22/01/2026 MÉXICO

UE-Mercosur: acuerdo cerrado, ratificación incierta

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Después de 25 años de negociaciones, el acuerdo UE-Mercosur representaría la mayor zona de libre comercio entre ambos bloques. Pero su ratificación enfrenta barreras políticas domésticas sin precedentes.

Francia y Polonia se declaran como principales opositores del acuerdo, y la Comisión Europea pone como fecha límite el 20 de diciembre para que el bloque se ponga de acuerdo sobre su aprobación. Aunque es un plazo político importante, no es el final del proceso: los expertos en Bruselas proyectan que la entrada en vigor del acuerdo ocurriría a mediados de 2026, una vez completadas todas las ratificaciones parlamentarias.

En el contexto de polarización global, Francia marca la línea. Tras 25 años de negociaciones entre la Unión Europea y el Mercosur, la Comisión de Asuntos Europeos del Senado francés aprobó por unanimidad una resolución que insta al Gobierno a acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) con el fin de impedir la ratificación del acuerdo de libre comercio. El rechazo francés refleja las tensiones que persisten en torno a este tratado, considerado histórico por su magnitud pero controversial por sus implicaciones sectoriales.

Inconvenientes y preocupaciones UE-Mercosur

La Cámara francesa informó que se trata de un rechazo al acuerdo tal como fue planteado por la Comisión Europea en 2024. Dentro de los motivos se encuentra el reclamo de aplicar “cláusulas espejo”, según las cuales los productos importados de los países latinoamericanos deberían cumplir con las mismas regulaciones que en Europa, especialmente en materia agrícola, focalizando en términos sanitarios y de bienestar animal.

Otro de los motivos de preocupación es que se considera el tratado como una posibilidad de utilizar este mecanismo de “reequilibrio”, que permitiría presionar a la Unión Europea respecto de normas ambientales y sanitarias. Las regulaciones y procedimientos de los productos latinoamericanos podrían entrar en tensión con las políticas del Pacto Verde Europeo, que incluye iniciativas para promover la sostenibilidad en sectores como la energía, el transporte y la agricultura.

Fotografía: Protesta de agricultores franceses en Trévénans, 2024. (Wikimedia Commons, 2024)

Francia también demanda controles aduaneros más rigurosos y la prohibición de plaguicidas vetados por la Unión Europea en los bienes importados. Una declaración a favor de los agricultores y el campo nacional europeo, que mantuvieron diversas manifestaciones en contra del tratado en las pasadas semanas. Sus preocupaciones se centran en la capacidad competitiva de la agroindustria sudamericana, cuyos costos de producción —especialmente en carne— son entre 20% y 40% menores que los europeos.

Importancia geopolítica e intercambio comercial

La trayectoria ha alcanzado grandes objetivos a nivel geopolítico. Si bien en 2019 la UE y el Mercosur concluyeron negociaciones para un acuerdo comercial de principio, en 2024 las dos partes llevaron su acuerdo al siguiente nivel al acordar nuevos compromisos en materia de sostenibilidad. El 6 de diciembre de 2024, se llegó a la conclusión política del acuerdo, un hito que marca la finalización de dos décadas y media de negociaciones.


Su importancia no solo radica en las oportunidades para empresas de todos los sectores, eliminando de manera significativa aranceles sobre las exportaciones —tanto para bienes industriales como para productos agrícolas—.

El acuerdo representa también un esfuerzo por la cooperación económica, de sostenibilidad y de seguridad entre dos regiones clave en un contexto internacional delicado y complejo.

Ambos bloques enfrentan presiones externas: la UE busca diversificar sus alianzas democráticas ante la guerra en Ucrania, tensiones con China y la amenaza arancelaria de Estados Unidos, mientras que América del Sur busca fortalecer su posición multilateral.

La Comisión Europea estima que el acuerdo impulsará las exportaciones europeas en 49.000 millones de euros y generará un ahorro anual de más de 4.000 millones de euros mediante la eliminación de aranceles al 91% de los productos exportados. Para los productos sudamericanos, la ratificación representa un avance en su inserción global. El Ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Mario Lubetkin, fue explícito sobre el contexto: “La inmensa mayoría de los países europeos están convencidos de que, en este cuadro internacional tan complicado y con tantas variantes, nos necesitamos: los europeos comunitarios nos necesitan a nosotros y nosotros a ellos”.

Salvaguardias y medidas de protección

De todas formas, frente a las dificultades, son varios los países —como España y Alemania— que ven un panorama optimista para la resolución del acuerdo. Además, el Consejo Europeo aprobó cláusulas de salvaguardia para los agricultores europeos, una de las condiciones clave para que Francia apruebe el acuerdo. Estas salvaguardias incluyen contingentes arancelarios limitados para productos sensibles: el Mercosur podrá exportar 99.000 toneladas de carne de vacuno, 180.000 toneladas de pollo, 25.000 toneladas de cerdo, 180.000 toneladas de azúcar y 60.000 toneladas de arroz. Cualquier cantidad que exceda estos cupos quedará sujeta a los aranceles regulares.


La Comisión también estableció un mecanismo de monitoreo reforzado y controles sanitarios más estrictos, además de protecciones para más de 350 productos europeos agroalimentarios mediante cláusulas de denominaciones de origen e indicaciones geográficas.

¿Cómo continúa el proceso?

La conclusión política del acuerdo el 6 de diciembre de 2024 constituye el primer paso formal en el proceso hacia su entrada en vigor. Tras una revisión jurídica definitiva por ambas partes, el texto se traducirá a todas las lenguas oficiales de la Unión Europea y se presentará al Consejo de la UE y al Parlamento Europeo.

Imagen: Declaración Conjunta Mercosur-Unión Europea. (Mercosur, 2024)

El plazo que fijó la Comisión Europea es el 20 de diciembre para que los 27 Estados miembros brinden su aprobación por mayoría calificada. Los expertos en Bruselas están optimistas de que esta votación podría ocurrir incluso a principios de diciembre, antes de la cumbre presidencial del Mercosur del 20 de diciembre en Brasil. El presidente brasileño, Lula da Silva, tiene previsto finalizar formalmente el acuerdo bajo la presidencia pro tempore del bloque sudamericano, señalizando su importancia estratégica para la región.

Sin embargo, esta aprobación del Consejo es solo una de las fases del proceso. A pesar de que los 27 países brinden luz verde al tratado, este aún tendría que someterse a una votación en el Parlamento Europeo, donde se estima un resultado parejo. Teniendo en cuenta que hay 720 miembros en este parlamento y votan desde todas las aristas del espectro político, se espera una gran oposición que podría dificultar este proceso legislativo, particularmente de Francia y Polonia.

Según proyecciones de funcionarios en Bruselas, si el Consejo y el Parlamento Europeo ratifican el acuerdo en las próximas semanas, la entrada en vigor del tratado ocurriría a mediados de 2026. La Comisión Europea propuso incluso un mecanismo de aplicación provisional para acelerar este proceso y comenzar a aplicar partes del acuerdo antes de su entrada en vigor completa, permitiendo así que los beneficios comerciales comiencen a materializarse mientras se finalizan todos los trámites legales.


Dimensión histórica y expectativas

El acuerdo propuesto entre la UE y el Mercosur consta de tres pilares: uno político, otro de cooperación, y uno comercial. Ninguno de los países involucrados ha formado parte de un acuerdo de semejante magnitud, donde se aborden de manera simultánea el libre comercio y la cooperación estratégica entre dos bloques internacionales clave.

Esto podría marcar un antes y un después en las negociaciones regionales e internacionales, así como en las alianzas estratégicas e infraestructura de desarrollo para las naciones, en un contexto internacional complejo marcado por conflictos armados.

El tema avanza minuto a minuto, con nuevas declaraciones que reflejan optimismo respecto de la resolución del acuerdo, aunque el consenso sigue siendo necesario para su correcta implementación. En el marco de los COP30 en Brasil, donde se discute el progreso global en la lucha contra el cambio climático, se estimulan nuevos avances y declaraciones sobre el progreso del acuerdo bilateral UE-Mercosur, consolidando la vinculación entre comercio y sostenibilidad como eje estratégico.

Esta es una explicación sin fines de lucro.

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Bautista Gregorio Uballes

Estudiante avanzado de Comunicación Social en la Universidad de Buenos Aires. Interesado en los estudios culturales, sociedad y la cooperación internacional. Apasionado de la lectura, redactar y su perra India.


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