22/01/2026 MÉXICO
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A 10 años de su firma y a cinco de su fecha límite, comprender la Agenda 2030 resulta fundamental, pues constituye uno de los compromisos más ambiciosos de la comunidad internacional en el siglo XXI. Su impacto se refleja en la vida cotidiana: define políticas públicas, orienta la cooperación entre países y establece parámetros para medir el bienestar social y ambiental.

En un mundo marcado por crisis climáticas, económicas, políticas y sociales, conocer sus principios y objetivos permite valorar la importancia de la acción colectiva y reconocer que un futuro sostenible depende tanto de decisiones globales como de la participación local.

¿Qué es la Agenda 2030?

La Agenda para el Desarrollo Sostenible, mejor conocida como Agenda 2030, es un plan de acción global asumido por los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas para enfrentar los principales desafíos de la comunidad internacional.

Se trata de una estrategia cooperativa e integral que coloca la dignidad humana, el crecimiento económico sostenible y la protección del medio ambiente en el centro de las decisiones políticas.

Este compromiso constituye un consenso multilateral entre gobiernos, sociedad civil, academia y sector privado, que reconoce la importancia de las personas, la paz, la prosperidad compartida y el planeta, en favor de una sociedad más inclusiva, consciente e igualitaria.

En ese sentido, la Agenda 2030 es una hoja de ruta comprehensiva que busca construir un futuro mejor para todas y todos, garantizando el pleno ejercicio de los derechos, el acceso a servicios básicos de calidad, la eficacia institucional y la preservación de los ecosistemas.

Niños plantan acacias en el área de reforestación de Merea, en Chad. Fuente: PNUD.

Antecedentes

En septiembre de 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración del Milenio, un documento que estableció una visión compartida y un conjunto de valores esenciales para guiar la acción internacional en el siglo XXI. Su propósito fue reafirmar el compromiso de los Estados con la Organización y la Carta de las Naciones Unidas y, sobre todo, enfrentar los retos del nuevo siglo.


La Declaración comprometió a los Jefes de Estado y de Gobierno a cumplir 8 objetivos y 28 metas para el año 2015.
Los denominados “Objetivos de Desarrollo del Milenio” (ODM) formaron un conjunto de valores y principios orientados a guiar las labores y las relaciones internacionales durante el primer quinquenio del siglo XXI:

• Erradicar la pobreza extrema y el hambre
• Lograr la enseñanza primaria universal
• Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer
• Reducir la mortalidad de los menores de 5 años
• Mejorar la salud materna
• Combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades
• Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
• Fomentar una alianza mundial para el desarrollo

En septiembre de 2010, la Reunión Plenaria de Alto Nivel de la Asamblea General sobre los ODM solicitó al Secretario General de las Naciones Unidas presentar nuevas medidas para impulsar una agenda “post-2015” que proyectara y ampliara los primeros objetivos de desarrollo.

Dos años después, durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), celebrada del 20 al 22 de junio de 2012, los Estados Miembros acordaron implementar un nuevo proyecto internacional basado en el documento final El futuro que queremos, el cual destacó la economía verde y la reconfiguración institucional como ejes fundamentales del nuevo compromiso político.


Del 25 al 27 de septiembre de 2015, más de 150 líderes mundiales asistieron a una cumbre organizada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York para aprobar la Resolución 70/1 de la ONU, reconocida oficialmente como Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Barack Obama, Presidente de los Estados Unidos de América, en la Cumbre de la ONU sobre el Desarrollo Sostenible. Fuente: Naciones Unidas.

A diferencia de la Declaración del Milenio, la Agenda 2030 orientó su actuación en tres (3) ámbitos esenciales: económico, social y medioambiental, lo que le permitió sustituir el modelo anterior y presentarse como un plan novedoso, completo e integrador.

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

Debido a la insuficiencia de los ODM, los países signatarios resolvieron duplicar el número de objetivos y multiplicar por seis las metas, con el fin de asegurar el progreso de la Agenda 2030 y el bienestar de la población mundial.

Así, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) constituyen un esquema de planificación y seguimiento para los Estados Miembros, que respeta en todo momento su soberanía y la autonomía de sus gobiernos en la aplicación de instrumentos y políticas públicas diferenciadas para el cumplimiento de la Agenda 2030.

  1. Fin de la pobreza
  2. Hambre cero
  3. Salud y bienestar
  4. Educación de calidad
  5. Igualdad de género
  6. Agua limpia y saneamiento
  7. Energía asequible y no contaminante
  8. Trabajo decente y crecimiento económico
  9. Industria, innovación e infraestructuras
  10. Reducción de las desigualdades
  11. Ciudades y comunidades sostenibles
  12. Producción y consumo responsables
  13. Acción por el clima
  14. Vida submarina
  15. Vida de ecosistemas terrestres
  16. Paz, justicia e instituciones sólidas
  17. Alianzas para lograr los objetivos

A través de estos 17 ODS y sus 169 metas, los países miembros de la ONU realizan un esfuerzo significativo por aprender lecciones, crear oportunidades, superar obstáculos, implementar buenas prácticas y atender responsabilidades comunes.


Sustainable Development Goals. Fuente: Wikimedia Commons.

Los ODS dignifican la vida de las personas, apuestan por un crecimiento económico sostenido, defienden los espacios naturales y habitables, reconocen la existencia y el impacto del cambio climático, fortalecen las instituciones y tienden puentes de cooperación interestatal.

En síntesis, los ODS son la brújula de la política y de las relaciones internacionales, nacionales y subnacionales, que apunta hacia un 2030 más verde, justo, equitativo y armonioso para las próximas generaciones.

Principios

Aunado a sus 17 ODS y a su enfoque global basado en los derechos humanos y la igualdad de género, la Agenda 2030 se rige por cinco principios fundamentales:

Universalidad. La Agenda 2030 posee un carácter transversal que convoca a todas las naciones, sin importar su nivel de ingresos ni su grado de desarrollo, a participar en un esfuerzo conjunto orientado al desarrollo sostenible. Su aplicación busca que cada Estado realice el mayor esfuerzo posible para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y cuidar el medio ambiente.
No dejar a nadie atrás. La Agenda 2030 tiene como misión beneficiar a toda la población. En particular, atiende las necesidades específicas de los grupos en situación de vulnerabilidad, sin importar el lugar donde se encuentren, y evalúa de manera constante sus avances.
Interconexión e indivisibilidad. La Agenda 2030 se sustenta en la cohesión y la reciprocidad de sus ODS. Por ello, es crucial que los actores responsables de su implementación los comprendan en su totalidad, en lugar de interpretarlos como una lista de tareas aisladas.
Inclusión. La Agenda 2030 invita a toda la sociedad, sin distinción, a participar activamente en la consecución de sus metas.
Cooperación entre múltiples partes interesadas. La Agenda 2030 fomenta la creación de alianzas entre diversos actores, con el propósito de compartir conocimientos, experiencias, tecnología y recursos que aceleren el cumplimiento de los ODS en todo el mundo.

Jóvenes argentinos luchan para frenar el cambio climático. Fuente: Luca Grisotto.

Las 5P

La Agenda 2030 se basa en 5 dimensiones vitales: personas, planeta, prosperidad, paz y participación colectiva, conocidas como “las 5P de los ODS”.

Las y los responsables de la toma de decisiones en cada Estado Miembro deben considerar estas áreas temáticas al formular políticas, entablar alianzas o asignar recursos destinados a proyectos de desarrollo sostenible.

Tomar en cuenta las repercusiones económicas, sociales y medioambientales de dichas acciones garantiza que toda intervención se planifique, gestione e implemente de manera adecuada.

Las 5P no se limitan a atender una sola causa o sector, sino que promueven una visión integral que diversifica la comprensión y el abordaje de los problemas actuales.

En conjunto con los ODS, las 5P procuran la dignidad y la igualdad entre las personas, protegen los recursos naturales, fomentan sociedades más justas y pacíficas, y fortalecen los vínculos entre actores gubernamentales, empresariales y de la sociedad civil.

Indicadores

Al 10 de abril de 2025, el marco de indicadores globales para los ODS y metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible está compuesto por 234 indicadores, que permiten el monitoreo, la evaluación y la orientación de la Agenda 2030.

Con el fin de facilitar su aplicación, el Grupo Interinstitucional y de Expertos en Indicadores de ODS (IAEG-ODS) clasificó todos los indicadores en dos niveles, según la disponibilidad de datos a nivel global:

Nivel I. El indicador es conceptualmente claro, cuenta con una metodología y estándares establecidos internacionalmente, y los países producen regularmente datos para al menos el 50 % de los países y para la población de cada región donde el indicador es pertinente.
Nivel II. El indicador es conceptualmente claro, dispone de una metodología internacionalmente establecida y existen estándares disponibles, pero los datos no se producen regularmente.

Cabe señalar que todos los indicadores son de gran relevancia y que cada Estado Miembro puede establecer su propio sistema de niveles para contribuir al proceso de seguimiento de los progresos alcanzados por la Agenda 2030.

Actualmente, 161 indicadores se ubican en el Nivel I, 60 en el Nivel II, 8 presentan clasificación múltiple y 5 se encuentran en revisión respecto a la disponibilidad de datos.

Niñas estudiantes en una escuela en Senegal. Fuente: UNICEF.

Algunos de los indicadores establecidos en el marco global son:

• Indicador 1.b.1: Gasto público social en favor de los pobres.
• Indicador 2.b.1: Subsidios a la exportación de productos agropecuarios.
• Indicador 3.4.2: Tasa de mortalidad por suicidio.
• Indicador 4.b.1: Volumen de la asistencia oficial para el desarrollo destinada a becas.
• Indicador 5.5.1: Proporción de escaños ocupados por mujeres en parlamentos nacionales y gobiernos locales.
• Indicador 10.4.2: Impacto redistributivo de la política fiscal en el índice de Gini.
• Indicador 11.1.1: Proporción de la población urbana que vive en barrios marginales, asentamientos informales o viviendas inadecuadas.
• Indicador 12.5.1: Tasa nacional de reciclado, en toneladas de material reciclado.
• Indicador 13.2.2: Emisiones totales de gases de efecto invernadero por año.
• Indicador 15.2.1: Avances hacia la gestión forestal sostenible.
• Indicador 16.2.2: Proporción de la población que se siente satisfecha con su última experiencia de los servicios públicos.
• Indicador 17.1.2: Proporción del presupuesto nacional financiado por impuestos internos.

7. Financiamiento

En primera instancia, la Resolución 72/279 de la Asamblea General de las Naciones Unidas invitó a los Estados Miembros a contribuir voluntariamente a la capitalización de un Fondo Conjunto para la Agenda 2030, con un monto estimado de 290 millones de dólares anuales.

Sin embargo, en mayo de 2024 el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible (GNUDS) lanzó el Pacto de Financiación para el Apoyo de las Naciones Unidas a los ODS, al considerar que la consecución de la Agenda 2030 exige un multilateralismo más sólido y colaborativo.

Este Pacto insta tanto a los Estados Miembros como al sistema de desarrollo de las Naciones Unidas a trabajar de manera conjunta para optimizar los recursos humanos y financieros disponibles.

Ambas partes deben reforzar sus políticas de rendición de cuentas, cumplir con sus compromisos de financiación en los niveles mundial, regional y local, mejorar la coordinación entre donantes y aumentar los recursos básicos, así como los fondos comunes.

Con ello, se espera fortalecer la capacidad de respuesta para implementar los programas de desarrollo sostenible que cada nación requiere.

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Jeffrey Palacios

Politólogo por la Universidad Autónoma Metropolitana. Diplomado en Derechos Humanos por la CNDH México. Analista político y articulista en temas de derechos humanos, política internacional y legislación mexicana. Crítico del neoliberalismo. Escribidor de poemalos. Orgullosamente latinoamericano.


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