El 15 de octubre de 2024, Uruguay escribió un capítulo histórico en América Latina: el Senado aprobó la Ley de Muerte Digna, que regula la eutanasia en el país, con 20 votos a favor de un total de 31. Impulsada por el Frente Amplio, esta normativa convierte a Uruguay en uno de los pocos países del continente en legislar sobre el derecho a morir dignamente.

