20/10/2018 BARCELONA

Patada a la escalera: lograr desarrollo económico a costa de los más débiles

Portada del ensayo "Kicking away the ladder" de Ha-Joon Chang.
La geopolítica es un terreno complejo, frecuentemente despiadado y carente de moral. A nivel macroeconómico, la cruda realidad difiere de lo que se pregona en muchas ocasiones. El discurso económico dominante proclama las bondades del libre comercio, pero no todos los países que defienden el librecambismo lo practican o lo han practicado en sus primeras etapas de desarrollo. Una vez consolidado su tejido industrial mediante políticas proteccionistas, los países desarrollados derriban la escalera por la cual han ascendido para evitar que otras naciones disputen su hegemonía. ¿Cómo lo hacen? Fomentando políticas librecambistas que dejan fuera de la competición global a los países más desfavorecidos.

«...la historia ofrece ejemplos de naciones que han sucumbido porque no supieron resolver a tiempo la gran misión de asegurar su independencia intelectual, económica y política, estableciendo manufacturas propias y un vigoroso estamento industrial y mercantil...» .

Friedrich List, Sistema nacional de política económica.

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La geopolítica es un terreno complejo, frecuentemente despiadado y carente de moral. Lo hemos observado estas últimas semanas con el paso atrás que ha dado el gobierno español al pretendido veto a la venta de armamento a Arabia Saudí. El presidente del gobierno reconoció en una reciente entrevista que, pese a su intención de no facilitar armamento a una Arabia Saudí que ha sido acusada por la ONU de crímenes de guerra, no le queda más remedio que dar marcha atrás ante la imposibilidad de asumir los costes económicos y sociales que comportaría romper el contrato.

A nivel macroeconómico la cruda realidad también difiere frecuentemente de lo que se pregona. Tengamos presente que la economía juega un papel fundamental en la estabilidad de las naciones y en las pugnas de poder en el ámbito de las relaciones internacionales. Como acertadamente señaló Tolstói: “Quien tiene dinero, tiene en su bolsillo a quienes no lo tienen“.

El discurso económico dominante producto del consenso de Washington defiende que el camino más efectivo para que una nación logre el crecimiento económico pasa por integrarse en un sistema de libre circulación de mercancías con sus vecinos exteriores. Existe una cierta aceptación de la conveniencia del libre comercio, pero frecuentemente las apariencias engañan en geopolítica y no todos los países que defienden el librecambismo lo ponen en práctica. Aunque no es el objeto de este artículo entrar en el prolífico debate librecambismo-proteccionismo (ya lo tratamos en este artículo o en este otro, los cuales animamos a consultar si se desea profundizar en el tema), nos queremos hacer eco de la teoría del economista surcoreano Ha-Joon Chang popularmente conocida como “Patada a la escalera” por su capacidad para hacernos entender las estrategias de dominación que practican algunas de las naciones más desarrolladas del planeta. La teoría de Chang nos da una perspectiva completamente diferente a la narrativa neoliberal “oficial” y nos brinda una interpretación novedosa de la historia del capitalismo.

Chang se muestra muy crítico con el modelo de globalización y explica cómo los países más prósperos, generalmente defensores del mantra del libre comercio, no practicaban en sus primeras etapas de desarrollo lo que predican. Más bien, demuestra Chang, empleaban políticas proteccionistas por las que aplicaban aranceles y tasas diversas a los productos extranjeros o ayudaban a desarrollar la industria nacional mediante créditos, ayudas a las exportación o exenciones fiscales. Esto permitía consolidar un potente tejido industrial al estar protegido de la competencia exterior.

Esta estrategia, sin embargo, no es ajena al ámbito geopolítico. El economista alemán Friedrich List ya exponía a mediados del siglo XIX que es más ventajoso para un Estado fomentar su poder industrial hasta un punto que ninguna otra nación pueda competir. Y una vez llegados a este punto, les conviene prescindir de la escalera por la cual han ascendido para evitar que otra nación dispute su hegemonía.

Una vez que los países desarrollados han subido la escalera y disponen de un potente tejido industrial generador de riqueza y desarrollo que estructuran una economía muy competitiva, razona Chang, se esfuerzan por predicar las virtudes del libre comercio a los países menos favorecidos. Un claro ejemplo de esta presión lo tenemos en las actuaciones de organismos internacionales como el FMI o el Banco Mundial, estructuras financieras promotoras del llamado consenso de Washington.

Viñeta de Mafalda (Quino).

Tras ganar el Reino Unido liberal a la Francia intervencionista en el siglo XVIII, se impuso un periodo en el que imperaba el libre comercio hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, en dicho periodo no todos los países suprimieron barreras comerciales. Algunos de los más desarrollados entonces, Reino Unido y EE.UU., se encuentran entre los más proteccionistas en el siglo XIX. Mientras que las regiones más humildes eran frecuentemente colonias forzadas a no proteger su industria en beneficio de la metrópoli. Chang se esfuerza en demostrar su argumento de que los países desarrollados han visto desarrollar su peso industrial y económico gracias a sus políticas de protección, al contrario de lo que se pregona como la «historia oficial del capitalismo». Para documentar su hipótesis, Chang examina en detalle los datos económicos y la evolución histórica de Reino Unido desde sus Navigation Acts que monopolizaban las relaciones comerciales con sus colonias, EE.UU., Alemania, Francia, Suecia, Países Bajos, Suiza, Japón y el este asiático. Ninguno de estos países o regiones, y en general, ninguno de los países más desarrollados a día de hoy entró en la modernidad aplicando políticas librecambistas, sino más bien todo lo contrario.

«Prácticamente todos los países que hoy son países desarrollados aplicaron activamente políticas comerciales intervencionistas e industriales dirigidas a promover —y no solo «proteger»— las industrias nacientes durante el periodo de despegue».

Ha-Joon Chang

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Esta estrategia de basar tu desarrollo económico en el estancamiento de otros y en tu posición de supremacía fomenta inevitablemente la desigualdad global. La polarización entre países ricos y pobres, entre norte y sur, está muy presente a día de hoy en todos los ámbitos de las relaciones internacionales.


Relacionado en United Explanations:

“El problema de la desigualdad global es que recibe atención académica desde hace relativamente poco, y a duras penas recibe atención entre los políticos”.

La desigualdad global explicada en 6 gráficos“]


Predicar políticas de libre comercio a países en una clara posición de desventaja supone condenar a estos pueblos a no poder competir económicamente en la arena internacional. Los países desarrollados, conscientes de que han llegado a su posición económica dominante mediante medidas dirigidas al desarrollo de la industria interior —que las han hecho competitivas a nivel global—, obviamente actúan con una importante dosis de hipocresía. No obstante, quien desee entender de manera integral el funcionamiento de la geopolítica y el comercio internacional debe ser consciente del uso por parte de algunos países de este tipo de estrategias de dominación. En una nación que se encuentra en una posición de importante desarrollo industrial, generalmente los bienes que produce se encuentran en una buena posición de competitividad a nivel internacional, por lo que la integración económica y comercial en un sistema de libre circulación de mercancías supone una importante ventaja que abre un mundo de posibilidades comerciales y económicas.

«El mercado libre es el arma del más fuerte” Otto Von BismarckClick To Tweet

Distribución de ingresos a nivel global (1988-2011). Gráfico vía Our World in Data.

¿Nos sirve esta teoría para interpretar el contexto actual? ¿Cómo encajarían las confrontaciones comerciales de Trump con diversos países y su discurso a favor del proteccionismo? Para responder a estas y otras preguntas os invitamos a consultar este artículo en el que analizamos el reciente e inesperado giro narrativo en materia comercial del país más poderoso del mundo y evaluamos el resultado de las guerras comerciales de Trump.

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro.

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Javier Hernando

UCM e IBEI Alumni. Sociólogo, especializado en asuntos internacionales y políticas de desarrollo, comunicador y adicto a Internet. Ocupo mi tiempo escribiendo en diversos medios y colaborando en United Explanations como editor. Intento explicar lo que ocurre en el mundo a través de la lógica económica y la política internacional. Me apasiona la aplicación de las tecnologías a la mejora de la participación democrática directa, y proyectos económicos innovadores como las criptomonedas. [email protected]


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