
Tras una histórica revuelta social liderada por la Generación Z en 2025, Nepal cierra un ciclo de violencia para dar paso a un nuevo gobierno, enfrentando ahora el reto de transformar el empuje de la juventud en estabilidad económica y transparencia política.
Nepal es una joven democracia que aún no ha alcanzado la mayoría de edad. Se constituye como República Parlamentaria Federal en el año 2008, tras una larga guerra civil de 10 años, y su Constitución actual fue aprobada en el año 2015. Su ubicación es estratégica, ya que el país se encuentra encajado entre dos poderosos vecinos, India y China, con importantes intereses geopolíticos en la región y que, a menudo, intervienen en la política de este pequeño país montañoso.

¿Qué llevó a la Generación Z a rebelarse contra su gobierno?
El 8 de septiembre de 2025, las airadas juventudes nepalíes (Generación Z, los nacidos entre finales de los 90 y principios de la década de los 2010) salieron masivamente a las calles a protestar contra su gobierno. El estallido de esta revuelta social fue avivado por diversas causas que provocaron su implosión:
- Corrupción política sistémica.
- Alto desempleo juvenil y falta de oportunidades para los jóvenes. Según el World Bank, el desempleo juvenil alcanzó el 20,8 % en 2024.
- Realidad de los “nepo babies”: Meses antes de la revuelta, se empezaron a denunciar los privilegios que los hijos de las élites nepalíes exhibían a menudo en redes sociales.
- Veto a las redes sociales: El gobierno del entonces primer ministro, Khagda Prasad Sharma Oli, prohibió numerosas plataformas de redes sociales (incluyendo TikTok, Facebook, YouTube, Instagram y X), alegando que amenazaban la armonía social.
¿Qué transformaciones trajo esta insurrección?
Agotados por la situación del país y sus escasas perspectivas laborales, miles de jóvenes, organizados a través de la plataforma Discord, rodearon el Parlamento nepalí, provocando un gran cambio.
Las principales consecuencias políticas supusieron:
- Colapso del gobierno anterior: Estas protestas forzaron la dimisión del entonces primer ministro, Khagda Prasad Sharma Oli.
- Establecimiento de un gobierno provisional: La Generación Z escogió a una mujer, la exmagistrada Sushila Karki, como primera ministra interina durante 6 meses para liderar el gobierno provisional.
- Celebración de nuevos comicios: Se fijaron nuevas elecciones para el 5 de marzo de 2026, en las que se elegirían a los parlamentarios de la Cámara de Representantes, que formarían Gobierno y designarían al nuevo primer ministro.
Estas protestas, concebidas de manera pacífica, se descontrolaron por la falta de un liderazgo unificado. Hubo 77 muertos, se incendiaron edificios gubernamentales, comisarías de policía y tiendas de lujo, entre otros, por lo que los militares tuvieron que intervenir para controlar la situación y frenar la oleada de violencia.

¿Quién ganó las elecciones de marzo?
Aproximadamente 19 millones de personas, incluyendo casi un millón de nuevos votantes, se registraron para participar en esta histórica votación. Dado el turbulento e imprevisible panorama, la Comisión Electoral adoptó estrictas medidas y prohibiciones para garantizar el orden y evitar nuevas olas de violencia, entre otras: prohibición de vender alcohol en los días previos a la elección, cierre de comercios y distintos establecimientos a las 21:00 h en los días previos, así como la prohibición de utilizar vehículos públicos o privados durante el día de las elecciones, salvo los esenciales.
Finalmente, en las elecciones generales celebradas el 5 de marzo de 2026, el Rastriya Swatantra Party (RSP), del rapero y exalcalde de Katmandú, Balendra Shah, apoyado por la Generación Z, obtuvo una aplastante victoria. Estos comicios han marcado un gran vuelco en la historia democrática de Nepal, al ser la primera vez que un único partido consigue la mayoría absoluta, rompiendo la histórica alternancia entre los partidos tradicionales.
Tanto India como China han seguido con mucho interés los resultados de estas elecciones por sus potenciales repercusiones geopolíticas.
¿A qué retos se enfrenta el nuevo gobierno?
En primer lugar, deberá abordar la compleja situación económica que atraviesa el país. El partido gobernante prometió incrementar el PIB nepalí de 40-45 mil millones de dólares a 100 mil millones, lo que implica generar un crecimiento anual superior al 20 %, un objetivo muy ambicioso. Asimismo, se comprometió a duplicar el poder adquisitivo de la población.
En segundo lugar, deberá responder a su discurso contra la corrupción, manteniendo una política de transparencia y lucha contra el fraude. Este desafío empieza por su propio partido, cuyo presidente, Rabi Lamichhane, está siendo investigado por un caso de fraude vinculado a las cooperativas.
Finalmente, deberá situar a Nepal en una posición estratégica en sus relaciones diplomáticas con India y China, para fomentar el comercio y la estabilidad monetaria.
La investidura del nuevo primer ministro fue programada para este 27 de marzo de 2026, por lo que los ojos están puestos en Katmandú.
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