
Tras cumplir más de diez (10) años desde su creación, la Alianza del Pacífico ha alcanzado varios de los objetivos que se plantearon en su origen. Sin embargo, también enfrenta obstáculos y factores tanto políticos como económicos que parecen dificultar el avance en el cumplimiento de varios de sus propósitos.
¿Qué es la Alianza del Pacífico?
La Alianza del Pacífico (AP) es un mecanismo de integración regional creado en 2011, basado en la premisa de que el libre comercio puede actuar como un impulsor del crecimiento económico. El bloque está conformado por cuatro países: Chile, Colombia, México y Perú. A través de este mecanismo, los Estados miembros buscan la integración económica —entendida como un proceso orientado a la creación de un área económica integrada— mediante la libre movilidad de personas, bienes, servicios y capitales. Asimismo, promueven el intercambio académico y la cooperación cultural.
Además de los cuatro países miembros, la Alianza cuenta con decenas de Estados observadores de todos los continentes, especialmente de América y Asia, y con un Estado asociado —Singapur— con el cual se firmó un Tratado de Libre Comercio.
Entre sus principales objetivos se encuentran la integración abierta e incluyente, la proyección hacia los negocios, la creación de herramientas para enfrentar las dificultades del entorno económico internacional, la orientación hacia los países de Asia-Pacífico y la generación de espacios de cooperación en áreas como educación, cultura, turismo, cuidado del medio ambiente, integración de los mercados de valores y el fortalecimiento de la competitividad e innovación de las micro, pequeñas y medianas empresas.
De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, la Alianza del Pacífico ha logrado, hasta el momento, la eliminación del 98 % de aranceles entre los cuatro países —con la expectativa de alcanzar el 100 %—, la supresión de visas para turismo y negocios, la instalación de embajadas compartidas en distintas regiones del mundo y una red de apoyo consular, la concesión de becas para intercambios académicos y la realización de actividades destinadas a promover la exportación, la inversión y el turismo de México, Colombia, Chile y Perú.
Si bien se han alcanzado avances significativos en materia de integración económica, como la reducción de barreras comerciales y la libre movilidad de bienes, servicios, capitales y personas, en la actualidad la Alianza del Pacífico enfrenta dificultades para sostener su funcionamiento y para impulsar nuevas políticas e iniciativas que profundicen la cooperación entre sus miembros. Estas dificultades son tanto de carácter político —en particular, el deterioro y posterior ruptura de las relaciones diplomáticas entre México y Perú— como de carácter económico, reflejadas en los modestos resultados en términos de crecimiento del comercio intrabloque.

Diferencias políticas.
La crisis diplomática entre México y Perú ha generado serios obstáculos para la adopción de acuerdos dentro del bloque. Aunque la ruptura formal de las relaciones diplomáticas se produjo en noviembre de este año, sus antecedentes se remontan a 2022, cuando el entonces presidente peruano Pedro Castillo fue destituido por el Congreso y solicitó asilo político en México.
En 2023, México se negó a transferir a Perú la presidencia pro tempore de la Alianza del Pacífico —cargo que se ejerce por un año y rota entre los países miembros— al considerar ilegítimo el gobierno de Dina Boluarte. Como consecuencia, el Congreso peruano declaró persona no grata al entonces presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador.
Durante 2024 se produjeron nuevos roces que agravaron la situación bilateral, entre ellos la no asistencia de Perú a la asunción de Claudia Sheinbaum como presidenta de México —ya sea por decisión propia o por falta de invitación— y la ausencia de representantes mexicanos en la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), celebrada en Lima, donde se abordaron temas clave como el crecimiento económico, la reducción de la desigualdad, el uso de tecnologías y las iniciativas ambientales.
Las tensiones se intensificaron progresivamente y alcanzaron un punto crítico en septiembre de este año, cuando el Congreso peruano declaró persona no grata a la presidenta mexicana tras la concesión de asilo a Betssy Chávez, exjefa de gabinete del gobierno de Pedro Castillo.
En noviembre, ambos países rompieron relaciones diplomáticas, lo que implicó el cese de todo contacto oficial entre los dos Estados.
Este escenario ha generado serias dificultades para el avance y la creación de nuevos objetivos dentro de la Alianza del Pacífico. El propio ministro de Relaciones Exteriores del Perú, Hugo de Zela, reconoció recientemente que la falta de relaciones diplomáticas afectará los espacios de trabajo conjunto, incluida la AP.
La crisis no solo limita la participación en reuniones y foros, sino que también pone en riesgo proyectos ya en marcha, como la asistencia consular compartida en países donde alguno de los miembros no cuenta con representación diplomática, la reducción de aranceles para productos originarios de las cuatro naciones y las facilidades vinculadas a la libre movilidad, como las exoneraciones de visas.
Chile también se vio involucrado, especialmente en 2023, cuando la presidencia pro tempore que debía asumir Perú fue otorgada provisionalmente a Chile, encargado de gestionar la transición. La postura chilena, que consideró legítima la asunción de Dina Boluarte, fortaleció su vínculo con Perú, pero al mismo tiempo generó fricciones con el gobierno mexicano.

Economía
A pesar de que la Alianza del Pacífico se propuso impulsar el desempeño económico de sus países miembros, tras catorce años de funcionamiento los resultados han sido menos alentadores de lo esperado. Diversos estudios económicos, como el realizado por la Universidad Nacional de Colombia, señalan que la eliminación de aranceles y la libre movilidad de bienes no se tradujeron en un incremento significativo del comercio intrabloque. Por el contrario, los niveles de intercambio se han mantenido relativamente similares a los existentes antes de la firma de los acuerdos, y el volumen de exportaciones entre los países no ha mostrado impactos sustanciales.
En el caso de México, si bien los empresarios han aprovechado los beneficios del bloque para realizar inversiones en Colombia, Chile y Perú, la dependencia económica respecto de Estados Unidos continúa siendo elevada. Gran parte de las exportaciones mexicanas tienen como destino final ese país y, según investigaciones citadas por la revista Forbes, antes de la pandemia solo el 2 % de las exportaciones se dirigía a los países de la Alianza del Pacífico, cifra que posteriormente se redujo al 1 %.
Para 2023, las exportaciones de México hacia los miembros de la Alianza del Pacífico, de acuerdo con el Observatorio de Complejidad Económica, se distribuyeron de la siguiente manera:
- Colombia: 0.51 %
- Perú: 0.29 %
- Chile: 0.28 %
En el mismo período, Colombia exportó a los países de la Alianza del Pacífico de la siguiente forma:
- México: 3.56 %
- Perú: 2.27 %
- Chile: 2.1 %
En el caso de Perú, el comercio con los otros tres miembros se presentó de la siguiente manera:
- México: 1.51 %
- Chile: 3%
- Colombia: 1.28 %
Por su parte, los datos de Chile muestran los siguientes porcentajes de exportación hacia los países del bloque:
- México: 1.83 %
- Perú: 1.55 %
- Colombia: 0.75 %

La Agenda 2025.
Durante 2025, la Alianza del Pacífico parece haber registrado un bajo nivel de actividad, de acuerdo con la sección de noticias y el calendario de su página oficial. Asimismo, los medios de comunicación no han realizado un seguimiento exhaustivo de las acciones desarrolladas durante el año.
No obstante, se identificaron algunas iniciativas relevantes, entre las que se destacan:
- Avances en el proceso de adhesión de Costa Rica al bloque.
- Creación de talleres en materia de cooperación internacional, contratación pública, enfoque de género y autonomía económica de las mujeres.
- Entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio con Singapur.
- Continuidad del Programa de Movilidad Estudiantil y Académica, así como de otros proyectos de otorgamiento de becas para estudiantes de los cuatro países miembros.

Claves para entender la situación
Aunque la Alianza del Pacífico se creó con el objetivo de alcanzar una integración económica efectiva, en la actualidad atraviesa dificultades que limitan la continuidad de sus principales propósitos, como el libre comercio, la libre movilidad y la cooperación entre los países miembros. El principal obstáculo es de carácter político: los roces diplomáticos y la ruptura de relaciones entre México y Perú han generado serias trabas para la concertación y han puesto en riesgo los avances logrados en materia de movilidad, negocios, inversión y cooperación consular. Además, este conflicto ha provocado tensiones adicionales entre Chile y México, lo que complejiza aún más los procesos de negociación.
A estos desafíos políticos se suman las limitaciones económicas. Tras catorce años de existencia, los datos de comercio exterior y los estudios académicos evidencian que la eliminación de aranceles no produjo un aumento significativo en los flujos de exportación entre México, Chile, Colombia y Perú, sino que estos se mantuvieron en niveles similares a los previos a la creación de la Alianza.
En este contexto, la continuidad y relevancia futura de la Alianza del Pacífico dependerán de su capacidad para superar las tensiones diplomáticas y políticas, así como de replantear sus estrategias económicas con el fin de lograr una integración más efectiva y tangible entre sus miembros.
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