22/01/2026 MÉXICO

Safari Humano: el horror detrás de la guerra de Bosnia

Sofia Sanchez11/12/202514min6260
Civiles-y-militares-bosnios-mezclados-en-medio-del-fuego-de-los-francotiradores-una-de-las-imágenes-más-icónicas-de-la-guerra-en-Bosnia - Sofia Emilia Sanchez
Tras los terribles hechos sucedidos durante la Guerra de los Balcanes, hoy 30 años después, Sarajevo lleva una cicatriz sin cerrar que incomoda más que nunca al Viejo Continente.

La década de 1990 se caracterizó en definitiva como un proceso de transformación para la gran mayoría de Europa. Con la caída del Muro de Berlín y la inminente extinción de la Unión Soviética, la creación y el surgimiento de nuevas naciones era algo inevitable; sin embargo, la transición hacia la democracia no fue del todo pacífica para ciertos países.

Tras la declaración de independencia de Croacia en 1991, Bosnia y Herzegovina no se quedó atrás y siguió sus pasos hasta independizarse finalmente de la ex Yugoslavia en abril de 1992. A pesar de haber votado un referéndum en febrero de ese año, la realidad fue totalmente cruda y dura para Bosnia. Los hechos están a la vista: se trataba de un territorio en el que convivían diferentes culturas —bosnios-musulmanes, croata-bosnios y serbio-bosnios—, religiones diversas que compartían un mismo espacio, al menos en apariencia, unidos únicamente por el comunismo.

La desintegración de Yugoslavia se aceleraba como una realidad inevitable: por un lado se daba la independencia de naciones como Eslovenia, Croacia y Macedonia; por otro lado, la República de Serbia marcaba presencia en la región, teniendo en cuenta que había sido la capital de la ex Yugoslavia y contaba, junto con Montenegro, con la mayor parte de las tropas del ejército de la URSS. Serbia dejaba en claro sus intenciones de crear una suerte de “Gran Serbia” integrada por los países vecinos. En efecto, la celebración del referéndum de 1992 en Bosnia no solo representó un obstáculo para Serbia, sino que marcó el inicio de una guerra que duraría años: una guerra que se cobraría la vida de miles de civiles como no se veía desde la Segunda Guerra Mundial. Así comenzaría el conflicto entre bosnios y serbios.

Breve síntesis del conflicto (período 1992-1995)

La guerra se dió a través de una serie de ataques entre los ejércitos de ambos bandos, desde bombardeos hasta civiles atrapados en el fuego cruzado. Con más de 1 millón de desplazados por la crudeza de la violencia, el conflicto pasó de ser una cuestión política, a convertirse en una situación de crisis humanitaria cuyas cifras alarmaban al mundo, principalmente a Estados Unidos. En diferentes medios internacionales se hablaba para ese entonces de un asedio o exterminio étnico contra los bosnios, principalmente los bosnios-musulmanes, se creía que el número de víctimas mortales ascendía a cientos de miles, si no es que más.

Con los avances del ejército serbio en el territorio, aparecen nuevos actores en el plano: Naciones Unidas por su parte junto con las fuerzas de paz, brindó ayuda humanitaria a diferentes ciudades clave que habían sido tomadas por los serbios, además de resguardar la paz y seguridad de puntos como Sarajevo y Srebrenica. A pesar de esto, la situación se agravó incluso para las fuerzas de paz en Srebrenica, donde el ejército serbio invadió y llevó a cabo uno de los mayores genocidios de la historia contra los bosnios, retuvieron la ayuda humanitaria, expulsaron a las fuerzas de paz, dividieron a mujeres y niños de hombres, llevando a campos de exterminios a los últimos, y cometieron crímenes atroces contra la comunidad.

Configuración territorial de Bosnia-Herzegovina tras los Acuerdos de Dayton (1995). El mapa ilustra la división entre la Republika Srpska (controlada por serbios) y la Federación de Bosnia-Herzegovina, separadas por la Línea Interentitaria. Fuente: Narrativas geográficas serbio-bosnias en el período post-Dayton, 2004.

Con la gravedad de los hechos, Clinton desde Estados Unidos decide enviar armamento al lado bosnio, mientras que la OTAN continuaba con los bloqueos y derribos de aviones en el territorio. A pesar de haber tenido enfrentamientos paralelos contra los bosnios, los croatas terminaron por aliarse en la guerra contra Serbia, que culminó con la firma de los Acuerdos de Dayton de 1995, los cuales establecieron la nueva estructura del país y un tratado de paz.


El Safari Humano de Sarajevo

Entre 1992 y 1995, durante la guerra de Bosnia, se dio un caso que causa mucha polémica hasta el día de hoy a nivel internacional. Sarajevo, capital de Bosnia y Herzegovina, era un punto estratégico clave para los serbios. Sin embargo, la particularidad que presentaba Sarajevo tiene que ver con un aspecto geográfico: la ciudad se caracterizaba por estar rodeada de una serie de montañas desde las cuales se podía visualizar cada punto de la ciudad. Las tropas de Milošević (presidente de Serbia en ese entonces) cerraron la ciudad, permitiendo que nadie pudiera salir ni entrar al valle, bloquearon todo tipo de suministros y ayuda humanitaria, y los bombardeos se tornaban habituales en el asedio de Sarajevo.

En medio de ese infierno, sucedía algo peor. En las montañas del valle, bajo estricto mando del gobierno, se encontraban francotiradores del ejército serbio-bosnio con la orden de disparar a todo aquello que se moviera: soldados, ancianos con baldes de agua, niños jugando, mujeres corriendo para ir al supermercado escondidos detrás de tanques o escombros de bombardeos. No importaba, todos eran el enemigo. Esto terminó con la muerte de aproximadamente 6 mil personas y más de 50 mil heridos.

A medida que ascendía el número de víctimas, empezaba a resonar con mayor fuerza un rumor, la idea de que muchos de esos disparos no eran realizados por francotiradores del ejército, sino por civiles extranjeros que habían pagado para estar allí.

Partiendo de ese rumor, la inteligencia de Bosnia inició una investigación y se encontró con la posibilidad de que tal vez fuera verdad. Desde comentarios que iban de boca en boca entre la gente, hasta largos interrogatorios a soldados enemigos, todo parecía indicar que los hechos estaban sobre la mesa. Muchos desertores serbios hablaban de soldados que llegaban con ellos en camiones a la ciudad, soldados sin uniformes ni armas; se trataba de “turistas” que salían desde Serbia para ir a disparar a personas y volver a sus hogares como si nada. Los informes e investigaciones que se realizaron por aquel entonces quedaron archivados luego de que fuerzas de paz italianas en la misión de ONU y el propio SISMI (Servicio de inteligencia italiano) confirmaran la información, asegurando que ninguna de esas prácticas continuaría y que ellos se encargarían de la situación. De esta forma, durante varios años nadie dijo nada; todos guardaron silencio ante un hecho de gran importancia que se había cobrado la vida de miles de personas.

El documental que lo cambió todo

No fue hasta 30 años después de haber ocurrido los hechos que recién en 2022 se volvió a hablar del caso, pero esta vez sería diferente. Gracias a Miran Zupanic, quien dirigió y presentó el documental “Sarajevo Safari”, en donde pudo darle voz a aquellos testigos que no solo tenían conocimiento de los hechos, sino que lo vivieron en carne propia en diferentes ocasiones.


En los relatos se explica cómo “hombres extranjeros ricos y respetados en su país” iban a la ciudad escoltados por soldados serbios para apuntar y disparar a quien se atravesara por la mira cuantas veces quisieran, como si se tratase de una atracción más en un parque de diversiones. En efecto, la situación se había tornado en una suerte de servicio al que accedían hombres que pudieran pagar el precio de los actos, no morales, sino de caza. En términos actuales se habla de valores de más de 100 mil euros por la cacería; sin embargo, los precios variaban según el objetivo: disparar a un soldado no valía lo mismo que a un civil. Mientras los niños eran el objetivo más costoso (tampoco se ofrecía esta opción a cualquier “turista”), disparar a ancianos o gente de edad avanzada era totalmente gratis.

Infancia en Sarajevo: Un niño en bicicleta frente a vehículos destruidos y arquitectura marcada por los impactos de la guerra. Imagen relacionada con ‘Sarajevo Safari’, documental dirigido por Miran Zupanic. Fuente: mubi.com

Se trataba de todo un esquema organizado y planificado donde los supuestos “turistas” partían desde el norte de Italia para reunirse con miembros del ejército serbio que luego los ubicarían en zonas específicas del valle para poder realizar los actos atroces.

Cuando el silencio internacional perpetúa los crímenes

La publicación del documental marcó un punto de quiebre en el silencio que había envuelto estos crímenes durante tres décadas. Una de las primeras en responder fue la ex alcaldesa de Sarajevo, Benjamina Karic, quien exigió la reapertura del caso y una nueva investigación. Sin embargo, la comunidad internacional optó nuevamente por la indiferencia, demostrando que las estructuras de poder internacional continuaban priorizando otros intereses por encima de la justicia.

En noviembre de 2022, gracias a las investigaciones exhaustivas del periodista italiano Enzo Gavazzeni y al cotejo sistemático entre los testimonios del documental y los archivos del SISMI, el caso fue finalmente presentado ante la justicia formal. Este momento representó un quiebre significativo: después de treinta años, las evidencias se colocaron sobre la mesa de un tribunal.

Las investigaciones de la fiscalía de Milán continúan en desarrollo, no por falta de pruebas, sino porque los intereses en mantener ocultas estas atrocidades siguen ejerciendo presión sobre los procesos judiciales. Aunque los nombres de los perpetradores permanecen bajo reserva, informes recientes documentan la participación de empresarios de Italia, España, Rusia, Canadá y Estados Unidos en este “safari humano”, revelando que la red de complicidad trasciende fronteras y que el alcance real de estos crímenes es mucho más vasto de lo que se conocía públicamente.

Esta es una explicación sin fines de lucro.


 

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Sofia Sanchez

Tesista de la Licenciatura en Relaciones Internacionales, especialista en temas de Seguridad Internacional, Geopolítica y Política Exterior. Voluntaria en diversas organizaciones y redactora e investigadora para medios de divulgación y periodísticos. Actualmente trabajo como columnista de internacionales en el noticiero del Canal EL 10TV y como panelista en el programa Antena Geopolítica.


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