15/11/2019 BARCELONA

Manifestaciones: el derecho a la marcha a lo largo del mundo

Las marchas y las manifestaciones públicas son un derecho fundamental que cualquier país que se denomine democrático debe otorgar a sus ciudadanos, sin embargo, en muy pocos existe una regulación en la materia y en los que la hay, ésta se caracteriza por tener tintes o fundamentos autoritarios.


La libertad de expresión, sin lugar a dudas es uno de los Derechos Humanos fundamentales y en éste, va implícito de manera directa el derecho al que tenemos todos de manifestarnos públicamente, por lo que las manifestaciones públicas pueden ser entendidas como un fenómeno social que involucra el desarrollo de un conjunto de actividades colectivas, generalmente en un espacio público por medio del cual se pueden dar a conocer asuntos considerados relevantes o de interés colectivo.

En este sentido, los espacios públicos son escenarios propicios de apropiación de personas y grupos, pues es compartido por ciudadanos para el libre tránsito ya sea por motivos laborales o de vida, pero también se convierten en lugares susceptibles de ser tomados para expresiones sociales como son las manifestaciones.

Un sistema político denominado democrático debe de ir más allá de otorgar el derecho, la posibilidad y las garantías a los habitantes para poder elegir, por medio del voto, a sus gobernantes. En las sociedades que tienen entre sus fundamentos la implementación de una democracia de derechos, los valores democráticos no se establecen por el nivel de participación política de los ciudadanos, sino por el nivel en el goce y ejercicio de los derechos humanos, lo que deriva en una verdadera igualdad entre las personas.

De esta manera, estas sociedades buscan otorgarles a los individuos una voz en la toma de decisiones políticas y sociales. En este aspecto es donde encontramos el derecho de todos los ciudadanos a manifestarse públicamente.

¿Cuáles son los tipos y fines de la manifestaciones?

Existen diversos tipos y fines de las manifestaciones públicas, las cuales pueden ser de origen cultural; de celebración de reuniones lúdicas, deportivas o de espectáculos; peregrinaciones o caminatas con motivo religioso; desfiles públicos por celebraciones históricas; hasta el desarrollo de mítines políticos o sindicales, donde se incluyen marchas asociadas a causas de protesta y descontento social.

Manifestación en El Cairo el pasado 25 de enero de 2011. Autor: Ron Rothbart
Manifestación en El Cairo el pasado 25 de enero de 2011. Autor: Ron Rothbart vía Flickr

Derivado de esto, los gobiernos tienen la obligación de garantizar la protección de los derechos humanos y en el caso de manifestaciones públicas la mayoría tiene facultades de actuación pero siempre bajo la premisa de:

1.-  Abstenerse de atentar mediante el uso excesivo de la fuerza, contra las personas que ejerzan su derecho de reunión pacífica, y

2.- Asegurar el cumplimiento de los derechos de los manifestantes y prevenir que éstos no cometan violaciones o atenten contra el resto de los ciudadanos que no participan en dicha manifestación al asegurar también el derecho pleno del libre tránsito.

Cada vez es más común que en muchos países se legisle en materia de manifestación, movilidad y derechos humanos, a fin de encontrar un punto medio para que las autoridades puedan garantizar la sana convivencia de la sociedad, independientemente del acontecer de los asuntos públicos que en cada país se discutan o sucedan.

Para saber el modo en que se aplica una ley o la forma en que está sustentada en un determinado país, es común hacer un comparativo internacional del mismo tema, su base social, si es que la tiene y las implicaciones jurídicas que alcanza.

Es de este modo que se observan tres vertientes y/o modelos bajo los cuales se puede sustentar una ley en materia de movilidad y manifestaciones públicas y estas son:

PROHIBITIVO O PUNITIVO: Este modelo se fundamenta en que todas las conductas asociadas a lo que se requiere regular son factibles de sanción. En este caso no resulta del todo relevante y delimitante el ejercicio de los derechos fundamentales de los ciudadanos, sino que centra su atención en los resultados de las acciones como maldad, incomodidad o afectaciones, así que su fundamento se centra en los conceptos meramente abstractos algunas veces vagos e indeterminados en muchos países, como son: “moral pública”, “orden público” “bien común” o “interés general” cuya aplicación y fundamentación dejan abierta la sospecha de una actuación autoritaria contra quienes ejercen su derechos públicos.

INTEGRAL O GARANTISTA: Parte de la consideración de la defensa de los derechos humanos de todos y los señala como una virtud para el sistema democrático de toda sociedad. Busca otorgar el poder a los sectores vulnerables y excluidos a través del reconocimiento de sus derechos. Su objetivo se centra asegurar el derecho de todos.

ABOLICIONISTA: Se basa en la implementación de medidas alternativas para evitar el señalamiento de sanciones o de comisión de delitos en manifestaciones públicas, al legislar sobre factores externos al objeto, como puede ser, el espacio público o el derecho de tránsito, de tal manera que no hay comisión de delitos por manifestaciones públicas si este concepto no existe en la legislación, pero si se da un acto ilegalidad es por atentar al factor externo.

El objetivo de establecer leyes en materia de regulación de manifestaciones debe estar sustentado en generar esquemas de actuación por parte de las autoridades, conforme a estándares internacionales.

Se trata de evitar que los agentes policiales cometan violaciones a los derechos humanos, además, buscar de la mejor manera posible, que se armonicen todos los derechos fundamentales como el libre tránsito.

Legislaciones comparadas
Análisis de elementos regulados en legislaciones comparadas

En esta comparativa queda clara la tendencia internacional de generar una regulación bajo el modelo punitivo, es decir, que busca tener el respaldo jurídico para que en caso necesario puedan intervenir las fuerzas de seguridad a fin de mantener el orden, sin embargo, no se precisa de manera puntual los alcances, limitaciones o circunstancias bajo las cuales se pueda regular su actuación.

Legislacion-regulacion
Análisis de la legislación comparada y regulación a la que pertenecen

Se podría decir  que los gobiernos actuales en estos países son producto de ejercicios democráticos, pero la regulación en la materia de movilidad y manifestaciones públicas tienen características autoritarias, que los alejan de garantizar  el derecho a la manifestación, uno de los derechos humanos básicos que todo sistema democrático debe garantizar.

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro 

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Manuel Fernando Davila

Ciudad de México. Maestrante en Comunicación de Gobiernos e Instituciones. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México (FCPyS). Especialista en Comunicación Política, manejo y entrenamiento de medios. Desarrollo de líneas y mensajes de comunicación. Apasionado de la lectura. [email protected]


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