Los 10 rumores más extendidos sobre los inmigrantes

La inmigración no es un fenómeno nuevo en nuestro país. De hecho, siempre ha supuesto un reto para la convivencia con mejores y peores resultados para la integración y la interculturalidad que caracteriza nuestra sociedad. Hoy en día, sin embargo, el colectivo migrante se ha convertido en el chivo expiatorio señalado por determinados círculos políticos y mediáticos como responsable de muchos de los problemas sociales y económicos derivados de la crisis y de las medidas de austeridad. Poco a poco ha ido calando una imagen de “los otros” como una categoría con la que se compite y a la que se visualiza como enemigo.

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Es en este contexto donde proliferan los rumores sobre la población migrante. Afirmaciones que se difunden de una persona a otra sin que se demuestre su veracidad y a las que otorgamos credibilidad no porque haya pruebas directas que las sostengan, sino porque hay gente que se las cree. Y es que los rumores nacen y se propagan con éxito precisamente porque corroboran ideas o creencias preconcebidas, tales como estereotipos o prejuicios sobre los extranjeros.

Estos rumores son un potente argumento para el creciente discurso del odio que desde el Proyecto contra la Xenofobia y la Intolerancia – PROXI hemos observado en los foros de los medios digitales. Un discurso del odio que ha encontrado en Internet canales y vías de propagación muy eficientes y contra el que es necesario actuar.

En este artículo queremos compartir con vosotros los 10 rumores más extendidos y destacados sobre la población migrante que hemos identificado en estos meses de trabajo. Rumores que, como veréis, carecen de veracidad.


1. “Hay demasiados inmigrantes. Nos invaden”

Cuando hablamos del número de personas inmigrantes muy a menudo escuchamos eso de que “hay demasiados”, una percepción que se extiende de boca a boca y que crea una falsa idea. En realidad, de los datos provisionales a 1 de enero de 2015, en España hay un total de 46.600.949 personas, de las cuales 4.718.864 es población inmigrante (10,1 %). Teniendo en cuenta que los estereotipos hacia los inmigrantes comunitarios no son los mismos que los estereotipos hacia los no comunitarios, se hará una distinción: sólo 2.769.186 son extranjeros no comunitarios (5,9 %). Lo sorprendente es que la percepción que tiene la población española sobre ellos es del 21,5 %, pese a que desde el comienzo de la crisis han salido de España 751.229 personas de origen extranjero.

2. “Los inmigrantes vienen aquí para vivir de las ayudas y prestaciones sociales

Son muchas las personas que cuentan que la población inmigrante recibe más ayudas públicas que las españolas, y que esto les envalentona a establecerse en el país.

Sin embargo, la normativa que regula la concesión de las ayudas sociales establece criterios basados en las circunstancias particulares de la persona o familia receptora de las mismas, pero no se otorgan en función de su nacionalidad. Es decir, que se necesita cumplir unos requisitos económicos y/o personales para recibir prestaciones sociales y, en ningún caso, se determinan según la nacionalidad.

Además, las cifras hablan por sí solas: sólo el 8,6 % de las prestaciones por desempleo son otorgadas a personas inmigrantes frente al 91,4 % de la población española.

3. “Los inmigrantes nos quitan el trabajo y por esto no hay para todos

People queue outside a government job centre in Madrid November 6, 2008. The number of Spaniards out of work leapt to a 12-year high in October, marking the worst level in the euro zone, as financial market turmoil hit Spain's labour market harder than any other in the currency bloc. REUTERS/Susana Vera (SPAIN)

Inmigrantes esperan en la cola de entrada en el INEM. Fuente de la imagen: Susana Vera

Con la bonanza financiera y la burbuja inmobiliaria llegó a España un importante número de extranjeros para trabajar y buscar una vida mejor. Sin embargo, en tiempos de crisis como ahora, no es raro escuchar que las personas inmigrantes son responsables del paro y que esta falta de empleo entre la población española se debe a que “nos quitan el trabajo”.

No obstante, de los más de 17 millones de personas que trabajan en España, sólo 1 de cada 10 es extranjera. La crisis no está provocando sustitución de trabajadores españoles por trabajadores extranjeros, de manera que en casi todas las ocupaciones en las que los españoles pierden empleados, también los pierden los extranjeros. Es más, según el IV Estudio Inmigración y Mercado de Trabajo, los españoles no han ocupado los puestos de trabajo que perdían los inmigrantes.

4. “Los inmigrantes saturan y abusan del sistema sanitario”

¿Quién no ha escuchado alguna vez que los inmigrantes colapsan el sistema de sanidad pública? Es más, que vienen a España por el sistema sanitario “gratuito” y dada esta “gratuidad” abusan de los servicios de atención primaria y de las urgencias. Y claro, esta saturación y este abuso afecta a la calidad del servicio y provoca un aumento de las listas de espera.

Repasemos las cifras: según un estudio de La Caixa, la población migrante consulta un 7 % menos al médico de cabecera que la los españoles. Mientras el 57,7 % de los españoles han acudido al menos una vez en el último año, sólo el 12,7 % de la población inmigrante lo hizo.

Además, no olvidemos que desde abril de 2012  personas en situación irregular en España, sólo reciben asistencia sanitaria de urgencia, en casos de asistencia al embarazo, parto y postparto, y asistencia general a los menores. Así lo establece el Real Decreto Ley de 20 de abril, sobre medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones. Una medida que, por cierto, ha sido considerada contraria a normas internacionales según numerosos organismos internacionales de Derechos Humanos.

5. “Los musulmanes son terroristas

La preocupación por el incremento del extremismo islámico en Oriente Medio se sitúa entre el 50 y el 100 % en 2014 y esto se traduce en un rechazo social hacia las prácticas religiosas ajenas. Sin embargo, las personas musulmanas son las principales víctimas de estos atentados terroristas y por esta razón también comparten este sentimiento de rechazo hacia los extremistas y lo condenan, si es posible, con más intensidad que la población nacional.

El Islam es sólo una religión y lo que se haga con ella dependerá de cada uno. Es decir, las religiones en sí no son violentas, lo son algunas personas. De esta manera, no se puede generalizar ni entender que por la existencia de unos extremistas, todos los practicantes de una religión piensen igual.

6. “Los inmigrantes no tienen interés por integrarse

Esperando en la cola del Registro Civil en Madrid. Fuente de la imagen: Álvaro Garcia.

Esperando en la cola del Registro Civil en Madrid. Fuente de la imagen: Álvaro Garcia.

Cuando nos trasladamos a un territorio nuevo, las personas tendemos a relacionarnos más con aquellas personas que comparten nuestra misma cultura, religión, nacionalidad o idioma. Es decir, que nos inclinamos más hacia aquellas personas con las cuales tenemos más afinidad. Lo mismo pasa con los inmigrantes que se desplazan en España. Sin embargo, según una encuesta publicada por “La Caixa” en 2012, cerca del 61% de las personas de nacionalidad extranjera encuestadas tienen un fuerte sentimiento de pertenencia a su municipio de residencia. Otro dato que desmienta la falta de integración es que de los 158.425 matrimonios celebrados en España el año 2014, 21.548 fueron mixtos; y están registradas como parejas de hecho mixtas alrededor de 200.000.

7. “Los inmigrantes son mendigos y se dedican al top-manta”

Según el último informe de la OCDE, la crisis afectó de manera desproporcionada a los inmigrantes, de manera que del total de personas desempleadas, aproximadamente 1 de cada 5 es de origen extranjero. Sin embargo, a pesar de la crisis, la mayoría de los inmigrantes tienen trabajo. En promedio, un porcentaje mayor de inmigrantes con pocos estudios (54.1 %) tiene trabajo, comparado con sus homólogos nacidos en el país (52.6 %).

De esta manera, sería completamente erróneo y desproporcionado afirmar que todos los inmigrantes se dedican al top-manta o mendigan por la calles, ya que sólo un porcentaje minoritario de ellos se ve obligado a hacerlo. La población inmigrante es uno de los  colectivos  con más dificultades económicas. Si a esto añadimos  que muchos se encuentran en situación administrativa irregular y, por tanto, no tienen acceso ni disfrutan de los mismos derechos que el resto de la sociedad, no es descabellado pensar que en determinadas circunstancias se vean obligados a mendigar para sobrevivir. Lo mismo pasa con el  top-manta, uno de los pocos recursos que tienen algunos inmigrantes en España para poder subsistir. Y es que la cuestión no es su nacionalidad o que sean inmigrantes, sino la situación de pobreza en la que se encuentran.

8. “La violencia machista ha aumentado por culpa de los inmigrantes

Otra de las creencias más compartidas en la sociedad es que la violencia hacia la mujer es un fenómeno principalmente ligado a la inmigración, y que las personas inmigrantes “traen” el machismo de sus países debido a que proceden de sociedades más tradicionales y con menor desarrollo normativo, económico o social.

Tristemente, la desigualdad entre hombres y mujeres es una realidad mundial que afecta a todas las sociedades sin distinción de grupos sociales, edades y contextos y tiene múltiples dimensiones: del social al económico, religioso o político. Sin embargo, no se puede dejar de lado que el proceso migratorio hace que las mujeres inmigrantes se encuentren en muchas ocasiones con más dificultades que las mujeres autóctonas para poder salir de la situación de violencia, así como acceder a los recursos legales y psicosociales de los cuales de dispone para este tipo de circunstancias.

La amplia diversidad del hecho migratorio hace que sea imposible medir la violencia machista de forma exclusivamente cuantitativa. Además, se trata de un problema global, tal y como demuestran las estadísticas europeas.

9. “Los inmigrantes bajan el nivel educativo y reducen la calidad de la enseñanza

Mujeres musulmanas

Mujeres musulmanas y sus hijos acudiendo a la escuela. Fuente de la imagen: Metroscopia.

Un gran número de la población cree que el hecho de que el porcentaje de alumnado de origen inmigrante haya aumentado en los últimos años contribuye decisivamente a la bajada global del nivel académico y, por lo tanto, un retroceso en la calidad educativa. Si bien es cierto que el número de alumnos extranjeros escolarizados ha subido, estos representan sólo el 9 % frente al 91 % del alumnado español.

Stoprumores afirma que los estudios indican que el fracaso escolar afecta tanto al alumnado de origen extranjero como al de origen español, y que los factores que más influyen en el resultado escolar son el estatus socioeconómico y el nivel formativo de sus familias, ya sean inmigrantes o nativos.

Por otra parte, el hecho de que el rendimiento académico del alumnado extranjero sea menor, no afecta a la calidad de la enseñanza o al ritmo de aprendizaje del alumnado español, ya que este aprende lo mismo que aprendería un alumno inmigrante, incluso cuando haya una bajada de la nota media global por pura cuestión matemática.

10. “Los comercios regentados por inmigrantes no cumplen las normativas

Los rumores relativos al incumplimiento de los horarios comerciales a menudo tienen su origen en el desconocimiento de la normativa actual. Ésta establece que todos los comercios pueden abrir entre las 7 h y las 22 h los días laborables. Por lo tanto, son los propios comercios quienes tienen la discrecionalidad para establecer libremente su horario, siempre y cuando esté comprendido en este margen. Es decir, no es que los comercios regentados por inmigrantes abran más horas de las que deberían, sino que en realidad aprovechan el máximo de horas que la ley permite abrir a todos los comercios.

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro


¿Conoces el trabajo que hacemos en el Proyecto contra la Xenofobia y la Intolerancia – PROXI?


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