Quién hace qué en materia de protección de los derechos humanos en Europa

Declaración Universal de los Derechos Humanos, Convenio Europeo de Derechos Humanos, Constitución, Carta de los Derechos Fundamentales de la UE… ¿Por qué existen tantos mecanismos de protección de los derechos humanos? La razón de ser de éstos mecanismos es garantizar que los Estados y sus representantes queden sometidos al respeto de los DDHH. De hecho, la configuración actual del panorama europeo de protección de los derechos humanos es el producto directo de distintos acontecimientos históricos. Una historia hecha de crisis en las que los derechos han sido brutalmente vulnerados, dando lugar a instituciones a niveles internacional, europeo, nacional, y en algunos casos, sub-estatal. Todo ello hace que Europa goce de un conjunto de normas e instituciones relativamente perfeccionado, que le permite asegurar un alto nivel de protección de los derechos humanos, pero que resulta difícil de comprender a primera vista. Aquí te contamos quién hace qué en materia de protección de los derechos humanos en Europa.

El juez constitucional como garante de la protección de los derechos humanos a nivel estatal

En reacción a las atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial, el mundo se dio cuenta de que un legislador –supuestamente representante de la voluntad general– podía abusar de su poder adoptando leyes que infringían los DDHH. Para impedirlo, algunos catálogos de derechos humanos fueron codificados en las constituciones nacionales, y un guardián de dichos derechos fue creado: el juez constitucional.

Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, Francia, 1789

¿Por qué inscribir los derechos en la Constitución? Primero, las leyes adoptadas por el gobierno que está en el poder quedan supeditadas a la Constitución y deben ser conformes a ésta, para garantizar que las leyes respeten los DDHH. Si a pesar de ello se adoptaran leyes contrarias a la Constitución, éstas podrían ser anuladas por el juez constitucional. Por otra parte, un gobierno no puede quitar los DDHH de la Constitución a su agrado, ya que los procedimientos de modificación de la Constitución son más estrictos que aquellos para aprobar una ley ordinaria, y necesitan por lo tanto de un mayor consenso. Finalmente, tener un derecho inscrito en la Constitución lo hace accesible a todos, permite una mayor seguridad jurídica y nos protege de la arbitrariedad.

Una Sociedad en la que no esté establecida la garantía de los Derechos, ni determinada la separación de los Poderes, carece de Constitución.

Artículo 16 de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, 1789.

Existe otro nivel de protección en algunos estados, cuando hablamos de un Estado federal como Alemania o autonómico, como es el caso de España. Los estados federados, las provincias, las comunidades o las regiones que disponen de poderes legislativos suelen integrar declaraciones de derechos en sus estatutos. Los ciudadanos de aquellos estados gozan por lo tanto de un nivel añadido de protección a nivel sub-estatal.

La protección de los derechos humanos por el Consejo de Europa

Después de la Segunda Guerra Mundial, no solamente se crearon herramientas nacionales de garantía de los derechos humanos, sino que fueron universalizados, como lo demuestra la adopción de la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU (DUDH). La idea era controlar a los jefes de estados para que no pudiesen cometer violaciones graves de los DDHH con total impunidad. La protección de los DDHH dejó de ser un asunto nacional, para convertirse en una preocupación universal.

Mapa con los 47 estados miembros del Consejo de Europa.

Mapa con los 47 estados miembros del Consejo de Europa.

En esta línea surgió el Consejo de Europa, una organización internacional cuyo objetivo es crear un espacio democrático y jurídico común a todo el continente europeo, velando por el respeto de los tres valores fundamentales: los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho.

El instrumento más importante de esta organización es el Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH). Un texto clave que define la primera declaración vinculante de derechos a nivel europeo, y que ha servido como modelo para la creación de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.  La adopción del CEDH fue acompañada por la creación del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), cuya misión es garantizar que los estados cumplan con los derechos contenidos en el Convenio. También es una herramienta innovadora, ya que por primera vez, los individuos pueden interponer un recurso ante una instancia supranacional en caso de violación de un derecho humano por parte de su estado, añadiendo así un nivel más de garantía. Como ejemplo relevante, podríamos destacar la jurisprudencia del TEDH que ha obligado a los estados a adoptar leyes más respetuosas con los derechos de los homosexuales.

Sin embargo, el Convenio no es perfecto ya que solamente contiene derechos civiles y políticos, como la prohibición de la tortura o la libertad de expresión, pero no garantiza los derechos socioeconómicos, como el derecho a la vivienda. La idea original era impedir que los estados vulnerasen los derechos y libertades fundamentales de sus ciudadanos, no obligarlos a prestar servicios. No obstante, la jurisprudencia del TEDH enriqueció el catálogo de los derechos contenidos en el Convenio tras una interpretación extensiva y evolutiva de dichos derechos. Por ejemplo, la protección de los datos personales se ha garantizado a través de una interpretación evolutiva del derecho a la vida privada.

La protección de los derechos humanos en el seno de la UE

No se suele pensar en la Unión Europea como una organización de protección de los DDHH. De hecho, la vocación primera de la UE era puramente económica. Sin embargo, frente a una integración económica cada vez más avanzada, la UE se ha ido dotando de instituciones parecidas a las de un Estado, las cuales pueden adoptar normas que afecten a los DDHH. Es por ello que los DDHH han entrado progresivamente en el ámbito de la UE, hasta llegar a volverse en la justificación de la existencia del orden jurídico europeo. Los DDHH son uno de los valores constituyentes de la UE, guiando su acción, y definiendo su identidad tanto en la escena europea como internacional.

La Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías. Estos valores son comunes a los Estados miembros en una sociedad caracterizada por el pluralismo, la no discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre mujeres y hombres.

Artículo 2, Tratado de la Unión Europea

De ahí que la Comisión Europea haya activado recientemente el sistema de alerta temprana en el caso de  Polonia, un procedimiento que permite sancionar a los estados miembros que no garanticen las reglas europeas del Estado de Derecho.

Protestas en Varsovia, 19 diciembre 2015. (Foto: Adrian Grycuk via Wikimedia).


Los DDHH son actualmente garantizados por tres vectores en el seno de la UE: el Convenio Europeo de Derechos Humanos, utilizado como fuente interpretativa; las tradiciones constitucionales de los Estados Miembros; y la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, firmada en Niza en diciembre de 2000. El sistema de protección de la UE es por lo tanto relativamente avanzado y completo. Por una parte, la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE va más allá del CEDH, ya que incluye no solamente derechos civiles, políticos y democráticos, sino también derechos socioeconómicos, así como “nuevos” derechos como el derecho al medio ambiente, el derecho de los consumidores, o la protección de los datos personales. Además, la UE está en un proceso de adhesión al CEDH, lo cual añadirá un nivel más de garantía para los ciudadanos en caso de violación de un derecho por parte de la UE.

Aunque Europa es uno de los espacios mejor protegidos en materia de derechos humanos, el verdadero test está aún por llegar. Existen multitud de textos y mecanismos de protección pero lamentablemente no existe lugar en el mundo donde los DDHH sean permanentemente respetados. De hecho, solamente hace falta echar un vistazo al número creciente de asuntos que llegan al TEDH para darse cuenta de que hay vulneraciones cada día en el continente europeo. Está por ver si este conjunto institucional es suficiente para prevenir una crisis grave de violación de los DDHH en Europa, o si será necesaria la creación de un nuevo mecanismo de protección más eficiente.

 Ésta es una explicación sin ánimo de lucro


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