valtrex without prescription, zoloft without prescription, generic retin a 0.1% gel, retin a no prescription uk, generic retin a without prescription, buy retin a cream, buy retin a gel

12 grandes héroes de la humanidad olvidados por la historia

Monumento homenaje a los 3 héroes de Chernóbil.

Sus contribuciones cambiaron el mundo y ayudaron a mejorar (o salvar) nuestras vidas, pero sin embargo, son grandes desconocidos para el gran público. Te presentamos algunos de los mayores héroes de la humanidad para los que la historia ha reservado un reconocimiento mucho más escueto del que les corresponde, ¿podrían ser estas personas las más infravaloradas de la historia?


Recientemente, un usuario de la plataforma Reddit lanzó una interesante pregunta a su comunidad: ¿Quién crees que es la persona más infravalorada de la historia? El hilo, que podéis consultar aquí en inglés, se llenó en pocas horas de miles de comentarios de usuarios en los que exponían cientos de casos de personas cuya inestimable contribución a la humanidad ha pasado desapercibida o no han recibido el reconocimiento que merecían. Héroes anónimos de ámbitos totalmente diversos que con sus contribuciones han ayudado a innumerables personas y que han cambiado el curso de la historia de la humanidad en muchos aspectos, y que merecen que su labor sea conocida y reconocida.

Este artículo recoge los 12 casos más destacados del torrente de información que nos regalaron los usuarios del conocido agregador.

James Harrison: “El hombre del brazo de oro”

JH blood

James Harrison. Imagen: Twitter @marcos_gama.

La aportación a la humanidad de James Harrison (27 de diciembre de 1936) ha sido tan importante para la historia de la medicina como involuntaria. No se trata de un médico ni de un científico, sino de un donante. Pero no uno cualquiera: probablemente el donante más importante de la historia de la humanidad, hasta el punto de recibir la Medalla de la Orden de Australia, insignia que da el estado australiano a aquellas personas cuyos servicios merecen una distinción especial.

La inusual composición de su plasma sanguíneo ha sido aprovechada para fabricar un tratamiento para la enfermedad de Rhesus, un trastorno sanguíneo en la que una madre produce anticuerpos durante el embarazo que atacan los glóbulos rojos de su propio feto. Su sangre contiene un anticuerpo inusualmente fuerte y persistente llamado inmunoglobulina RHo (D) que se usa para evitar una respuesta inmune al tipo sanguíneo Rh positivo en las personas con el tipo sanguíneo Rh negativo. La singularidad de su sangre se consideró tan importante que su vida se aseguró por un millón de dólares tras el descubrimiento.

Harrison ha realizado más de 1.000 donaciones a lo largo de su vida, y se estima que ha ayudado a que más de dos millones de bebes nonatos no adquieran esta enfermedad. Las investigaciones basadas en su plasma sanguíneo posibilitaron en la creación de fármacos derivados que se han administrado como tratamiento a una de cada diez mujeres embarazadas cuya sangre potencialmente podría ser incompatible con la de sus hijos.

Grace Murray Hopper

gracehopper

Grace Murray Hopper. Imagen: Wikipedia.

Hopper (1906-1992) fue una militar y científica estadounidense, y su aportación al mundo de las ciencias de la computación resultó tan decisiva como desapercibida para el gran público. Amazing Grace, como era conocida por sus amigos, desarrolló el primer compilador para un lenguaje de programación, convirtiéndose en una pionera de la computación. En otras palabras, Hopper desarrolló el instrumento por el cual los programadores pueden convertir el código en software.

En una época en la que se entendía que los ordenadores podían hacer cálculos pero no ejecutar programas, Hopper averiguó cómo hacerlo posible, pasando a la historia de la informática y cambiando la forma en la que era concebida la programación. Además, fue uno de los miembros de equipo responsable de la creación del lenguaje de programación COBOL, uno de los más antiguos que se conocen, y con el que se pretendía desarrollar un lenguaje universal orientado a la gestión de negocios.

Sin sus aportaciones, el mundo de la informática probablemente sería muy distinto a día de hoy, y teniendo en cuenta la importancia que las nuevas tecnologías tienen en el desarrollo material del ser humano, Hopper bien podría ser considerada como una de las personas más infravaloradas de la historia.

Clair Cameron Patterson

Patterson (1922-1995) fue un geoquímico estadounidense cuya contribución más conocida fue calcular la edad de nuestro planeta -4.550 millones de años-, algo que nadie había sido capaz de hacer con exactitud hasta entonces. Su cálculo, establecido en 1956, sigue vigente a día de hoy. Pero la contribución más importante de Patterson es mucho más desconocida: el descubrimiento de que el plomo usado como aditivo en el combustible era tóxico para el ser humano.

En 1965, Patterson publicó “Entornos contaminados y naturales del hombre”, en el que alerta sobre el aumento de la concentración de plomo en el medio ambiente y en la cadena alimenticia. Patterson creía firmemente que la causa del aumento de la concentración de plomo se debía al uso que el ser humano hacía de él, por lo que se convirtió en el más firme opositor a la utilización de este elemento en la elaboración de combustibles, siendo perseguido por ello por las multinacionales que lo trataban y comercializaban. Gracias a sus esfuerzos, se aprobó en 1970 la Ley de Aire Limpio estadounidense.

En 1978 redactó un informe que indicaba que la aplicación del control y de las medidas contra la contaminación por plomo y otros contaminantes debía comenzar inmediatamente, incluyendo a la gasolina, los envases de alimentos, pinturas, esmaltes y sistemas de distribución de agua. Treinta años más tarde la mayoría son aceptadas universalmente, y es gracias a él que los combustibles actuales se producen sin plomo.

Este vídeo de un fragmento de la serie Cosmos nos cuenta la odisea por la que pasó para impedir que la industria siguiera envenenando a los seres humanos en su interminable búsqueda de mayores beneficios:

Ignaz Philipp Semmelweis

225px-Ignaz_Semmelweis_1860

Ignaz Philipp Semmelweis Imagen: Wikipedia.

Semmelweis (1818-1865) fue un físico húngaro pionero en procedimientos antisépticos revolucionaron la medicina de su tiempo y han salvado la vida a millones de personas en todo el mundo. Su principal aportación fue el descubrimiento de que lavarse las manos en soluciones de cal clorada en el parto reducía la mortalidad a menos de un 1% (lo que significó una reducción de casi un 90%).

Algo tan básico y aceptado universalmente a día de hoy como es la higiene al dar a luz, no lo era tanto en su época. El consenso científico y las opiniones médicas del momento chocaban con los descubrimientos de Semmelweis, con lo que sus publicaciones fueron ampliamente criticadas, provocando el enfado de una buena parte de la comunidad médica. En buena medida, esto se debió a que Semmelweis no fue capaz de desarrollar una explicación científica aceptable para su descubrimiento. Sin embargo, su teoría ganó una amplia aceptación después de su muerte, cuando Louis Pasteur confirmó la Teoría microbiana de la enfermedad y Joseph Lister puso en práctica con gran éxito los métodos de higiene elaborados por Semmelweis.

Maurice Hilleman

220px-Hilleman-Walter-Reed

Maurice Hilleman. Imagen: Wikipedia.

Hilleman (1919-2005) fue un microbiólogo estadounidense  especializado en vacunación que desarrolló a lo largo de su vida 40 vacunas, una productividad sin precedentes. De las 14 vacunas recomendadas en los calendarios de vacunación actuales, él inventó 8 de ellas: sarampión, paperas, hepatitis A, hepatitis B, varicela, meningitis, neumonía y el bacilo de Pfeiffer. Además, jugó un papel importante en el descubrimiento de los adenovirus responsables del resfriado, los virus responsables de la hepatitis y los virus SV40 potencialmente causantes de tumores cancerígenos.

Su exitosa lucha por acabar con las enfermedades más mortíferas del ser humano le acabó valiendo ser considerado como “el vacunólogo más exitoso en la historia”. Se le atribuye haber salvado más vidas que cualquier otro científico del siglo XX, por lo que merece un reconocimiento mucho mayor del que la historia le ha reservado.

Relacionada: El peligroso sarampión: el movimiento anti-vacunas da fuerza al virus

Vasili Arkhipov y Stanislav Petrov

Poco nos sonarán estos nombres, sin embargo, gracias a su criterio y determinación salvaron a la humanidad del desastre nuclear en dos situaciones críticas en la Guerra Fría separadas en el tiempo. Se puede decir que gracias a estos dos hombres, hoy podemos leer estas líneas.

Vasili Arkhipov fotografiado por su esposa. Imagen: Wikipedia.

Vasili Arkhipov fotografiado por su esposa. Imagen: Wikipedia.

Arkhipov (1926-1998) fue un oficial de la marina soviética que impidió el lanzamiento de un torpedo nuclear y la consecuente guerra nuclear durante la Crisis de los Misiles de Cuba en 1962. Un grupo de destructores norteamericanos atraparon al submarino B-59 en el que se hallaba Arkhipov. Para forzarlo a subir a flote, lanzaron varias cargas de profundidad que provocaron un apagón del sistema eléctrico. Sin comunicaciones, el capitán del submarino creyó que había empezado la guerra y quiso lanzar un torpedo nuclear. Para hacerlo, los 3 oficiales abordo tenían que tomar la decisión por unanimidad. Arkhipov, segundo al mando, se negó a ello y optó por esperar órdenes de Moscú. Aunque es un desconocido para el gran público, sus acciones le hicieron ser considerado el hombre que salvó al mundo.

Stanislav Petrov muestra el Premio al Ciudadano del Mundo. Imagen: Wikipedia.

Stanislav Petrov muestra el Premio al Ciudadano del Mundo. Imagen: Wikipedia.

Petrov, nacido en 1939, fue un oficial de las fuerzas aéreas soviéticas que tomó la decisión correcta en el momento más oportuno. En 1983, Petrov se encontraba al cargo del centro de detección temprana de misiles Oko (ojo en ruso antiguo) de la URSS, cuando el sistema informó del lanzamiento de un misil intercontinental, seguido de otros 6, desde suelo estadounidense hacia territorio soviético, lo cual habría puesto en marcha los sistemas de defensa nuclear soviéticos. Petrov decidió que el aviso se debía a una falsa alarma, lo cual luego se demostró ser correcto, por lo que se le reconoce haber evitado una catástrofe nuclear a nivel global. Por ello, rivaliza con Arkhipov por el título del hombre que salvó a la humanidad.

Chiune Sugihara y Raoul Wallenberg

Ambos diplomáticos, el primero japonés y el segundo sueco, son la versión menos conocida de Oskar Schindler, salvando cada uno la vida de miles de judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

Chiune Sugihara. Imagen: Wikipedia.

Chiune Sugihara. Imagen: Wikipedia.

Sugihara (1900-1986) servía como vicecónsul del Imperio de Japón en Lituania, y ayudó a escapar a más de 6.000 judíos emitiendo visados de tránsito que facilitó su huida a territorio japonés, poniendo en riesgo tanto su carrera como la vida de su familia. Al finalizar la guerra fue hecho prisionero por los aliados, y tras pasar 18 meses en un campo de prisioneros junto con su familia, fueron enviados de vuelta a Japón. Una vez allí, el Ministro de Exteriores japonés le obligó a resignar por sus acciones en Lituania.

Raoul Wallenberg. Imagen: Wikipedia.

Raoul Wallenberg. Imagen: Wikipedia.

Wallenberg (1912-desaparecido en 1945) salvó a decenas de miles de refugiados judíos en la Hungría ocupada tramitando visados de protección y alojándoles en edificios designados como territorio sueco. En 1945 fue capturado en Budapest por el ejército soviético por sospechas de espionaje, y posteriormente desapareció. Las circunstancias de su muerte son un misterio, pero se especula que pudo fallecer en 1947 preso por la policía secreta soviética en Moscú.

Alexie Ananenko, Valeri Bezpalov y Boris Baranov

10 días después de la catástrofe de Chernóbil existía el riesgo a una explosión cientos de veces más destructiva que la explosión inicial, y que hubiera expandido unos altísimos niveles de radiación descontrolada por toda Europa. El sótano bajo el reactor fundido estaba inundado de agua, y si el material del núcleo del reactor perforaba el cemento y se mezclaba con el agua, habría desencadenado una explosión térmica tan grande que habría diseminado material radioactivo por media Europa, matando a millones de personas y dejando inhabitado buena parte del Viejo Continente.

"Pie de elefante", una acumulación de restos solidificados del reactor fundido de Chernóbil. Vía Wikipedia.

“Pie de elefante”, una acumulación de restos solidificados del reactor fundido de Chernóbil. Vía Wikipedia.

Estos tres operarios se presentaron voluntarios para bucear por esas aguas a sabiendas de que los niveles de radiación eran mortales, para buscar y abrir la válvula manual que permitía desalojar el agua del sótano. Su labor fue un rotundo éxito, evitando la que habría sido el mayor desastre de la historia de la humanidad, ya que el material del núcleo pasó finalmente al sótano, que estaba totalmente seco. Dos semanas después murieron envenenados por la radiación.


Seguramente nos hemos dejado en esta lista innumerables personas que, pese a sus grandes aportaciones a la humanidad, han sido olvidadas por la historia. Y tú, ¿quién crees que es la persona más infravalorada de la historia?

Esta es una explicación sin ánimo de lucro



Recomendamos:

6 informáticos que lo apostaron todo por tu libertad

 

¿Quieres recibir más explicaciones como esta? Suscríbete a nuestra newsletter


Queremos explicar la realidad internacional de un modo comprensible para construir una sociedad más consciente

Leave a Reply

2 comments

  1. Pingback: 12 grandes héroes de la Humanidad olvidados por la Historia – Haciendo Doctrina Social de la Iglesia