¿Por qué la recuperación económica no está reduciendo la desigualdad?

Una persona vestida de payaso pidiendo dinero para comer y pagar la pensión en la Gran Vía madrileña [Foto: Sebastian Raskop vía Flickr].

La distancia entre ricos y pobres se ha incrementado desde el inicio de la crisis tanto a nivel global como en el caso particular de España. De hecho, únicamente ocho personas en todo el mundo acumulan la misma riqueza que la mitad más pobre del resto del globo, es decir, alrededor de 3.600 millones de personas. Una de las causas de esta situación es que las grandes empresas y los más ricos siguen utilizando los paraísos fiscales para pagar lo menos posible, potencian la devaluación salarial y utilizan su poder para influir en las políticas públicas.

El caso de España sigue el mismo patrón: tres personas acumulan la misma riqueza que el 30% más pobre del país, lo que se traduce en alrededor de 14’4 millones de personas. De esta manera, pese a producirse un crecimiento del PIB, la brecha de la desigualdad también se ha incrementado, siendo un crecimiento económico que beneficia a una minoría. Así, España se ha situado como el segundo país de la OCDE donde más ha crecido la desigualdad, solamente superada por Chipre. Según el informe de Intermón Oxfam, la economía española es: “Una economía al servicio del 1 %” y asegura que la pobreza y la exclusión en España han aumentado en los últimos años, con 13’4 millones de personas en riesgo de exclusión en el año 2014 (el 29,2 % de la población española).

Causas de la desigualdad en España

Según el director general de Intermón Oxfam, José María Vera, la causa de la desigualdad se debe a que “el modelo económico en España tiene un doble problema: se genera una alta desigualdad de mercado sobre todo por la fragilidad del empleo y la caída salarial, mientras el sistema fiscal, insuficiente y regresivo, no garantiza la redistribución”.

Durante la crisis, los niveles de renta más bajos han sido los que más ingresos han perdido, según indican los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de la OCDE. Esta situación se ejemplifica con los datos que el mismo informe de Intermón Oxfam aporta: en 2013, el 10% de población más pobre concentraba el 1’9% de la renta nacional, un porcentaje que dos años después había caído hasta el 1’7%. De hecho, entre 2008 y 2014, los salarios más bajos cayeron un 28% mientras los más altos apenas se contrajeron. Y en 2015 llegamos a un nivel en el que la remuneración del ejecutivo con el salario más elevado multiplicaba por 96 la del trabajador promedio en las empresas del Ibex 35. Además, dicho informe revela que el sistema fiscal español es uno de los que reduce menos las desigualdades. Algo que confirma otro informe, esta vez de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) realizado con datos del año 2013, en el que se explica que los impuestos reducen la desigualdad de la renta bruta apenas un 2’82%, con una participación muy desigual entre unas tasas y otras.

De esta manera, el sistema fiscal de España se convierte en el quinto peor de Europa donde las familias soportan el 84% de la recaudación frente al 13% de las empresasClick To Tweet.

Esta disparidad creada en los salarios afecta al resto de la economía. Uno de los productos de la desigualdad de sueldos es que haya desigualdad en la distribución de la riqueza en los hogares. Es decir, a menor salario, menor será el patrimonio del hogar. La siguiente tabla pertenece a la Encuesta Financiera de las Familias (EFF) y nos muestra esta desigualdad en el patrimonio de los hogares. Se publicó en el año 2015 y corresponde a los datos del 2011. Estos datos son un sondeo mediante una muestra estratificada de más de 6.000 hogares y, como se puede observar, el reparto del crecimiento económico es asimétrico en todas las etapas. Mientras el cuartil (25%) de hogares más ricos aumentó su patrimonio en un 45%, el cuartil más pobre lo redujo en un 5%. Así la ratio de desigualdad (se obtiene de dividir el patrimonio de los cuartiles más rico y más pobre) subió de 33 en el año 2002 a 51 en 2011. Anteriormente, los dos cuartiles intermedios iban incrementándose; de esta manera, la desigualdad no se polarizaba tanto. Sin embargo, ahora vemos que el segundo cuartil presenta un retroceso significativo en el período del 2008-2011.

La polarización aumenta si prestamos atención a las diferencias existentes entre los hogares más ricos. El 10% de hogares más ricos (Q4b) incrementó su patrimonio entre 2002 y 2011 un 52%, muy por encima del tramo inmediatamente inferior (Q4a) que lo hizo en un 33%. Este incremento de la desigualdad de riqueza entre el decil (10%) más rico y el cuartil (25%) más pobre se produjo de forma constante, sea cual fuere a coyuntura económica.

Tabla 1. Patrimonio medio neto de los hogares españoles, dividido por cuartiles, de menos a más riqueza, en el período 2002-2011 [Fuente: Banco de España, Encuesta Financiera de las Familias. Elaboración de Colectivo Ioé].


Esta polarización también queda patente en el aumento de la tasa de riesgo de pobreza, tal y como se puede observar en el siguiente gráfico, del período 2010-2015. El aumento de dicha tasa entre 2011 y 2015 es de alrededor de un 2%.

[Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE)].


Además, los paraísos fiscales agudizan la crisis de desigualdad. En España, a causa de la actividad que se canaliza a través de los paraísos fiscales, se dejan de ingresar aproximadamente 1.550 millones de euros.

Medidas de actuación

En su informe, Intermón Oxfam plantea, tanto al gobierno español como al Parlamento, impulsar un plan de urgencia contra la desigualdad. Este plan incluiría una ley contra la evasión y elusión fiscal para contribuir a la progresividad y suficiencia en el diseño tributario, gravando más a quienes más tienen. Otra medida se basaría en garantizar unos salarios dignos con la subida del Salario Mínimo Interprofesional hasta los 1.000 euros en 2020 y estableciendo escalas salariales justas. Otro de los reclamos de la organización es que en los presupuestos públicos se prioricen a las personas más vulnerables, incrementando las dotaciones en políticas sociales y asegurando ingresos para los más vulnerables.

Estas medidas incidirían directamente sobre las causas anteriormente mencionadas, donde el aumento de los salarios incrementaría el nivel de renda de los hogares. Además, la inclusión de políticas que priorizasen a los colectivos vulnerables también permitiría disminuir la tasa de personas en riesgo de exclusión. Por último un sistema tributario donde el que más tiene más tribute permitiría reducir la polarización actual.

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro.



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