Una patrulla de soldados británicos en el sur de Afganistán [Foto: Balazs Gardi vía Flickr].

Acontecimientos recientes inducen a pensar que Al Qaeda podría estar intentando conseguir apoyos en el mundo islámico, ahora ya no desde el terror -su forma tradicional de actuar- sino a través de la política. Incluso desde medios de comunicación se habla de un alejamiento deliberado del salvajismo de ISIS por parte de la organización paramilitar y sus asociados. Hasta se ha llegado a plantear que el grupo estaría construyendo una red de apoyos en el mundo islámico, que no estaría basada en el miedo y la coacción, sino en la búsqueda de compromisos, tanto con líderes tribales, como con grupos de poder y, en ocasiones, con las propias comunidades.

Fuentes aseguran que Al Qaeda comienza a valorar la conveniencia de dar el paso que les llevará a convertirse en organización política.

¿Hasta qué punto es factible un giro en la dinámica criminal de Al Qaeda después de casi tres décadas de existencia, y qué implicaciones podría llegar a tener una decisión de esa índole? United Explanations consultó varias fuentes especializadas en distintos países para intentar responder estas preguntas.

Comportamientos distintos

En opinión de la analista en política internacional Susana Mangana, “no es que Al Qaeda haya cambiado tanto de estrategia”, sino que “ha quedado opacada por ese otro nuevo polo de atracción e interés dentro de la plétora de organizaciones yihadistas, como lo es Daesh”. La responsable de la Cátedra de Islam y Mundo Árabe del Departamento de Formación Humanística de la Universidad Católica de Uruguay (UCU) señaló que la ideología del referido movimiento “es la misma que en tiempos de Bin Laden”, dado que “siguen implementando la máxima o teoría del enemigo lejano”.

El actual jefe de Al Qaeda tras la muerte de Osama bin Laden, Ayman al Zawahiri [Foto vía Flickr].

Por su parte, el doctor en Relaciones Internacionales y profesor del área en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Isaías Barreñada, expresó no conocer ningún indicio razonable que avale esta hipótesis. “No tengo constancia de que haya habido un giro de la acción armada a la acción política institucional o extra institucional”, apuntó. Para el catedrático el panorama está claro: Al Qaeda responde de distintas maneras, ya que está conformada por un conjunto de organizaciones “muy dispares en sus postulados, orígenes, tamaños y formas de actuación”. Además reseñó que el movimiento “tiene un referente común y, en algunos casos, una cierta coordinación, pero no sigue un mismo comportamiento en cada zona”.

¿Estrategia fracasada?

El internacionalista venezolano Félix Arellano tampoco encuentra pistas recientes acerca de un posible cambio en la estrategia del movimiento de resistencia islámica, pero considera que, una eventual incorporación del grupo en el escenario político ciertamente “podría sorprender”, dado que el mismo ha tenido “una tendencia violenta muy marcada”. Sin embargo, más allá de esto, reconoce que “hay varios casos en el mundo en los que, distintos grupos que se han concentrado durante años en el uso de la fuerza y la violencia, entendieron en algún momento que esa es una estrategia fracasada, que no tiene ningún sentido y que, por tanto, no lleva a nada”. El también Coordinador del Área de Relaciones Internacionales y Globales de la Comisión de Estudios de Postgrado de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela (UCV), dice que para insertarse en la dinámica política, lo primero que debe tomarse en cuenta es el “respeto a las reglas”. Teniendo esto claro, comenta que el siguiente paso sería la creación de grupos políticos en concordancia con esas normas y, posteriormente, se coronaría esa acción llevando a cabo la inserción de los mismos en el debate político, donde van a poder expresar sus ideas y hacer los planteamientos que las justifiquen.

FARC, ETA y OLP como antecedentes

Un ejemplo reciente citado por el catedrático es el de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). “Después de 50 años, con una estrategia equivocada de sangre y violencia, ahora las FARC están de acuerdo en negociar la paz, aunque ellos han recibido un tratamiento privilegiado como muy pocos”, expresó. Esa acción, a juicio del especialista, ha facilitado la incorporación del movimiento insurgente en la vida política del país suramericano. “Se comenta que van a ir a sesiones del Congreso, pronto estarán conformando su grupo político y definirán alguna candidatura. Incluso, ya se habla de Piedad Córdoba como posible candidata de este grupo que vivió bajo violencia, guerra, sangre, secuestro y narcotráfico durante tantos años”, anticipó.

Otros casos similares han tenido lugar en Europa y África, recordó. “Podría decirse que ETA, en España, está caminando hacia el juego político. En Oriente Medio, la OLP nació como un grupo guerrillero. La creación del Estado de Israel tuvo detrás movimientos guerrilleros que luego asumieron el poder y conformaron el Gobierno de ese nuevo Estado”, describió.

Peligroso doble discurso

No obstante, Arellano asegura que también existe la posibilidad de que algunos de estos grupos “mantengan un doble discurso”, por lo que habría que analizar cómo de seguro será que entreguen las armas y no apuesten por peligrosas divisiones, jugando por un lado a la política y por otro a la guerra. “En Irlanda del Norte había un grupo que participaba en el juego político pero que también tenía vinculación estrecha con un grupo guerrillero”, rememoró. Ese tipo de actuaciones, esgrime el profesor, “le pueden restar credibilidad y confianza”, dificultando su avance en el terreno político.

Uno de los riesgos sería que el grupo mantuviera el doble discurso “jugando por un lado a la política y por otro a la guerra.”

Asimismo, precisa que la doble moral en el discurso y la forma de actuar le hace “mucho más difícil” la efectiva participación de estos grupos en un juego político que, según su criterio, “se supone que debería ser democrático, porque es la democracia la que permite la alternabilidad en el poder”.

Un mundo más positivo

Félix Arellano vislumbra que si Al Qaeda juega verdaderamente a la política, “estaríamos frente a la posibilidad de vivir en un mundo más positivo” donde ese grupo, que adquirirá un nombre nuevo, “empezará a tener reconocimiento para asistir a negociaciones internacionales”. Recordó que esto sucedió con la OLP en Oriente Medio, organización que inicialmente tuvo un gran rechazo pero que luego comenzó a ganar reconocimiento internacional, “hasta tal punto que Yasir Arafat comenzó a ser bien recibido”. Y tal fue su aportación a la política, que “todo lo que vino después de Yasir Arafat es lo que puede ser reconocido como el Estado palestino”. El experto insiste en que “quien decide jugar en la convivencia, en la paz y en el diálogo tiene muchos espacios abiertos para participar; en primer lugar, el escenario de las Naciones Unidas”, desde donde se toman decisiones muy importantes.

El reconocimiento como paso fundamental

La incorporación sincera de esta organización paramilitar yihadista en el escenario político, de acuerdo con el internacionalista, facilitaría, entre otras cosas, el flujo del comercio petrolero. “A veces esos temas no le gustan mucho a la OPEP porque podrían hacer bajar el precio del petróleo”, aseveró. Indica que “las guerras suben mucho más el precio del petróleo que la paz pero lo mejor para el mundo, y sobre todo para Oriente Medio, es la paz, la convivencia y el reconocimiento”. Aduce que esta “no es una tarea fácil”, pero hay que cumplirla si de verdad se pretende que haya una sana convivencia.

“Un ejemplo de esto lo podemos ver en la relación que hay entre Palestina e Israel, tan históricamente conflictiva”, comparó el especialista. Resaltó que los implicados en este conflicto “no terminan de llegar a un entendimiento y a un reconocimiento”, razón por la cual persiste una situación de tensión que prima sobre la paz en esa región del mundo.

Al Qaeda no es ISIS

Puntualizó que ISIS y Al Qaeda pueden tener similitudes en cuanto al uso de la violencia, pero sus objetivos no necesariamente apuntan a la misma dirección. Las aspiraciones de ISIS, a su parecer, “son mucho más profundas, complejas y terroríficas” que las de Al Qaeda. “ISIS es un movimiento mucho más ambicioso al pretender construir un califato, porque con eso buscan desconocer toda la realidad territorial del Medio Oriente y volver a territorios medievales”, detalló el experto. En su criterio, “esa es una aspiración enorme que provocaría conflictos con muchos países, además con implicaciones globales mucho mayores”. Lo de Al Qaeda, para el analista, tiene otro matiz, y el alcance de su incursión en política “podría hasta ser un punto en contra de ISIS”.

Las aspiraciones territoriales entre Al Qaeda e ISIS suponen una de sus mayores diferencias.

De momento, sólo resta seguir el curso de los acontecimientos y esperar. Dice Félix Arellano que si esa incursión llegara a darse de manera oficial y sin doble rasero, igual habría mucho “escepticismo” en torno a la misma. “No es que todos los van a aceptar y van a ir de la noche a la mañana a la Casa Blanca”, concluyó.

Justificar ataques en Siria

Una opinión distinta tiene el exdiputado y presidente de la Federación de Asociaciones y Entidades Árabes de Venezuela, Adel El Zabayar, quien vincula todo este entramado del presunto cambio de estrategia de Al Qaeda con la situación de conflicto que se registra actualmente en Siria. De hecho, no titubea al afirmar que son sus propios creadores los que quieren hacer creer que ahora éstos están cambiando de estrategia, con el objetivo de “justificar la entrega de ayuda a estos grupos que operan en el sur de Siria y en el noroeste de la ciudad de Idlib”. Afirma que desde algunos sectores de poder buscan incluir a Al Qaeda como grupo moderado, “por la sencilla razón de que este es el mayor movimiento terrorista que se mantiene y enfrenta al gobierno sirio en la franja occidental del país”.

Soldados somalíes frente a una bandera de Al Qaeda [Foto vía Flickr].

Al Qaeda es la madre de ISIS

De acuerdo con el analista, Al Qaeda es la madre de ISIS, que nace a raíz del enfrentamiento entre Arabia Saudí y Catar, “por la ambición de liderar la región”. Recalca que ambos países son apoyados por EE.UU., Israel y la Unión Europea, “quienes ven en esa disputa su oportunidad de imponer presencia militar en la región”. Explicó que el ISIS está apoyado por el wahabismo de Arabia Saudí, mientras que Al Qaeda es apoyada por el salafismo de Catar. Las destrucciones que puedan ocasionarse a partir de este enfrentamiento, fustiga, no representan un problema para la triada de aliados.

“Serán los países occidentales quienes volverán a reconstruir todo, colocando como garantía para sus inversiones la riqueza petrolera de los países del tercer mundo”, ponderó El Zabayar. De allí que no dude en afirmar que la supuesta lucha contra el terrorismo es parte de un espectáculo: “Se trata simplemente de un negocio bajo el principio de ganar seguro”.

Instrumento de terror de EE.UU.

De acuerdo con El Zabayar, descendiente de sirios, quien en el año 2013 se retiró de la Asamblea Nacional venezolana, donde llevaba dos períodos como parlamentario, para unirse a las tropas del gobierno de Bashar al-Ásad y luchar en su defensa, “AI Qaeda es el brazo armado de la corriente salafista representada en los gobiernos de Catar y Turquía”. Esta representación, esgrime, “sirve para justificar la presencia militar de Estados Unidos en la cercanía de los pozos petroleros”, razón por la que considera que el grupo “nunca llegará a ser un movimiento político, sino un instrumento de un terror creado por el Departamento de Estado norteamericano”.

Con base en esa hipótesis, el activista denunció que la guerra en Siria fue “minuciosamente preparada por los servicios de inteligencia occidentales”, mediante la intervención de este grupo terrorista llamado Al Qaeda en Afganistán y Frente el Nusra en Siria. Por ello estima que “jamás se puede aceptar” que participen abiertamente en política. “La guerra es un gran negocio, pero no para vender armas, sino para controlar el mundo y sus deudas”, sentenció.

Decisiones del Pentágono

Según El Zabayar, Bin Laden fue apoyado en su momento por los Bush y el sionismo internacional, de la misma manera Al Qaeda es apoyada hoy en día por EE.UU.: “Estados Unidos necesitaba destruir Europa para poder imponer su economía como la primera potencia del mundo, y el dólar como la principal moneda del mundo”. Esta situación, advierte, es altamente peligrosa, porque “si hoy EE.UU. siente que puede perder el privilegio de tener la moneda que es capaz de comprar las economías del mundo, podría arrastrarnos a otro conflicto global”, pese a que se trata, en su criterio, de un “simple papel que no les cuesta nada”.

En ese contexto, para el exparlamentario queda claro que la posibilidad de que Al Qaeda incremente su presencia en las comunidades del mundo islámico no es una decisión del grupo, sino del Pentágono. “Todo se hace según las ambiciones y el país que toca destruir, por razones de intereses de las mafias mundiales, para las que se prestan los reinados del golfo arábico o pérsico”, precisó.

Reitera que el futuro de Al Qaeda lo determinará quien los financia y los fundó. “Quizás hagan gloria del triunfo sobre Al Qaeda, dando pie al nacimiento de otros grupos. Cualquier cosa es posible. Si no hay crisis en el mundo el Pentágono inventará una nueva crisis, porque es necesario para la supervivencia del imperio, eso es parte de su sistema”, puntualizó.

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro.



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