10/07/2020 BARCELONA

La saga de los oligarcas: primera entrega

Entre las películas que más impacto tuvieron en el festival Berlinale, celebrado en Berlín el pasado mes de febrero, estuvo la obra del director alemán Cyrul Tuschi, 'Jodorkovski'.La película toca un tema de fondo en la Rusia moderna: los oligarcas, y, en concreto, la historia trístemente célebre de uno de ellos, Mijaíl Jodorkovski. En este artículo desgranamos los mecanismos que hicieron posible su entrada en la historia rusa y presentamos algunos de los protagonistas.

‘Jodorkovski’

Entre las películas que más impacto tuvieron en el festival Berlinale, un certamen cinematográfico que se celebra en la capital alemana el mes de febrero, estuvo la obra del director alemán Cyrul Tuschi, ‘Jodorkovski’. Envuelta en una historia casi detectivesca y criticada por su superficialidad, toca un tema de fondo en la Rusia moderna: los oligarcas, y, en concreto, la historia trístemente célebre de uno de ellos, Mijaíl Jodorkovski. En este artículo vamos a intentar desgranar los complejos mecanismos que hicieron posible su entrada en la historia rusa de los últimos años y presentamos algunos de los protagonistas.

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“Semibankírschina”, o siete hombres del presidente…

A mediados de los noventa Rusia presentaba un cuadro de síntomas complejo: una recesión económica profunda, niveles de inflación desorbitados, tasas de desempleo altísimas; todo ello, acompañado (o según algunos, provocado como resultado de una terapia de choque) por un programa ambicioso de privatización, aconsejada por el Banco Mundial y el FMI.

Durante este período apareció un grupo de personas, que, a pesar de sus diferentes procedencias y trayectorias profesionales, respondían a una serie de criterios comunes:

– provenían del sector banquero que surgió durante el ocaso de la URSS

– fusionaban ‘el poder y el capital’, según la definición dada a posteriori por Vladímir Putin

– recibieron la gran parte de sus activos reales gracias al programa ‘loans for shares’, que consistía en conceder préstamos al Gobierno ruso, que necesitaba cantidades importantes de fondos en efectivo, a cambio de las acciones en las mayores empresas estatales. La participación en este programa estaba abierta únicamente a personas físicas o jurídicas de nacionalidad rusa

– hacia el año 1995 llegaron a controlar la mayor parte de recursos naturales de Rusia, en concreto, el petróleo y los metales no férricos

– disfrutaban no solo del poder económico sino de una influencia política sin precedentes; así, en 1996 aseguraron la reelección del presidente Boris Yeltsin

– después de hacerse con el capital real, empezaron a construir el capital mediático: a crear los tan llamados media holding: la televisión, diarios, revistas e internet.

Se les llamó ‘oligarcas’ (‘gobierno de pocos’ según definición propuesta por la RAE); entre ellos destacaban siete individuos, que en una famosa entrevista, concedida por Berezovsky al diario Financial Times en 1996, se llegaron a conocer como ‘siete banqueros’ (así se puede traducir literalmente del ruso el término ‘semibankírschina’; a su vez hace referencia a ‘semiboyarschina’: los siete nobles (boyardos) que destituyeron a un tsar ruso en el siglo XVII). Según Berezovski, controlaban más de la mitad de los recursos económicos de Rusia.

…Que marcaron un antes…

¿Quiénes fueron estos siete hombres y cuáles fueron sus áreas de influencia principales? Las opiniones respecto a los nombres concretos no siempre coinciden, por ello nos vamos a centrar en las figuras más conocidas más allá de las fronteras rusas y representativas del fenómeno ‘semibankírschina’:

BORIS BEREZOVSKY

Matemático  e ingeniero, en 1996 fue el banquero número 1, así como el más antiguo, por lo que fue apodado “ElPadrino” en el famoso artículo de Paul Khlebnikov para la revista Forbes. Tuvo una participación importante en la comercialización de los automóviles AvtoVaz (coches para consumo de masas). En 1999 ayudó a Putin a llegar al poder, pero, ironía del destino, tuvo que huir de Rusia en 2000, poco después de las elecciones presidenciales, cuando se empezaba a notar la mano dura del nuevo presidente hacia los oligarcas, que empezaban a caer en desgracia. Actualmente el magnate vive exiliado en Londres y participa activamente en la vida política, siendo muy duro con las autoridades rusas e incluso llegando a afirmar que trama un golpe de estado contra Putin.

VLADIMIR GUSINSKY

Su ‘carrera’ de oligarca empezó en calidad de propietario del banco MOST-Bank. Gracias a las conexiones de Gusinskycon el entonces alcalde de Moscú, Luzhkov, Most Bank se convirtió en una de las instituciones financieras más importantes en la economía de Moscú y uno de los mayores conglomerados en Rusia. Sin embargo, en Rusia se le recuerda más como el magnate de los medios de comunicación (su imperio mediático “Media Most” formaba parte del grupo Grupo Most y se componía de dos canales de televisión (uno de los cuales, NTV, fue especialmente crítico con las autoridades rusas, un periódico, una editorial y tres revistas). En 2000 Gusinsky se convirtió en la primera víctima del cambio de vientos políticos y se abrió un expediente, que un mes más tarde fue archivado… A cambio, según las declaraciones del propio Gusinsky, de la venta de Media Most a Gazprom. A día de hoy es propietario de la cadena RTVi y del portal de noticias NEWSru (ambos fueron creados en el extranjero, donde, desde su extradición ha residido el magnate: vivió en España, Israel y Estados Unidos).

MIJAÍL FRIDMAN

El más joven de los oligarcas (en 1996 tenía 32 años). Su banco Alfabank, el banco privado más grande de Rusia,sobrevivió la crisis de 1998, y su petrolera TNK (la Compañía Petrolera de Tiumén, el cuarto productor ruso) se fusionó con BP en 2003. Hoy en día el resultado de la fusión, TNK-BP está entre las diez mayores compañías petroleras privadas del mundo por el volumen del petróleo extraído, lo cual le valió a Fridman el 42 lugar entre los hombres más ricos del mundo, con una fortuna valorada en 12.700 millones de dólares, o unos 9145.27 millones de euros, según la lista de ‘Forbes’.

MIJAÍL JODORKOVSKY

Jodorkovsky, como otros tantos de aquella generación, se crió en una familia de ingenieros; se graduó como químico ydespués como economista. Su carrera de economista le fue de gran ayuda tras el hundimiento de la URSS, cuando se fundó la estructura financiera de Menatep: una especie de intermediario en los flujos financieros entre el gobierno y las empresas estatatales, así como entre los gobiernos regionales. Jodorkovski fue uno de los primeros oligarcas en participar en las subastas de privatización de empresas de estado; de esta manera en el año 1996 llegó a encabezar la petrolera Yukos, todo un imperio, que integraba desde yacimientos hasta refinerías.

El caso Yukos

En 2003 Jodorkovski se convirtió en el hombre más rico de Rusia, y aquel año se le veía como uno de los líderes con más peso de la oposición liberal al Kremlin y como un buen candidato para disputar a Putin la presidencia en las elecciones de 2008. El punto de inflexión, según algunos analistas, fue una declaración de Jodorkovski, en la que afirmó que la corrupción en Rusia llegaba a representar hasta el 10% del PIB de Rusia (en 2005, según los datos de un centro de estudios indepediente, ‘Indem’ ascendía hasta el 20% del PIB); gran parte de esa corrupción correspondía a los funcionarios y a los contratos ilegales que manejaban.

Jodorkovski fue detenido y acusado de fraude y evasión fiscal y otros delitos fiscales; y en 2005 fue declarado culpable y condenado, junto con su socio Platón Lébedev, a una pena de 8 años. Durante los siguientes juicios se les imputaba también la apropiación ilícita de acciones, por lo que la fiscalía rusa pide 14 años de prisión. El proceso judicial está siendo largo y rozando lo rocambolesco: a priori abierto, pasó a ser a puerta cerrada; los periodistas apenas tenían acceso a la información.

En cuanto a Yukos, al abrirse la investigación, vivió un proceso de desmantelamiento progresivo, el congelamiento de sus cuentas bancarias y de porcentajes relevantes de sus acciones; pero, sobre todo, la subasta de su principal extractora de petróleo.

…Y un después

Estando en prisión, Jodorkovski no se resignó a su destino, sino que continuó su enfrentamiento al orden político ruso, ya en calidad de disidente e intelectual. Hace poco en Moscú se presentó un libro con sus textos y entrevistas, que incluye una serie de ensayos que el oligarca escribió desde la cárcel para publicaciones rusas. Uno de estos ensayos, o más bien una reflexión habla de las vías de modernización de Rusia, y se titula ‘Generación M’. Según Jodorkovski, ésta debe llevarse a cabo por una nueva clase social, cuya base serían innovadores, científicos, ingenieros, jóvenes especialistas, ‘intelligentsiya’… ¿Y qué hay de los oligarcas? “La parte de la burocracia corrupta y grupos de poder, afines a ella, no podrán formar parte de la modernización”.

Ésta es la sentencia. Así de tajante y casi paradójica: ¿al fin y al cabo no era Jodorkovski uno de los integrantes de estos ‘grupos de poder’, que, al mismo tiempo, intentaban introducir cambios en el país? Puede que así fuera, pero a mediados de los noventa. En cambio, en la Rusia de hoy, Jodorkovski vio a otra generación de los oligarcas y, al parecer, no le han merecido un papel relevante en la novísima historia de Rusia.

Aún así, siguen muy presentes en el país y en el extranjero. Han cambiado las reglas del juego: ya no son banqueros, sino que la mayoría provienen del sector de la industria.  Los nombres más sonados son los de Román Abramóvich, más conocido como dueño del club de fútbol Chelsea;  Oleg Deripaska, el ‘rey del aluminio’ (propietario de Norilski Níkel, la productora de Níkel y paladio más importante del mundo) y otros tantos. ¿Si no van por el camino de la introducción de reformas y modernización del país, cuál será su papel en el destino de Rusia? La respuesta la dará el tiempo y uno de nuestros próximos artículos. Mientras tanto, dejamos al lector con otra de las películas sobre los oligarcas, oportunamente titulada ‘Oligarca’ (‘Tycoon: the new Russian’, en la versión inglesa, o ‘Le nouveau russe’, en francés). Dirigida por uno de los mayores talentos del cine ruso contemporáneo, Pável Lunguín, que presenta una especie de retrato colectivo de los oligarcas. Curiosamente, vio la luz en 2003, el año de detención de Jodorkovski. Otra ironía del destino…

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro

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Victoria Shevela

Russian translator and intepreter; BA in Translation and Interpreting (Universitat Autònoma de Barcelona, Spain), completed with a a postgraduate course in International Trade and Economics (Universitat de Barcelona, Spain), currently based in Barcelona. Regular contributor to several webzines with a focus on international relations and current affairs, including cafebabel.                                                                        


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