¿Qué ocurrió en las elecciones presidenciales de Ecuador?

Lenín Moreno, actual presidente de Ecuador, cuando ganó las elecciones como candidato continuista del 'correísmo' [Foto vía semana.com].

Las campañas electorales en Ecuador estuvieron repletas de hostilidad e incertidumbre, y fueron llevadas a cabo en medio de un panorama político, social y económico bastante crítico, muy distinto a lo que Rafael Correa vivió hace 10 años.

El nivel de endeudamiento del país, las salvaguardas impuestas para la importación, el creciente gasto público y el latente desempleo han sido detonantes críticos para que la sociedad ecuatoriana se enfrente a una crisis en crecimiento. Esto motivó a los candidatos a manejar sus campañas con mensajes de ataque más que de propuestas, generando una polarización más pronunciada en los ecuatorianos, quienes tuvieron la difícil labor de sufragar por el candidato que mejor se acercaba a su interés y no a su oferta de gobierno. Ecuador vivió las elecciones presidenciales el pasado 19 de febrero, donde también se realizaron las elecciones legislativas para elegir a los representantes al Parlamento Andino y para Asambleístas. A la par, la ciudadanía voto en la consulta popular para determinar si los funcionarios públicos pueden o no tener cuentas y empresas en paraísos fiscales.

Durante la primera vuelta electoral, los ecuatorianos tuvieron que decidir entre los diversos binomios que entraron en las papeletas presidenciales. Los más votados fueron los binomios de Lenín Moreno y Jorge Glas, Guillermo Lasso y Andrés Páez, y Cinthya Viteri junto a Mauricio Pozo; siendo Viteri la única candidata mujer que trabajó en su campaña para llegar a la presidencia. Ninguno de los candidatos pudo llegar en primera vuelta a Carondelet, y las fórmulas de Alianza País y CREO-SUMA fueron quienes se enfrentarían en la segunda vuelta electoral.

De izquierda a derecha, los candidatos a las elecciones presidenciales de Ecuador, Lenín Moreno, Guillermo Lasso, Cinthya Viteri, y Paco Moncayo [Foto vía El Comercio].

Con el 100% de las actas escrutadas, el Consejo Nacional Electoral (CNE), ente regulador de los procesos electorales de Ecuador, anunció los resultados oficiales de la segunda vuelta, donde el oficialista Lenín Moreno, del Movimiento Alianza País, logró el 51’15% de los votos con un total de 5.060.424 papeletas en su favor, mientras que el centroderechista Guillermo Lasso, de la coalición CREO –SUMA, obtuvo el 48’85% con 4.833.828 votos.

Para las elecciones presidenciales del 2017, se proyectó que más de 12 millones de habitantes conformaran el padrón electoral, incluidas las personas que tuvieron la opción del voto facultativo: jóvenes entre los 16 y 17 años, personas mayores de 65 años, extranjeros residentes, miembros de las Fuerzas Armadas, y ecuatorianos residentes en el exterior; todos ellos habilitados para acudir a las urnas a sufragar por el candidato de su preferencia.

Durante la campaña realizada para la segunda vuelta electoral, se evidenció que el aspirante Lasso buscó una imagen de innovación y transformación proyectándose como el candidato del cambio, enfatizando en sus intervenciones su postura en contra del gobierno del ex-presidente Rafael Correa. Por otro lado, Lenín Moreno figuró con un mensaje más enérgico y conciliador que, con su lema “El futuro no se detiene”, buscó llegar a los indecisos, dejando en evidencia que su gobierno será el de la continuidad pero que tendrá sus propias políticas para gobernar. Lenín enfatizó su candidatura en la creación de zonas de desarrollo para favorecer el comercio en el país latinoamericano.

Sin mayores contratiempos, los ecuatorianos acudieron a las urnas a dejar su voto, algunos a favor de la continuidad del modelo político impuesto por el oficialismo, y otros con la esperanza puesta en una renovación temprana en el poder ejecutivo.

Sin embargo, una vez finalizada la contienda electoral, los primeros resultados del conteo de las encuestas a boca de urna (exitpoll) daban como ganador al candidato Lasso, lo cual provocó un ambiente de victoria y de fiesta en varias provincias. No obstante, éstos fueron contradictorios y confusos para la ciudadanía, ya que por su parte, los medios públicos promulgaban a Moreno como el nuevo líder del Ecuador.

De izquierda a derecha, los candidatos Lenín Moreno, del Movimiento Alianza País, y Guillermo Lasso, de CREO [Foto vía El Político].

En ese momento, cada uno festejó por su lado: “Tenemos datos completamente certeros, compañeros, hemos ganado las elecciones”, decía Moreno desde una locación abierta de Quito; mientras que el candidato Lasso afirmaba: “Hoy ha nacido el nuevo Ecuador, el Ecuador de la democracia, de la libertad”, desde un hotel, en Guayaquil.

Mientras avanzaba el conteo de los votos, el aspirante de CREO manifestó su preocupación respecto a que el sistema en línea del Consejo Nacional Electoral se habría caído durante 20 minutos, periodo en el que, de un momento a otro, el conteo pasó del 20 al 90% de actas escrutadas, siendo este un tiempo récord en la gestión realizada por el CNE en estas elecciones presidenciales.

Posteriormente, a las 20:00 pm, el representante de la entidad reguladora, Juan Pablo Pozo, dio declaraciones de los primeros resultados oficiales dando como ganador irreversible a la fórmula Moreno–Glas, del Movimiento Alianza País, afines a las políticas instauradas por el actual presidente Rafael Correa. Este hecho fue observado con sospecha por parte de la oposición, ya que en la primera vuelta electoral esta institución mencionó que los datos finales estarían listos en cuatro días.

El candidato Lasso manifestó que este era un posible fraude a la voluntad del pueblo y un atentado a la democracia, e invitó a la ciudadanía a defender su voto de manera pacífica pero en unidad. Evidentemente, esta acción fue el detonante para que tanto el candidato de CREO y sus simpatizantes salieran a las calles a manifestar su descontento por las irregularidades presentadas en el proceso electoral y pidieron que se hiciera el recuento de todas las actas a nivel nacional. Por otra parte, los partidarios de Alianza País festejaban el triunfo de su candidato junto al presidente Rafael Correa, quien hizo énfasis en la victoria en un mensaje en su cuenta de Twitter: “Resultados oficiales CNE: más de dos puntos de diferencia… ¡Lenín presidente! El fraude moral de la derecha no quedará en la impunidad”.

Rafael Correa junto al binomio Moreno – Glas en plenos festejos tras la segunda vuelta electoral [Foto vía El Comercio].

Lasso, por su parte, dijo que acudirá a las instancias necesarias para impugnar y solicitar que se haga el recuento voto a voto, y una vez realizado este procedimiento legal, declararse de manera oficial el próximo presidente de la República del Ecuador.

Al mismo tiempo, Alianza País, en rueda de prensa, comunicó que se adhieren al pedido de CREO de revisar —con el acompañamiento de medios nacionales e internacionales— las actas en las que se han encontrado supuestas inconsistencias con la finalidad de legitimar el proceso electoral efectuado en la segunda vuelta electoral. En este sentido, el CNE informó, el 10 de abril, que el recuento de 296.340 votos efectuados en cinco provincias del país, se mantienen iguales a los porcentajes entregados anteriormente de los dos binomios participantes en los comicios electorales efectuados el pasado 2 de abril. Por otro lado, la Alianza CREO – SUMA apelará ante el Consejo Nacional Electoral por el 100% del recuento voto a voto de cada una de las urnas, y el jueves 12 de abril acudieron a esta instancia para presentar el recurso de impugnación, sustentado con pruebas que, anteriormente, fueron socializadas con la ciudadanía y en los diferentes medios de comunicación.

No obstante, la situación es compleja y los escenarios están divididos. Las marchas a favor del candidato Lasso continúan y éstas se desarrollan en un país enmarcado en la polarización de clases sociales, lo que ha desencadenado estar en una convivencia hostil y distante, con odios y resentimientos. La mitad de la población habla de la década ganada y la otra mitad de la perdida. Las empresas privadas siguen debilitándose, la falta de empleo desespera a la sociedad, y el poder ejecutivo está enfrentando casos de corrupción.

Los retos para el nuevo gobierno deben estar enfocados en la reactivación del sector privado como principal creador de empleo, lo cual permitirá dinamizar la economía de Ecuador, apuntando al libre comercio, la disminución del gasto público y la necesaria reducción de impuestos, lo que ayudará al país a fomentar lazos de confianza con diferentes mercados internacionales para el beneficio y desarrollo de la economía de esta región.

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro.



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