Mariana Rondón: un grito contra la intolerancia

Venezuela, con Chávez o contra Chávez

Ya lo dijo el comandante: o estáis conmigo, o estáis contra mí. Hace unas semanas Mariana Rondón, tras recibir la Concha de Oro a la Mejor Película en el Festival de Cine de San Sebastián, apuntaba a este discurso de Chávez como origen de la polarización política en Venezuela, acusando al ex presidente de dividir y radicalizar a la población. Sus declaraciones al diario El País han enfurecido al régimen bolivariano, provocando una oleada de críticas contra la directora que es ahora víctima de esa intolerancia que precisamente retrata y denuncia en la premiada película “Pelo malo”.

Un grito contra la intolerancia

Visiblemente emocionada recogía la cineasta hace unas semanas el máximo galardón del certamen de San Sebastián por su película “Pelo malo”: «Gracias por elegir una película tan chiquita, que hice para librarme de la angustia de tanta intolerancia». En ella nos cuenta la historia de Junior, un niño obsesionado por alisarse su rizada cabellera al estilo de un cantante de moda, lo que crea un enfrentamiento con su madre, quien teme que sea homosexual y adopta contra él conductas entre la indiferencia y el maltrato.

A través de Junior, cuya actitud genera el rechazo de su madre, se nos muestra una sociedad radicalizada y violenta, donde no tener las mismas ideas te convierte instantáneamente en enemigo, en opositor, en blanco de acusaciones y reproches, incluso en el ámbito privado de una familia.

En palabras de la directora, «la película no es más que un espejo de cómo lo público entra en la vida privada y cada gesto carga en sí esa violencia hasta el lugar de la intolerancia hacia el otro». Un retrato de la Venezuela del poschavismo presidida por Maduro, cuyo ambiente de inseguridad «tiene a la gente mucho más dolorida, angustiada, desesperada».

Esta intolerancia que denuncia a través de su película ha quedado demostrada por la respuesta recibida tras sus declaraciones a los medios sobre la situación social y política de su país. Numerosas voces se han pronunciado a favor o en contra de la directora, mostrando un pueblo efectivamente dividido donde no hay lugar a la neutralidad.

 El origen de la polémica

“Chávez nos sentenció a la guerra”. Con este titular presentaba el diario El País la entrevista con la directora tras recibir el premio. En ella, Mariana expresaba de nuevo su preocupación por la radicalización de una sociedad donde «cada vez nos hacemos más daño y nos hundimos más. Cada vez el otro, por no tener la misma idea,es más enemigo», tal y como cita el periódico. Y continúa «a mí nadie me dijo que esto era una guerra, solo íbamos a unas elecciones. Paremos. Hay un dolor inmenso. De un acto político, un referendo, hemos pasado a un acto de fe, de ideas».

A la pregunta  ¿de quién fue la responsabilidad?» contestaba, «toda de Chávez. Cuando dijo eso de que quien no está conmigo está contra mí nos sentenció a esta guerra. Y Maduro sigue el mismo camino».

Estas palabras pusieron en pie a las filas del régimen chavista. El primero en reaccionar era Frank Lanz, hijo de un ex guerrillero con presencia en medios públicos oficiales. El célebre articulista dirigía a la directora venezolana una carta a través de Facebook, en la que le reprocha las duras críticas a un Gobierno que, según él, ha financiado sus películas y respaldado el cine venezolano. En tono afectado le pide que no desconozca la historia, sus protagonistas, «y menos aún a quienes te han tendido la mano sin decirte a dónde vas». 

El Sistema Bolivariano de Comunicación e Información estatal (Sibci) –conocido como principal herramienta propagandística del gobierno– no tardaba en pronunciarse en un comunicado en el que hace referencia a la carta de Lanz y que lleva por título “Mariana Rondón critica a Chávez al recibir premio con película financiada por Villa del Cine”. De la misma manera, oficialistas y artistas afines al Gobierno se manifestaban en contra de la venezolana a través de las redes sociales; «Mariana Rondón es una vergüenza patria, después (de) que Chávez financió sus películas ahora ataca su memoria», declaraba la bailarina Zhandra Rodríguez.

Pero también se levantaron voces a favor de Rondón. La reconocida actriz Arlette Torres argumentaba que «ese dinero no es del Gobierno, no es de Chávez, no es de Maduro, es del Estado venezolano. Del pueblo, tal como ellos mismos reiteran cada dos por tres».

Followers of Venezuelan President Chavez gather to express their support to him and pray for his health at Plaza Bolivar in Caracas - foto: lapatilla.com

Followers of Venezuelan President Chavez gather to express their support to him and pray for his health at Plaza Bolivar in Caracas – foto: lapatilla.com

Maria Rondón, indignada en un primer momento por la perversión de los medios, acusaba a El País de no entender y de no reconocer sus palabras. Y, aun responsabilizándose de todo lo publicado, discrepaba de la utilización del título (“Chávez nos sentenció a la guerra”), ya que no hace referencia a la película ni al premio

En esta incómoda situación, la directora ha decidido mantenerse al margen: «Por encima de todas estas incidencias, quiero reafirmar que mi posición, tanto ética como estética, está por encima de las contingencias políticas menudas». Y hace una llamada a su pueblo, a todas las personas independientemente de su ideología sobre la necesidad de tolerancia y respeto al otro.

«Ni mi película ni yo podemos seguir sirviendo al juego polarizado y a lo que cada uno le interesa o quiere escuchar».

“Ya comenzó la guerra bolivariana contra Mariana Rondón”

Así lo anunciaba el también cineasta Jonathan Jakubowicz a través de Twitter, por lo que no parece que la polémica vaya a terminar aquí pese a la intención de la directora. Al final de su carta, Frank Lanz sugiere a Mariana no volver a pedir financiación al Estado venezolano para su próxima película, «para salud de todos, la próxima película pídele a El País o a La Polar que te la financie».

Ante esta sutil amenaza, la directora declara sentirse absolutamente libre y apunta que «gracias a la ley de cine, tenemos un fondo donde uno concursa, y si gana hace una película, no es un regalo. Todo Estado tiene el deber de apoyar a la cultura».

Sin embargo, la democracia y transparencia de ese concurso han sido cuestionadas en numerosas ocasiones. «Nosotros estamos sufriendo de una censura muy sutil que, a lo mejor fuera, se puede entender como libertad de expresión, pero que en realidad es una libertad de expresión con sutilezas. En este sentido, la actriz Haydee Faverola afirma que los recursos económicos del país se disfrutan según se esté vinculado ideológicamente. «Por tanto, desde el Gobierno privilegian ciertos proyectos que, de alguna manera, no son molestos».

Por el momento, tanto el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) como la Villa del Cine, principales entes creados para el apoyo y la financiación del cine venezolano, han guardado silencio.

El espejo de la sociedad

Más allá de las consecuencias que pueda acarrear para la directora, este conflicto no ha hecho más que evidenciar sus declaraciones y la realidad que pretende denunciar en “Pelo malo”: la polarización de la sociedad y la amargura de un pueblo condenado a posicionarse, con o contra Chávez. El mensaje del comandante eterno permanece y Mariana ha dado voz a todas las personas que sufren esa imposibilidad de pensar o ser diferentes. Ella no tiene nada más que demostrar. Su discurso es su película.

Foto de portada: Pelo Malo, de la venezolana Mariana Rondón, Concha de Oro en el Festival de San Sebastián. Fuente RTVE

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro



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1 comment

  1. Oscar

    Felicidades por la explicación!!