17/10/2019 BARCELONA

El legado de Fidel Castro y la revolución cubana

La revolución cubana y el régimen liderado por Castro han sido un símbolo de la segunda mitad del siglo XX. En este artículo repasamos el impacto que las políticas castristas han tenido en Cuba y la proyección internacional de la isla: desde su alianza con la URSS hasta su permanente enfrentamiento con los EE.UU., pasando por su papel en Angola y Sudáfrica.


La muerte de Fidel Castro pone punto final a una era que deja tras de sí la constitución de un modelo político propio que ha sido cuestionado por muchos, criticado por otros y alabado también por una gran parte de la población cubana así como en el ámbito internacional.

Si bien el legado que deja Fidel Castro Ruz no es algo que pueda simplificarse en un sólo artículo, intentaremos recapitular cómo los hermanos Castro han marcado varios hitos en la historia mundial. Además, muy probablemente el impacto que tuvo el líder cubano seguirá sintiéndose en el medio plazo. Su legado son más de cincuenta años de acontecimientos políticos que han marcado la historia del siglo XX.

La Revolución en Cuba

A lo largo del siglo XX se intentaron instaurar en Latinoamérica diferentes modelos políticos que, por su falta de coincidencia con los intereses de los EE.UU., tuvieron que lidiar con los intentos de desestabilización promovidos por dicho país. Guatemala y el golpe de Estado de Castillo Armas, el golpe de Estado a Juan Domingo Perón en Argentina o el Bogotazo en Colombia son ejemplos de cómo se formaba un sector político que más tarde sentaría las bases ideológicas del movimiento del 26 de Julio.

Imagen de la famosa marcha de la Habana en la que podemos ver a los líderes de la revolución cubana. Entre ellos están Ernesto ‘Che’ Guevara, Camilo Cienfuegos, Juan Almeida y, a la izquierda, Fidel Castro acompañado por su hermano, Raúl Castro [Foto vía WikimediaCommons].

El Movimiento 26 de Julio conformado por figuras como la de Camilo Cienfuegos, Ernesto “Che” Guevara y Fidel Castro representó el alma ideológica de la Revolución Cubana. Estos tres iconos del espíritu revolucionario se conocerían en México, donde regresarían para instalarse en Sierra Maestra. A través de la estrategia revolucionaria, el objetivo era el de implementar un sistema socialista que rompiera con la fuerte injerencia de los Estados Unidos, los cuales, siguiendo la lógica del macarthismo, no tardarían en calificarlo de “comunista” y posteriormente en tildarlo de “anti-democrático”, igual que todo aquel gobierno que no estuviera en el marco de la economía capitalista.

Después de la victoria de la revolución, en 1959 y a través del Manifiesto de Sierra Maestra, se establece un gobierno provisional que comienza a construir un sistema político que poco tenía que ver con el de la época neocolonial que le precedía. En cuanto a las medidas económicas, se establece un plan para la Reforma Agraria y otro para el impulso de la agricultura en todo el país; en el plano financiero, se desarrolla un plan de Reforma Financiera que buscaba la estabilidad de la moneda cubana. En el ámbito de lo político, se garantizaban los derechos básicos de expresión y asociación. Además, el nuevo gobierno llamó a elecciones, hecho que sólo se materializaría en 1974, bajo condiciones de dudosa legitimidad. Finalmente, se implementaron una serie de cambios sobre el marco jurídico, entre los cuales cabe destacar la práctica de las ejecuciones extrajudiciales o la expropiación de tierras, dos medidas que, si bien al principio tuvieron aceptación, con el paso del tiempo fueron perdiendo legitimidad, debido al manejo poco eficaz de las políticas desarrolladas.

Es también importante mencionar que, durante la primera década revolucionaria, Fidel Castro no se identificaba con las ideas del comunismo soviético, sin embargo, una vez que los EE.UU. tomaron la decisión de no apoyar su gobierno, se vio obligado a cambiar de estrategia para enfrentar las dificultades que todavía hoy le impone el gigante norteamericano.

La relación de Fidel con los presidentes de los Estados Unidos

Si bien la oposición de Fidel al gobierno estadounidense es anterior a su alianza con la antigua URSS, el contexto de la Guerra Fría intensifica en gran medida estas tensiones. No obstante, a pesar de que compartían intereses comunes, esta alianza no fue inmediata. De hecho, en un principio, los informes soviéticos otorgaban pocan confianza al gobierno revolucionario en Cuba. No fue hasta después de la Batalla de Girón –conocida coloquialmente como la invasión de Bahía Cochinos– que comenzó una relación diplomática fructífera con Cuba, que ya se declaraba abiertamente adherida a una línea marxista-leninista que duraría hasta la caída de la URSS.

La Asamblea General de Naciones Unidas siempre ha ejercido presión en contra del embargo que EE.UU. ha mantenido sobre Cuba [Foto vía WikimediaCommons].

Fidel Castro ya había provocado al gobierno norteamericano con la nacionalización de los bienes y riquezas de la isla, lo cual afectó a varios inversionistas norteamericanos. Esto se complementaba con sus característicos discursos cuestionando el liderazgo de EE.UU. en Latinoamérica. No obstante, el punto más álgido del desafío entre ambos países llegó con la conocida Crisis de los Misiles (1962). Después de 13 días de una tensión que llevó al mundo al borde de la guerra nuclear total, se llegó finalmente a una solución pacífica. Sin embargo, el bloqueo impuesto sobre la isla a consecuencia de dicho acontecimiento sigue vigente hasta hoy día.

La Asamblea General de las Naciones Unidas se ha pronunciado en más de 25 ocasiones en contra del embargo estadounidense sobre la isla desde 1992 y ha hecho un llamado al gobierno de los Estados Unidos a abandonar dicha acción. En el año 2016 se ha producido por primera vez una votación cuasi-unánime en la cual, por primera vez, Estados Unidos se abstuvo de votar en contra del embargo.

La Revolución Cubana en Angola

Tras la muerte de Patrice Lumumba, icono de la independencia en el Congo, el Che Guevara empezó una serie de expediciones a África que le sirvieron para establecer un vínculo político con la región, a pesar del fracaso en territorio congoleño. Así, la lucha por la independencia llevada a cabo por el Movimiento Popular para la Liberación de Angola se hizo mediante una agenda estratégica desarrollada desde Cuba, conocida como Operación Carlota, a través de la cual se enviaron cerca de 300.000 combatientes durante casi dos décadas, lo que contribuyó también a la debilitación del régimen de apartheid de Sudáfrica, financiado por los Estados Unidos.

El éxito que dicha operación fue celebrado en todo el continente y esto también propició los primeros pasos hacia la independencia de Namibia. La Unión Soviética aprovechó el espacio creado por estos movimientos independentistas rechazados por los Estados Unidos para afianzar apoyos que en su momento buscaron.

Las buenas relaciones construidas en África no se quebraron con el paso del tiempo. Tras la epidemia de ébola en el año 2014, Cuba fue uno de los primeros países en enviar una delegación de médicos para contrarrestar la epidemia.

La amistad de Castro con Nelson Mandela

Fidel Castro y Nelson Mandela durante la celebración del 38 aniversario de la Revolución Cubana, en 1991 [Foto vía Flickr].

Sin conocerse personalmente, Nelson Mandela cuenta que fue desde los barrotes de la prisión que oyó por primera vez sobre la ayuda de los cubanos para los movimientos anti-apartheid. En 1991, durante su visita a la isla, en su discurso lo llenó de elogios y agradecimientos.

Nelson Mandela se declaró admirador de la Revolución Cubana y, de hecho, tomó prestados ciertos aspectos de la misma, como la organización táctica de las guerrillas. Además, la colaboración entre Cuba y el movimiento de Mandela también supuso el envío de médicos cubanos para la lucha que Mandela estaba impulsando en Sudáfrica hasta su arresto en 1962, y que luego continuaría ininterrumpidamente. Por otra parte, Cuba adoptó en su agenda para África una postura anti-apartheid y apoyó abiertamente al Congreso Nacional Africano, legalizado en 1990. Este hecho fue reconocido por Nelson Mandela en 1995:

“Los cubanos vinieron a nuestra región como doctores, maestros, soldados, expertos agrícolas, pero nunca como colonizadores. Compartieron las mismas trincheras en la lucha contra el colonialismo, el subdesarrollo y el “apartheid”[…]. Jamás olvidaremos este incomparable ejemplo de desinteresado internacionalismo.”

El poder vitalicio de los hermanos Castro

A pesar de que en el Manifiesto de Sierra Maestra, el llamado gobierno provisional de Cuba se compromete a llamar a elecciones, esto no ocurre hasta 1974, cuando Fidel Castro ya se había consolidado en el poder. Así, estos comicios representaron una elección democrática ficticia dado que los representantes que iban a ser elegidos solamente eran personas que tenían el visto bueno del Partido Comunista de Cuba (PCC). Esta lógica se ha mantenido y, si bien hay elecciones regularmente, las candidaturas son previamente aprobadas por el PCC, sin tener éste un adversario real.

Después de 47 años en el poder, Fidel Castro “designa” a su hermano Raúl Castro como su sucesor directo en el año 2008. Desde la llegada de Raúl al poder se han producido una serie de cambios en la orientación política y económica de la isla que, a pesar de haber generado grandes expectativas, continúan evolucionando, no se sabe todavía hacia donde, muy despacio.

Actualmente, Cuba ocupa el puesto 177/178 en cuanto a libertades civiles según el informe anual de Freedom House. Desde 1959, se han reportado numerosas vulneraciones de los derechos humanos en la isla. Asimismo, el sistema penal de Cuba está basado en los desginios de un tribunal revolucionario que no pone énfasis en los principios del derecho sino en la convicción moral, de acuerdo a lo relatado por Amnistía Internacional. La pena capital, por ejemplo, se mantiene vigente hasta el día de hoy aunque hay que señalar que la utilización de la misma ha disminuido drásticamente en las últimas décadas.

Sin embargo, la libertad de expresión es uno de los principales reclamos que la comunidad internacional ha hecho a Cuba. A lo largo de los años, los “prisioneros de conciencia” (aquellos que expresaron una opinión en contra del gobierno cubano) han sufrido nuevas formas de represión como los arrestos cortos, el hostigamiento y otras formas de coacción que aún representan una vulneración de dicha libertad de los disidentes.

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro.

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Nelson David Cardozo

Licenciado en RRII. Especializaciones en Mediación, Derecho Electoral y Marketing Digital. Docente. Trabajo -parcialmente- en el marketing político digital y asesoría de campañas electorales. Tuiteame y hablamos @nelsondcg1


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