Lo que las autoridades ecuatorianas y el Pentágono celebraron como un golpe contra el narcoterrorismo resultó ser la destrucción de una finca campesina en Sucumbíos. La operación «Exterminio Total», ejecutada en marzo de 2026, dejó a 27 familias sin sustento, incluyó torturas documentadas por la OMCT y expuso las fallas de la inteligencia militar ecuatoriana. Detrás del operativo se perfila un modelo de seguridad que fusiona contratistas privados, cooperación estadounidense y lógicas extractivistas en territorios rurales.

