¿Podremos evitar la próxima catástrofe financiera? Buscando al dragón rey

Analizamos la charla en TED del economista Didier Sornette

¿Podremos evitar la próxima catástrofe financiera? Buscando al dragón rey

El sueño y la ira de Dios

Según la charla ofrecida en TED por Didier Sornette, un conocido economista especializado en riesgo, la evolución de la economía hasta 2007-2008 fue una hermosa ilusión, un sueño de inacabable crecimiento y prosperidad que repentinamente terminó en forma de pesadilla, con 30 trillones de pérdidas en el mercado global (un 30 seguido de 18 ceros) y, habría que añadir, grandes costes sociales.

Esa última gran crisis pareció venir, como diría Sornette, de ningún sitio, o bien de los inescrutables designios de Dios, lo que significaría que las catástrofes son impredecibles y que estamos condenados a repetir los mismos errores en la economía. ¿Es esto cierto?

Hay que buscar dragones reyes

Podríamos decir que el amor o el deseo sexual repentinos obedecen a mecanismos muy similares a los que Sornette describe en el caso de las catástrofes económicas.

[Foto: opacity Flickr Account]

Sornette afirma que las crisis económicas o los cambios de ciclo pueden ser anticipados si se analizan las grandes crisis económicas como outliers, o casos extremos que se desvían de una tendencia coherente en el mercado. El problema es que las herramientas tradicionales utilizadas para la administración de riesgos no están preparadas para identificar la formación de burbujas en el mercado, que son los mecanismos por los que la economía llega a sufrir estos grandes desequilibrios. El conocimiento de esta debilidad llevó a este economista y a su equipo a implantar un Observatorio de Crisis Financieras (FCO por sus siglas en inglés), donde se hace un seguimiento de las crisis. Sornette denomina a estos casos extremos (burbujas que crecen hasta explotar) “dragones reyes”. El patrón de todos los dragones reyes se expresaría como una lenta maduración hacia la inestabilidad, que es lo que denominamos “burbuja” (financiera en este caso). En su punto crítico, ese mecanismo de maduración de la burbuja daría lugar a una explosión.

Según esta visión, las crisis se forman mediante patrones que pueden hacerlas predecibles y, por lo tanto y en alguna medida, incluso controlables. El problema es que esta “actitud explosiva” aparece a raíz de una combinación de factores internos y no lineales, que desencadenan repentinamente un cambio global: de ahí la dificultad de prever el resultado. Dicho de otra manera, de poco sirve analizar la cotización de una moneda, o las pérdidas progresivas de una inmensa corporación para prever una recesión económica global, porque la explosión no viene de un impacto específico, sino de una serie de factores internos que desarrollan el dragón rey a partir de una inestabilidad interna preexistente.

Como la explicación anterior es un poco oscura intentaremos aclarar el proceso con un ejemplo muy humano. Podríamos decir que el amor romántico, o bien la aparición del deseo sexual, obedecen a mecanismos muy similares a los que Sornette describe en el caso de las catástrofes económicas. Ambos pueden ser considerados como una propiedad que aparece de repente cuando, por ejemplo, Pedro y Ana ya se conocían pero un buen día surge el amor y/o el deseo entre ellos. A eso se le llamaría “propiedad emergente” porque antes no existía y ahora se manifiesta como un nuevo atributo del sistema Pedro-Ana. Entonces es cuando “ellos como un todo” bullen químicamente. La ebullición íntima, como las mariposas en el estómago, es un proceso endógeno, o sea, se desata por la cercanía entre Pedro y Ana y también porque existía una inestabilidad original, una tendencia a desarrollar una burbuja interna previa que era invisible.

Si aplicáramos el procedimiento de Sornette a este ejemplo ad hoc, y observáramos la retroalimentación positiva entre Pedro y Ana (ayer les vimos comportarse raros, hoy Pedro llega un poco antes y pasan más rato juntos, mañana “se comen a besos…”) sabríamos en qué momento aproximado se produciría la explosión amorosa entre Pedro y Ana y quizá podríamos evitarla (si quisiéramos).

Cómo prevenir la aparición de dragones reyes

En este preciso instante nuestro planeta estaría inmerso en una burbuja de dimensiones globales: en la biosfera, en la atmósfera, en el océano, con trayectorias súper-exponenciales que indican un camino insostenible.

Didier Sornette en la conferencia [Foto: blog.ted.com]

Volviendo a la charla en TED, habría diferentes signos o indicadores de que se está formando un dragón rey, pero uno de los síntomas que más claramente evidencia el peligro es la existencia de un crecimiento acelerado sostenido, un crecimiento súper-exponencial debido a excesos que se retroalimentan positivamente hasta terminar en colapso económico o financiero (¿Te has dado cuenta de que cuanto más gastan las personas de alrededor más euforia pareces sentir tú también a la hora de comprar?). No es extraño entonces que, según relata Sornette, la teoría de los dragones reyes pueda ser aplicada a 30 años de historia de burbujas financieras, finalizando con la que reventó en 2007-2008. Siempre según sus palabras, en diciembre de 2007 predijo la burbuja del mercado chino contra la creencia general de los analistas, y este no sería su único éxito.

Ahora bien, las burbujas no sólo operan en el mundo financiero, sino que casi gobiernan el mundo entero: hay dragones reyes en la rotura mecánica de una turbina, en la dimensión que adquiere un episodio de epilepsia, o (¿por qué no?) en la unión y el divorcio de Pedro y Ana (la burbuja final de su sistema amoroso). De hecho, y esto es preocupante, en este preciso instante nuestro planeta estaría, según Sornette, inmerso en una burbuja de dimensiones globales, posiblemente dispuesta a cambiar el ciclo planetario.

Así las cosas, la pregunta es: ¿pueden los dragones reyes ser aniquilados? En cierto modo sí, dice Sornette: es posible realizar diagnósticos avanzados de las crisis y evitar su llegada si se aprende el arte de la planificación y la predicción.

Matando dragones reyes, ¿o no?

¿Realmente queremos matar a los dragones reyes evitando las burbujas económicas? Eso implicaría retener el mercado para que no crezca tan rápido.

Como sugiere Sornette, todo esto enfatiza el hecho de que las burbujas financieras se forman en respuesta a políticas monetarias acomodaticias de los bancos centrales y los gobiernos. De hecho, podría ser contraproducente prevenir la formación de nuevas burbujas, porque equivaldría a limitar el mercado para que no tome una senda de crecimiento acelerado. Esto, que se deduce de las respuestas de Didier Sornette a una entrevista de David Webber sobre su charla en TED, podría ser reformulado así: los poderes institucionales de la economía del libre mercado cometen el error de creer que si crecer es bueno, crecer más y más rápido tiene que ser mejor.

Imagen del “Crash Risk Index” de Sornette [Foto: blog.ted.com]

Según afirma el economista francés con buen juicio, las burbujas financieras en el largo plazo producen una deficiente asignación de recursos y generan grandes inestabilidades. Existen diferentes herramientas para prevenirlas, pero esas herramientas implican el incremento de la regulación y el control sobre el negocio de la banca y los seguros. De hecho, la estrategia más simple para prevenir burbujas es a través de la política monetaria, incrementando las tasas de interés y reduciendo el acceso al crédito. Una intervención política, debemos añadir, de la que suelen huir los gobiernos y algunos teóricos del libre mercado. Hasta tal punto se quiere evitar el control sobre el sistema financiero que hemos llegado a interpretar la “vigilancia” como una “interferencia del estado”, y a medir el progreso y el bienestar como un resultado de la desregulación radical y la no intervención en la banca (entre otras cosas, a las que se añade la necesidad del despido libre). Esta es una versión de progreso similar a la que ofrece, por ejemplo, el Índice de Libertad Económica.

Desde una perspectiva crítica, Sornette afirma en la entrevista con Webber que persiste la ilusión de que la máquina de fabricar dinero puede trabajar a perpetuidad, y que esto se da junto con desequilibrios crecientes que en absoluto están siendo atacados en su raíz (por ejemplo, la productividad alemana respecto a la griega; el privilegio exorbitante de los bancos en la economía cuando en realidad no están realizando la función para la que existen; el enfoque en el crecimiento nacional a corto plazo sin enfrentar las paralizantes estructuras que deben ser modificadas, etc.).

Como contrapunto a las ideas de Sornette, y adoptando un enfoque bastante más radical, encontramos la idea de que aunque pudiéramos predecir las crisis, éstas no se evitarían, porque son rentables para quienes organizan la economía y las finanzas internacionales. Esto sostendría Crimethinc (ExWorkers’ Collective), al sugerir que hay actores económicos que se beneficiaron de las hipotecas de alto riesgo que contribuyeron al último desastre, y ahora siguen beneficiándose de los rescates. Desde este punto de vista, las crisis económicas no se producirían de un modo “natural”, sino que son forzadas por las acciones de diversos agentes (bancos, fondos de negocio, especuladores bursátiles, etc.) que esperan obtener beneficios de estas situaciones de colapso.

Aquí podéis ver la charla TED completa de Didier Sornette sobre cómo predecir la próxima crisis financiera:

Foto de portada: Trabajadores quitando el cartel de Lehman Brothers tras la quiebra de la entidad, fuente: http://www.jet.sk/

Esta es una explicación sin ánimo de lucro


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