17/10/2019 BARCELONA

¿Volverá Cuba a participar en las Instituciones Financieras Internacionales?
Imagen: Laura Señán Cagiao

Desde que se ha iniciado el proceso de reformas en Cuba, incentivado por la reciente aproximación con EEUU, la posibilidad de la reincorporación de este país a los organismos financieros internacionales ha vuelto al primer plano del debate económico. ¿Es posible para Cuba volver al FMI y al Banco Mundial? Y sobre todo, ¿es deseable para la economía de la isla?


En los años 1960 y 1964 Cuba abandonó el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) respectivamente. En aquel momento, todavía no se hablaba de paquetes de condicionalidad de la deuda ni de “terapias de choque”, pero desde luego, sí se apuntaba ya hacia una tendencia económica neoliberal extraordinariamente respaldada por estos organismos. Más adelante, en los años 80, con el objetivo de acabar con las crisis que sobrevinieron a la contracción de las economías latinoamericanas durante la llamada “década perdida” surgieron una serie de recetas económicas que se aplicaron de manera prácticamente simultánea en la región.

Ha pasado tiempo suficiente para hacer balance del efecto de su intervención, y extraer conclusiones sobre su responsabilidad en cuanto al saldo social que han dejado a su paso. Sin embargo, ni siquiera Rafael Correa, que en su día plantó cara al Banco Mundial expulsando a la representación en Quito, se ha mantenido imperturbable en su actitud, aceptando un crédito de USD 1.000 millones el pasado 2014. Estar fuera de las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) no es tan fácil.

Desde que se ha iniciado el proceso de reformas en Cuba, incentivado por la reciente aproximación con el gigante norteamericano – en aras de materializarse con la re-apertura de embajadas el próximo 20 de este mes de julio –, los analistas del panorama internacional y cubano empiezan a abordar la cuestión de la reincorporación de este país a los organismos financieros internacionales.

Raúl Castro [Globedia]
Raúl Castro [Globedia]

Para paliar el elevado nivel de descapitalización y la baja tasa de formación de capital bruto –inversión doméstica–, Cuba ha optado principalmente, como ya se ha hecho referencia en publicaciones anteriores, por la opción privada: la Inversión Extranjera Directa (IED). Es cierto que de todas las alternativas disponibles para hacer frente a una situación económica como la que atraviesa Cuba, el gobierno tiene el acceso limitado a muchas de ellas. El motivo principal, de nuevo: el embargo estadounidense. En concreto, la Ley Helms Burton que obliga a los representantes de los EEUU en organismos internacionales a votar en contra de la participación cubana en los mismos. Por lo tanto, la relación con EEUU imposibilita de facto la adhesión de Cuba al FMI –sólo de este modo podría acceder al Banco Mundial–, ya que a pesar de no tener capacidad de vetar decisiones, su elevada cuota de poder (17%) le otorga, cuando menos, un amplio margen de actuación.

No obstante, Cuba tampoco pertenece a ningún otro banco multilateral que no esté sujeto a la presencia de los EEUU, como son el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).

¿Qué le podría aportar a Cuba la participación en una de estas organizaciones regionales?

En primer lugar, todo aquello que busca con ahínco a través de la financiación privada: el acceso a la actualización tecnológica, renovación de infraestructuras así como el acceso a know-how y mecanismos de resolución de conflictos. De hecho, tal y como apunta el economista cubano Pavel Vidal Alejandro, en lo que tiene que ver con el proyecto cubano de la eliminación de la dualidad monetaria, el acceso a crédito internacional será vital para paliar la posible caída de reserva extranjera que conllevará el proceso. También destaca el fomento de una mayor transparencia y disponibilidad de datos que, por otro lado, ha servido a EEUU de excusa para tener a Cuba constantemente en el punto de mira en cuestión de Derechos Humanos.

Imagen: Laura Señán Cagiao
Imagen: Laura Señán Cagiao

Asimismo, de ningún modo se trata de dos estrategias excluyentes, sino más bien al contrario. Ser miembro de organizaciones financieras internacionales puede funcionar también como un aval para incrementar la participación de la economía cubana en mercados internacionales y para atraer un mayor porcentaje de IED. Además, el acceso a crédito en unas condiciones más favorables podría permitir al país reducir la deuda pública.

Sin embargo, por lo pronto, el embargo estadounidense continúa vigente y de momento no hay trazas de que, en el caso de que desaparezca, lo vaya a hacer de la noche a la mañana. Por ello, tal y como apunta la especialista del Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI) de La Habana, Marlén Sánchez, Cuba debe aprovechar la existencia de aquellos organismos regionales a los que no pertenecen los EEUU, como es el CAF, que recientemente envió a Cuba una comisión de expertos para evaluar su posible adhesión.

Sede del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en Venezuela [Wikipedia]
Sede del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en Venezuela [Wikipedia]

Es cierto que en lo que tiene que ver con la credibilidad de los principios revolucionarios y, sobre todo, con la línea del discurso antiimperialista seguido por las autoridades cubanas en los últimos años, esto significaría un golpe. Sin embargo, los ideales han perdido fuerza en la Isla, y si hay que pasar por encima de ellos para salir del estancamiento, se hará. En su día, lo mismo hicieron otras economías centralmente planificadas como Vietnam, Albania o China –aunque la comparación con este último está siempre rodeada de polémica–. De hecho, como apunta la profesora Sánchez, el CAF comparte muchos de los principios de actuación contenidos en los Lineamientos de Política Económica y Social del Partido y de la Revolución aprobados en 2011, que perfilan el rumbo que tomará el país de aquí a 2030 en su estrategia de “Actualización del Modelo”.

Publicaciones recientes aseguran que resulta inminente una salida a esta situación, que se podría materializar de tres formas: un acercamiento mutuo gradual por parte tanto de las autoridades cubanas como de las propias instituciones; una eventual solicitud de Cuba de manera abierta; o bien que fuesen los EEUU los que fomentaran su adhesión, como ocurrió en 1991 con Rusia en el FMI. Desde luego, de lo que no cabe duda, es  de que se trata de una opción política que, una vez más, podría estar obviando los posibles beneficios sobre la sociedad cubana.

Esta es una explicación sin ánimo de lucro


[button url=”http://www.unitedexplanations.org/category/lineas-tematicas/cuba-hoy/” style=”red”]¿Quieres saber más sobre los cambios recientes en Cuba? ¡No te pierdas nuestra serie de artículos![/button]

¿Quieres recibir más explicaciones como esta por email?

Suscríbete a nuestra Newsletter:


Laura Señán Cagiao

Madrid, España. Graduada en Ciencias Políticas por la Universidad Pompeu Fabra y Máster en Relaciones Internacionales por la University of Amsterdam. Totalmente apasionada por el análisis socio-política de la realidad latinoamericana, en donde me instalo siempre que puedo, actualmente trabajo en Bruselas.


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

5 × two =

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.


Sobre nosostros

Con más de 2.000 explicaciones publicadas por más de 300 redactores de 45 países, United Explanations es la mayor plataforma online colaborativa de divulgación internacional en lengua española. Explicamos los asuntos internacionales con un enfoque de derechos humanos.


CONTACTO




Newsletter


¡Colabora con UNX!

Si tienes pasión por los asuntos internacionales y tienes formación o experiencia en la materia. ¡Únete a nuestro equipo haciendo click aquí!