión que China está efectuando también en el Pacífico, abriendo lugar para sus negocios y obteniendo acceso al mercado y recursos de la región. Sin embargo, la nueva asociación entre estos dos estados en materia de seguridad habilitaría a China para visitar libre y regularmente el territorio insular que puede servirle como base de operaciones, paralizar el envío de mercancía en el Sur del Pacífico proveniente de otros países, e incluso si lo desea, enviar fuerzas militares y buques de guerra (WSJ).

Esto preocupa a Australia y a Estados Unidos, que ven como se extiende la esfera de influencia del gigante asiático por el Pacífico y Oceanía, siendo este capaz de proyectar su fuerza militar a mayor distancia y con mayor seguridad, lo cual se agravaría si China decide y se le permite construir una base naval en este territorio, aunque esto ha sido desmentido por los portavoces chinos, quienes aseguran que el acuerdo solo busca “mantener el orden social” y “no está dirigido en contra de ningún tercer involucrado” (Infobae).

Xi Jinping reunido con Primer Ministro de las Islas Salomón Manasseh Sogavare (Fuente: www.mfa.gov.cn)

Según lo declarado por Beijing, esta acción no tiene “motivos ni trasfondo militares”, y es solo un acuerdo realizado por dos naciones soberanas e independientes en búsqueda del beneficio mutuo (AJ). De acuerdo con diplomáticos estadounidenses, el nuevo acuerdo solo servirá para acrecentar el descontento de la población local, agravar la situación social y aumentar la tensión que ya experimenta y ve acrecentada la región del Indo-pacífico (NYT).


Lo más probable es que este hecho se convierta en un punto de controversia y debate para el actual Primer ministro australiano Scott Morrison, quien se enfrentará a elecciones este año y a quien se le se crítica actualmente por el poco esfuerzo realizado para evitar este suceso. Por lo tanto, autoridades de Australia y Estados Unidos intentarán revertir la situación para recuperar su influencia, mientras que las autoridades Chinas intentarán retenerlo. Si el descontento de la población local crece hasta llegar a un punto álgido, ya sea por influencia externa o interna, quizás esto pueda provocar un cambio de gobierno en el archipiélago y consecuentemente un reacercamiento a las potencias occidentales, y también a Taipéi. Sin embargo, por ahora vemos como la política de este microestado se ve afectada e influenciada por la puja del poder global.

¿Quieres recibir más explicaciones como esta por email?

Suscríbete a nuestra Newsletter:


Ramiro Rubil


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

16 − 1 =

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.