
Luego de dos décadas de gobiernos masistas, el pueblo boliviano ha apostado por un candidato de centroderecha que ha logrado canalizar el descontento social y presentar al modo de producción capitalista como un sistema inclusivo, beneficioso y superior al modelo socialista consolidado durante la gestión del líder cocalero Evo Morales: Rodrigo Paz.
¿Quién es Rodrigo Paz?
Rodrigo Paz Pereira es un político boliviano nacido el 22 de septiembre de 1967 en Santiago de Compostela, España. Es hijo de Jaime Paz Zamora, fundador del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y expresidente de Bolivia, y de la ciudadana española Carmen Pereira Carballo.
Paz posee formación académica en Economía y Relaciones Internacionales, además de una maestría en Gestión Política por la Universidad Americana de Estados Unidos.
Gracias a su estrecha vinculación con el ámbito político, fue electo como diputado, alcalde y senador por el departamento de Tarija entre los años 2002 y 2025.
A lo largo de su carrera, ha establecido alianzas con diversas fuerzas políticas, entre ellas el MIR, Podemos, Comunidad Ciudadana (CC) y el Partido Demócrata Cristiano (PDC), este último apoyándolo en las elecciones generales de 2025.
El masismo y las crisis bolivianas
Tras casi veinte años de gobiernos encabezados por el Movimiento al Socialismo (MAS), las y los bolivianos han optado por un cambio en su sistema político.
Desde la primera vuelta electoral, celebrada el 17 de agosto, la inconformidad del electorado perfiló a Jorge “Tuto” Quiroga y a Rodrigo Paz como los principales contendientes para suceder a Luis Alberto Arce Catacora. Sin embargo, el pasado 27 de octubre el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia presentó los resultados oficiales de la segunda vuelta presidencial y confirmó la victoria de Rodrigo Paz Pereira, quien obtuvo el 54 % de los votos.
El ahora presidente electo ha declarado en diversas ocasiones que la persistente crisis política y económica del país se debe al uso ineficiente y excesivo de los recursos públicos por parte de las administraciones del MAS.
En ese sentido, Rodrigo Paz considera indispensable un cambio de estrategia para recuperar las reservas internacionales, disminuir la inflación, fortalecer la moneda, estabilizar el tipo de cambio, reabastecer el suministro de combustibles y establecer nuevas relaciones con Estados Unidos.
“Capitalismo para todos”
Bajo el lema “capitalismo para todos”, Rodrigo Paz promovió su candidatura asegurando al electorado que pondría fin al llamado “Estado tranca”. El político ha declarado que Bolivia transitará de un modelo socialista hacia una economía abierta, impulsada por la inversión privada y extranjera.
Como líder del Partido Demócrata Cristiano (PDC), se comprometió a otorgar créditos accesibles a emprendedores, reducir impuestos y aranceles, facilitar la importación de mercancías y tecnología, crear un fondo de estabilización del dólar, fortalecer el boliviano y garantizar seguridad jurídica y financiera a los inversionistas.
Asimismo, anunció la eliminación de los subsidios al combustible, con excepción de aquellos destinados a los sectores más vulnerables. Con estas medidas, el presidente electo busca poner fin al denominado “socialismo del siglo XXI” en la región sudamericana y, en su lugar, establecer lo que él denomina “capitalismo popular”.

Descentralización fiscal
Otro de los ajustes fundamentales del presidente electo es la descentralización del presupuesto público, medida que forma parte de su estrategia integral para combatir la corrupción y revertir el modelo centralista instaurado por el MAS.
En un contexto donde el gobierno nacional concentra cerca del 80 % de los ingresos totales del país, Paz plantea una redistribución más equitativa de los recursos, orientada a fortalecer la autonomía regional y reducir el control estatal sobre las finanzas públicas.
De acuerdo con su propuesta denominada Agenda 50/50, se prevé una asignación equitativa de los recursos públicos entre el gobierno central y las nueve regiones bolivianas. Esta reforma fiscal, explicó Paz, permitirá mejorar la eficiencia del gasto, promover el desarrollo local y garantizar una mayor transparencia en el uso de los fondos públicos.
Giro diplomático
En el plano internacional, Rodrigo Paz ha propuesto retomar y fortalecer las relaciones bilaterales entre Bolivia y Estados Unidos, como parte de una nueva estrategia para enfrentar la crisis económica que atraviesa el país.
En días recientes, Paz sostuvo reuniones con funcionarios estadounidenses y representantes de organismos multilaterales con el objetivo de articular soluciones concretas para la reactivación económica nacional.
Como parte de su agenda de apertura al mercado global, el presidente electo anunció negociaciones con el Banco Mundial y con entidades regionales como el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), con el propósito de dinamizar la actividad económica.
En un gesto que marcó distancia respecto a los regímenes de izquierda, Paz descartó la asistencia de los jefes de Estado de Cuba, Nicaragua y Venezuela a su investidura presidencial, lo que derivó en la suspensión de Bolivia de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), organismo que promueve la integración política, social y económica en la región.
Finalmente, Paz Pereira declaró que los presidentes de otras naciones serán bien recibidos, siempre que lleguen acompañados de empresarios dispuestos a invertir en la nueva Bolivia.
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