Cuba enfrenta una de sus crisis económicas más profundas en décadas. El endurecimiento de sanciones tras la intervención estadounidense en Venezuela desplomó el suministro de petróleo, desatando una crisis energética con consecuencias directas sobre la población civil. Entre intentos de ayuda humanitaria cuestionados y exigencias de cambios políticos, el caso cubano expone las tensiones entre la legitimidad estatal y el costo humano de las medidas coercitivas unilaterales.









