El sistema internacional se presentó durante décadas como un orden basado en normas, instituciones y cooperación multilateral. Sin embargo, la invasión rusa a Ucrania, la escalada entre EE. UU., Israel e Irán, y el giro unilateral de Washington cuestionan la capacidad del derecho internacional para limitar el ejercicio del poder. El principal cuestionamiento no proviene solo de potencias revisionistas, sino del propio Estado que actuó como garante del sistema. Más que un retorno absoluto de la "ley del más fuerte", el sistema parece atravesar una etapa de transición donde la tensión entre poder y legalidad vuelve al centro del escenario.



