28/01/2022 BARCELONA

Otras lecturas del significado de “Abstención”

Yo no voto. No voto porque no creo en el juego democrático cuatrienal. No voto a políticos al servicio de los poderes económicos. No voto porque no creo en el sistema de la democracia parlamentaria y el juego que ésta le hace al perverso sistema neoliberal. No voto porque no creo en el sistema imperante y las urnas no lo van a cambiar.

La abstención como opción política

Yo no voto. No voto porque no creo en el juego democrático cuatrienal. No voto a políticos al servicio de los poderes económicos. No voto porque no creo en el sistema de la democracia parlamentaria y el juego que ésta le hace al perverso sistema neoliberal. No voto porque no creo en el sistema imperante y las urnas no lo van a cambiar.

Parece que si uno se abstiene está ignorando la lucha social y los millones de muertos en aras de la democracia, de esa que exportamos con la imposición de la fuerza. Pues bien, igual  que no vale votar cada cuatro años y se acabó, no vale con abstenerse cada cuatro años y ya está.

Siento que estamos en un momento de aprendizaje colectivo, pero que éste no se puede entender sin el des-aprendizaje comunitario. Hay ciertas vacas sagradas que ya es hora que empecemos a desmontar, y entre ellas se encuentra la democracia representativa.

La abstención debe de ser una acción política activa que muestre no solo disconformidad con la escasa pluralidad partidista, sino con un sistema de representación que anula nuestro derecho a decidir sobre aquellos pilares básicos que rigen nuestra vida, como pueden ser las reformas laborales, la sanidad, la educación o el mismo sistema de producción y consumo.

Convertirse en sujetos activos de la política

Si la reforma política, si el cambio o la alternancia ya no parecen aportar nada nuevo, debemos convertirnos en sujetos activos y dejar de enajenar la política. Abstenerse conscientemente y acompañar ésta con acciones individuales. ¿Qué podemos hacer frente a los gobiernos ficticios que trabajan para los intereses de las grandes corporaciones? Atacar su poder. ¿Cómo? El consumo crítico es una gran arma. Podemos reducir, formar o participar en cooperativas de consumidores, no solo de productos alimenticios, sino también de energía renovable, de trabajo, en fin, pasar a ser “prosumidores”, o lo que es lo mismo, actuar como lo que somos, consumidores y productores. También podemos involucrarnos en movimientos sociales, cambiar nuestro dinero a la banca “ética”, construir una democracia participativa, con una iniciativa legislativa popular vinculante, con reprobación política e instaurar la democracia en las empresas.

Entonces, vota porque crees en el sistema, porque es cómodo, porque ejerces el voto útil porque el otro gran partido es peor todavía. Depende de tu visión transformadora el abstenerte o votar. Vota en blanco o nulo porque crees en el sistema, pero no en los partidos. Abstención , porque no crees en el sistema ni en los partidos, porque crees que hay formas más justas y democráticas de tomar las decisiones, porque quieres decidir individual y colectivamente sobre todo aquello que afecta y afectará a tu vida y a la de tu comunidad, porque crees que el bienestar de las personas está por encima del dinero.

Estamos obligados a dar un paso más en la “democracia” y pasar a la democracia participativa, en la que, como mínimo, los grandes asuntos sean consultados a la población y que sea ésta la que decida, y no el mercado a través de sus representantes, los políticos.

Podrán decir que no participaste porque te fuiste a la playa, porque eres un pasota… los medios de desinformación harán la lectura que les interesa para mantener su status quo. No quisiera acabar sin aceptar que hay quien se abstiene por pasotismo, pero también habría que buscar el origen de éste. Por otro lado, no creo que la mera democracia participativa, como la conocemos, sea la solución, aunque es innegable que con ésta tu derecho a decidir no estaría  tan relegado.  Juntos podemos decidir y crear nuestra propia democracia participativa.

Yo me abstengo activamente por el derecho a decidir e intento actuar localmente pensando globalmente. Yo, soy anti-sistema, o el sistema es anti-yo.

Ésta es una explicación-opinión sin ánimo de lucro

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Carlos Macias

Durante el año 2010 realicé un voluntariado en un barrio marginalizado a las afueras de Granada (Nicaragua), posteriormente fui conociendo y aprendiendo de movimientos sociales, asociaciones comunales, colectivos de mujeres, cooperativistas, los zapatistas... de Centroamérica y México. Esta experiencia desmoronó una visión que tenía del mundo y empezó a edificarse en mí una visión más crítica y constructiva sobre éste mundo.


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