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Pasado y presente. Cincuenta años del movimiento por los derechos civiles de los afroamericanos en Estados Unidos

Protesta en Seattle por la muerte de Eric Garner. Imagen: Scottlum

El 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks se negó a levantarse de su asiento del autobús en Montgomery para dejar su sitio a un pasajero blanco, lo que originó el boicot de los autobuses y el inicio del llamado movimiento por los derechos civiles de los afroamericanos. El pasado mes de diciembre se cumplió el 60 aniversario de este hecho. Sin duda, el citado movimiento consiguió grandes logros, pero todavía hoy en día somos testigos de numerosos episodios de discriminación racial en Estados Unidos.

El pasado esclavista de los Estados Unidos

La historia de Estados Unidos está marcada, sin duda, por la esclavitud, sistema fundamentado en la supremacía blanca y en la opresión y la falta de libertades sistemáticas de la población negra. Con la Guerra de Secesión (1861-1865), la esclavitud se abolió, aunque la Proclamación de la Emancipación del 1 de enero de 1863 tuvo un escaso efecto inmediato.

Tengamos en cuenta que muchos de los partidarios de la abolición de la esclavitud no defendían la igualdad de derechos entre negros y blancos, sino que apostaban por trasladar a la población negra a África o por la colonización de nuevas tierras para su asentamiento. Éste es el caso, por ejemplo, de Abraham Lincoln, quien era contrario a la esclavitud, pero primaba sobre todo el mantenimiento de la Unión. Además, Lincoln era reacio a conceder los mismos derechos a los afroamericanos. Después del fin de la esclavitud, la segregación racial seguiría imperando en el país. De hecho, deberemos esperar hasta la década de los sesenta del siglo XX para lograr el reconocimiento legal de muchos derechos de los afroamericanos.

La lucha por el fin de la segregación

Rosa Parks.

Rosa Parks.

Casi un siglo después de la Guerra de Secesión, Rosa Parks fue detenida, enjuiciada y sentenciada por negarse a ceder su asiento a un pasajero blanco en un autobús, por lo que unos cincuenta líderes afroamericanos encabezaron el Boicot a los Autobuses de Montgomery, campaña que se alargaría durante 381 días, hasta que se abolió la ley local de segregación entre la población blanca y la negra. Sin embargo, no debemos olvidar que, ya con anterioridad, Claudette Colvin había sido detenida por este motivo, concretamente el 2 de marzo de 1955.

Otros hechos también alentaron la lucha por los derechos de los afroamericanos. Cabe destacar, por ejemplo, el asesinato de Emmet Till en el verano de 1955. Till era un adolescente negro que fue asesinado, supuestamente, por silbar a una mujer blanca. La madre de la víctima decidió dejar el féretro abierto para mostrar la dura paliza recibida por parte de los dos secuestradores blancos, que fueron declarados inocentes poco después. También en 1955 fueron asesinados en el sur de los Estados Unidos el pastor activista George W. Lee y el militante de los derechos civiles Lamar Smith.

Martin Luther King, líder pacifista

Martin Luther King Jr., en la ocasión de su famoso discurso “I have a dream”

Centrándonos en el boicot de los autobuses de Montgomery, no podemos dejar de mencionar el protagonismo de Martin Luther King, quien se convirtió en un gran referente del movimiento. El mencionado boicot sirvió de inspiración para otros boicots de autobuses, como el de Tallahassee (Florida) de 1956-1957. Estos acontecimientos se siguieron por otros de carácter reivindicativo, que fueron respondidos, en algunas ocasiones, con extrema violencia por parte de grupos racistas como el Ku Klux Klan.

Martin Luther King es recordado como una de las grandes figuras del movimiento por los derechos de los afroamericanos. Su relevancia se basa, especialmente, en tres momentos fundamentales: su papel en el boicot de los autobuses de Momtgomery, su apoyo a la formación de la Southern Christian Leadership Conference (SCLS) y su liderazgo en la Marcha sobre Washington por el Trabajo y la Libertad en agosto de 1963, donde pronunció el famoso discurso “I have a dream”. Muchos de los derechos reclamados por Martin Luther King y ortos líderes afroamericanos serían reconocidos con la aprobación de la Ley de los derechos civiles (1964) y la Ley del derecho al voto (1965).

Luther King supo ver, además, que la organización del movimiento y la apuesta por las acciones no violentas implicarían una gran cobertura mediática. Y no se equivocó, puesto que las televisiones y los medios de comunicación mostraron las prácticas de segregación que sufrían a diario las personas negras en el sur del país. Todo ello motivó la concienciación y una cierta simpatía generalizada hacia la causa, que se convertiría en el principal tema político estadounidense de los años sesenta. Luther King se caracterizó por ser un abanderado del pacifismo y por su férrea y convencida oposición a la Guerra del Vietnam. En 1968, Martin Luther King fue asesinado en Memphis.

Marcha sobre Washington (Foto: U.S. Information Agency, Press and Publications Service).

Marcha sobre Washington (Foto: U.S. Information Agency, Press and Publications Service).


Luther King ha sido condecorado con múltiples placas, reconocimientos y premios. Después de su muerte, su familia siguió luchando por la igualdad de derechos. Su mujer, Coretta Scott King, continuó trabajando en temas relacionados con la justicia social y con los derechos civiles. El año en que murió Luther King, su esposa fundó el King Center en Atlanta, centro encargado de preservar su legado y su apuesta por la no violencia en la resolución de los conflictos. Asimismo, los hijos, Detxer y Yolanda, han seguido reivindicando los mismos ideales que su padre.

Situación actual de la población afroamericana

A pesar de los frutos conseguidos con las luchas por la igualdad de derechos, hoy en día muchos afroamericanos siguen encontrándose en situación de vulnerabilidad. Según datos de la Oficina del Censo de 2013, los afroamericanos representan el 14,2% de la población del país. Suman en total unos 45 millones de personas. Según una encuesta realizada por Gallup en enero de 2013, el 69% de los afroamericanos pensaban que tenían menos posibilidades de conseguir un puesto de trabajo cualificado que los blancos. La mayoría afirmaba, además, que la igualdad completa es una utopía.

Otros estudios indican que en enero de 2015 un 30% de los negros encuestados consideraban que las relaciones raciales eran buenas, mientras que en 2014 el porcentaje alcanzaba el 55%. La cifra de 2015 es la más baja de los últimos 14 años, por lo que es evidente que la percepción de la situación por parte de la población afroamericana ha empeorado notablemente.

En 1970, menos de un 10% de los afroamericanos tenía estudios universitarios. Según un estudio de Harvard, esta cifra se dobló en 2012, ya que alcanzó el 21% entre los jóvenes de 40 años. La formación académica, no obstante, no siempre se ha traducido en buenos puestos de trabajo y sueldos. En 1983, los salarios de los negros eran un 18,4% más bajo que los de los blancos. Dos décadas más tarde, la diferencia se había incrementado hasta el 21,6%.

Manifestación de apoyo a la comunidad afroamericana después de la muerte de Michael Brown (Foto: Joe Brusky via Flickr)

Manifestación de apoyo a la comunidad afroamericana después de la muerte de Michael Brown (Foto: Joe Brusky via Flickr)

Además de la peor situación social vivida por los afroamericanos, también hay que mencionar los numerosos casos de violencia policial hacia la población negra en Estados Unidos. Si echamos un vistazo al Informe 2014-2015 de Amnistía Internacional, observamos que se citan, por lo menos, cuatro casos bien significativos. En agosto de 2014, el agente de policía Darren Wilson mató a tiros en Ferguson al joven afroamericano de 18 años Michael Brown. Este crimen desencadenó meses de protestas en Ferguson y sus alrededores. Los agentes de policía usaron material antidisturbio pesado y armas de uso militar con la intención de controlar e intimidar a los manifestantes. Consecuentemente, periodistas y manifestantes resultaron heridos.

También Kajieme Powell, hombre negro de 25 años, murió el 19 de agosto de 2014 como consecuencia de los disparos de la policía de San Luis. En este caso, las secuencias filmadas del incidente parecen desmentir la versión oficial inicial sobre los hechos. Ezell Ford, también afroamericano de 25 años y con un historial de enfermedad mental, murió por disparos de la policía cuando estaba desarmado. Otro caso es el de Eric Garner, afroamericano de 43 años, que murió como consecuencia de una llave de estrangulamiento aplicada por agentes de policía.

Hands up don't shoot! (Foto: Debra Sweet via Flickr)

Hands up don’t shoot! (Foto: Debra Sweet via Flickr)

Todos estos casos pusieron de manifiesto nuevamente el trato discriminatorio de los agentes de policía. Algunos documentos del trabajo realizado por los agentes entre 2012 y 2014 muestran que el 85% de las detenciones de tráfico y el 93% de los arrestos fueron a ciudadanos afroamericanos. Barack Obama, el primer presidente afroamericano de Estados Unidos, no es indiferente a esta realidad, por lo que a principios de 2015 declaraba que, aunque la situación no es comparable a 50 años atrás, las cosas están mejor, pero no bien. Recordemos que hace poco más de medio siglo los negros, así como otras minorías, no podían votar. Sin embargo, y sin ignorar los grandes e importantes logros del movimiento por los derechos civiles, dicho proyecto, en palabras del propio Obama, está inacabado.

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro.


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