Seis ideas para celebrar una Navidad más sostenible

Decoraciones en un abeto, imagen clásica de la época navideña.

La Navidad es conocida por las fiestas y los excesos en la comida, las decoraciones, los viajes y las compras de última hora. No es sorprendente que todo esto conlleve un aumento en los niveles de consumo y, como no, una alta huella de carbono. A continuación te explicamos qué se sabe sobre la huella de carbono navideña y te damos seis ideas para una navidad “más verde”.

¿Cuál es la huella de carbono de la Navidad?

La Huella de Carbono, expresada en toneladas o kilogramos de CO2, es la cantidad total de gases de efecto invernadero que es producida directa o indirectamente debido a actividades humanas. Por ejemplo, 1 kg de CO2 equivale a 30 manzanas, 424 tazas de té o 500 horas usando tu portátil. La Navidad es una época con un alto nivel de consumo tanto en comida como en bienes no tan estrictamente necesarios, lo cual ha comenzado a preocupar a ambiéntologos y otros expertos especializados en Desarrollo Sostenible y Cambio Climático. Por ello, desde el Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo (Stockholm Environment Institute) realizaron una investigación pionera relacionando la huella de carbono con el consumo que se realiza en la época navideña. Para ello, eligieron el perfil de un consumidor británico medio y se centraron en los siguientes cuatro aspectos característicos de la Navidad:

Comida

Una dieta omnívora producirá 26 kg de CO2, mientras que una dieta vegetariana y orgánica resultaría en una huella de carbono de como mínimo 3 veces menos (8 kg/CO2).

Comida, compras, viajes y luces de Navidad son los cuatro aspectos que fueron estudiados para conocer nuestra huella de carbono navideña [Foto vía Unsplash].

Compras

Cada año nos gastamos una media de £435 (520€) en regalos de Navidad, siendo los más populares: ropa, libros, películas, música, cosméticos y perfumes. ¡Todo esto suma emisiones de hasta 310 kg de CO2 por consumidor!

Viajes

Cada británico viajará un promedio de 121 millas (equivalente a casi 200 km) durante las vacaciones navideñas. Esto se traduce en 96 kg de CO2 por persona si el viaje es realizado en coche, 63 kg si es realizado en transporte público.

Luces

En cuanto al uso de luces navideñas tradicionales, esto se puede traducir en un incremento de hasta £75* (90€) en la factura de la luz, lo cual significa una emisión de hasta 500 kg de CO2 por casa. Sin embargo, optar por el uso de luces LED produciría tan solo 5 kg de CO2 por casa (Hay que destacar que, al igual que en EE.UU., decorar la fachada del hogar es algo típico en Reino Unido, por lo que este dato será mucho menor en países como España, donde no existe esta costumbre).

En conclusión, según este estudio, nuestro consumo medio personal en estos cuatro aspectos juntos resulta en emisiones de hasta 650 kg de CO2 por persona, lo cual equivale a un 5’5% de nuestra huella de carbono anual personal.

Huella de carbono de un coche de madera y otro de plástico en comparación [Foto vía VeoVerde].

Por otro lado, el Centro de Producción y Producto Sustentable de la Fundación Chile comparó el impacto ambiental de juguetes de plástico y de madera. En concreto, se analizaron coches de juguete de ambos materiales y su ciclo de vida desde la extracción de sus materias primas hasta la compra del producto final. En este análisis se anotaron 15 características intrínsecas peculiares como estrés hídrico o toxicidad. El resultado concluyó que un juguete de plástico produce un impacto mayor en el medio ambiente en todas las características comparadas excepto en el uso de suelo agrícola, el cual es más alto en la industria de producción de madera.

Se puede vivir una Navidad más sostenible

Ahora, tanto si eres de los que se preocupan por su consumo durante estas fechas como si quieres vivir una Navidad tradicional pero sostenible o si simplemente te apetece hacer algo diferente, aquí te damos algunas ideas. Y es que parece que la Navidad empieza más pronto cada año, pero ésta no tiene por qué ser una ocasión para aumentar nuestra huella sino una oportunidad para ser más sostenibles y creativos. Porque si los pequeños detalles marcan la diferencia, ¿por qué no empezar por la Navidad?

  1. Reduce la cantidad de comida que termina en la basura, háblale a tu abuela de sostenibilidad.

    Piensa en todas las ocasiones que has mirado la mesa en la cena de Navidad y pensado ¿por qué hay comida para tres familias si aquí sólo estamos nosotros? Debemos concienciar a las personas que cocinan durante estas fechas para que reduzcan las cantidades que se preparan (en muchos casos, ¡esta persona es la abuela!).

  2. Utiliza decoraciones naturales, ¡la naturaleza en tu casa!

    Ramas de acebo, pino, piñas secas, muérdago… cualquiera de estos elementos naturales pueden servir para darle a tu casa un toque más original y natural.

  3. Compra local, apoya al pequeño comercio.

    De este modo, no sólo estarás apoyando a la economía de tu ciudad sino que además el vino y la comida no tienen que recorrer océanos para llegar a tu paladar, con todos los gastos y efectos nocivos que esto conlleva.

  4. Tarjetas de Navidad, felicitaciones diferentes.

    Puedes optar por tarjetas DIY (hechas por ti) y felicitar la Navidad con todo tu amor, o mandar e-cards por email: menos árboles tendrán que ser talados para hacer éstas últimas y además el coste de transporte es, obviamente, cero.

  5. Regalos responsables.

    Quizá quieras sorprender a tus seres queridos con un regalo diferente, práctico y sostenible, por ejemplo:

    • Un cepillo de dientes de bambú.
    • Una botella reutilizable.
    • Una funda de móvil biodegradable.
    • Productos de belleza e higiene sin envoltorios de plástico.

    Y no es tan difícil ya que Internet está repleto de sitios web que venden este tipo de productos. De todas formas, tampoco hay que irse muy lejos ni buscar en Internet para encontrar regalos originales y sostenibles, en toda ciudad hay negocios locales donde poder comprar regalos más responsables. O… ¿por qué no regalar experiencias para compartir con aquella persona? Quizá un viaje, unas entradas para aquel musical o unas clases de sushi.

  6. Y a la hora de envolver los regalos…

    Decoración zero waste [Foto vía Unsplash].

    Lógicamente, la mejor forma de envolver regalos sin producir basura es ¡no envolverlos! Y es que ¿sabías que la vida útil de un papel de regalo es incluso más corta que la de una bolsa de plástico? Además la mayoría de los papeles de regalo no son aptos para su reciclaje debido a su revestimiento plástico, de aluminio o purpurina.

    Pero si para ti un regalo sin envolver es un regalo incompleto, sin embargo, quieres evitar tanta cantidad de papel de regalo que irá directo al vertedero… esta es una solución: prueba con otros materiales como papel de periódico o telas y elementos naturales para adornar como hojas o flores (¡y un poquito de creatividad!).

Y por último… unos propósitos de Año Nuevo no tan típicos. Se acerca el final del año y a todos nos gusta no sólo echar un vistazo atrás sino imaginar el futuro que nos espera en el nuevo año, para ello hay ciertas resoluciones para un 2017 más sostenible:

  • Consumir menos carne y lácteos ¿o quizá dejar de consumirlos del todo?
  • Cero comida envasada o precocinada, bueno para el medio ambiente y mejor para ti.
  • Reducir y re-usar plásticos ¡reciclar como última opción!
  • Utilizar más el transporte público.

¿Qué propósitos sostenibles harás tú? ¡déjalos en los comentarios!

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro.



¿Quieres recibir más explicaciones como esta?

Suscríbete a nuestra newsletter


Queremos explicar la realidad internacional de un modo comprensible para construir una sociedad más consciente

Leave a Reply