Cuando hablamos de “crisis de las humanidades”, ¿a qué nos referimos? Lejos de ser un organismo independiente y representante del pensamiento crítico, la Universidad está estancada en la gran red del sistema. La competitividad empresarial se ha adueñado de su sentido y de sus métodos. Como un aparato que no busca la “virtud” personal como meta sino la “excelencia”, la Universidad se ha convertido en una institución desarrollada para formar a sus alumnos desde una perspectiva productivista, comercial. Algo que afecta especialmente al ámbito de las Humanidades.
LEER MÁS