El ejército de Kachin y el gobierno birmano aparcan las armas. ¿Por cuánto tiempo?

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La ciudad china de Ruilli ha sido el escenario escogido para este segundo intento después de que el 20 de Enero el ejército birmano rompiera el alto al fuego propuesto por su propio gobierno, lo que llevó a varias interpretaciones sobre el poder real con el que cuenta Thein Sei sobre los soldados.  Pese a esto, las conversaciones se han iniciado y ya está fijada una nueva reunión en la agenda internacional: el 20 de febrero en Tailandia.

Las raíces de un conflicto que no termina

El estado Kachin se localiza en el norte, junto a la frontera china. Mantienen su propia lengua, tradiciones y religión (son católicos) Es uno de los 134 grupos étnicos  que viven en Birmania, una diversidad que se traduce en que más de un 30% de la población no pertenece a la mayoritaria etnia birmana.

El  legado colonial es, como en muchos otros conflictos enconados, clave: en 1948 los británicos dejaban Birmania con algunas promesas incumplidas, especialmente con aquellos grupos étnicos que habían nutrido sus filas en la Segunda Guerra Mundial como los Karen o los Ronghiyas.

Aung San, padre de Aung San Suu Kyi[1], mentor de la independencia birmana, firmó el 12 de febrero de  1947 un acuerdo con representantes de las minorías Shan, Kachin y Chin, el Acuerdo de Panglong en el que se les reconocía una mayor autonomía dentro de un estado federal y el derecho a secesión en diez años. “

Sin embargo, Aung San fue asesinado cinco meses después de suscribirse un acuerdo que no llegó a cumplirse. El golpe de estado del general Ne Win en marzo de 1962 eliminó toda posibilidad de autonomía provocando la aparición de guerrillas vinculadas a los principales grupos étnicos que han mantenido enfrentamientos durante décadas contra el ejército birmano (llamado Tatmadaw ) como el Ejército de Liberación de Arakan, el Ejército Nacional de Chin y el propio Ejército para la Independencia Kachin (KIA).

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Por su parte la Junta Militar convirtió a Birmania en uno de los estados más crueles a través de, entre otras medidas, la estrategia de “cuatro cortes”  que aplicaba el Tatmadaw para luchar contra las guerrillas: privación de alimentos, recursos económicos, información y civiles en los que encontrar apoyo, para lo cual forzaron a la población a desplazarse.

En este contexto, el KIA y el Tatmadaw mantienen enfrentamientos hasta 1994 cuando firman un alto al fuego que en 2011 volvía a quebrarse. Aunque la chispa que prende este último episodio de enfrentamientos es la negativa del  KIA a abandonar una base cercana a una planta hidroeléctrica construida por una empresa china, lo cierto es que las exigencias gubernamentales para que la guerrilla se integre en el ejército ya habían debilitado el alto al fuego. Los primeros ataques aéreos comenzaron el 9 de junio, dejando por ambos lados numerosas violaciones a los derechos humanos: desde desplazamientos forzosos, violencia sexual a mujeres y el uso de niños soldados hasta la colocación de minas antipersona y  el uso de civiles como escudos humanos. Human Rights Watch cifra entre 7.000 y 10.000 las personas que han cruzado la frontera con  China; más de 100.000 han abandonado sus hogares en la región, escapando de zonas inseguras.

Las tímidas reformas políticas se han vistoPhoto on FLicrk by United to end genocide cuestionadas por la actitud del gobierno birmano hacia los desplazados en la zona de control kachín,  bloqueando la entrada de ayuda humanitaria de Naciones Unidas hasta que se han iniciado las negociaciones. “

China, presente en las negociaciones.

No parece casual la elección del lugar. China ha instado desde el comienzo del conflicto, en junio de 2011, a las dos partes a negociar por varias razones: por una parte, se trata de un conflicto situado en su frontera que ha provocado una nueva oleada de refugiados y ha dañado las posesiones de  ciudadanos chinos de la fronteriza provincia de Yunnan. Aunque China ha permitido la entrada de miles de refugiados, también ha recibido acusaciones quejas por haber hecho algunas excepciones. Por otra parte, al gigante asiático le interesa la estabilidad en la zona porque numerosas empresas chinas tienen concesiones para explotar las riquezas naturales de  Kachin, principalmente jade, oro y además de satisfacer buena parte de su consumo maderero gracias a los bosques del norte del estado.

El papel del gobierno chino en la larga historia de este enfrentamiento podría definirse como controvertido  ya que ha apoyado indistintamente al gobierno birmano (con la venta de armamento, siendo su principal socio comercial, entre otros, de la adquisición de piedras preciosas del estado Kachin) como al KIA (enfrentándose políticamente a la Junta Militar birmana)

Birmania seguirá en el punto de mira en 2013
No son pocos los expertos que ven como una estrategia del gobierno birmano este conflicto, que no sólo buscaría  debilitar las aspiraciones políticas kachin de cara a una negociación política, sino también limar asperezas con su propio ejército, muy crítico con el proceso de cambio político y social iniciado por Thein Sein, que asumió la presidencia del primer gobierno civil tras 40 años de poder militar.

photo on Flickr by Carlos Matos

La transición política en Birmania es lenta: gestos como la liberación de 400 presos políticos, la  abolición oficial de la censura en los medios de comunicación o incluso normalizando la actividad política de la propia Suu Kyi se intercalan con la detención de manifestantes por la paz en Rangún, la capital del país.  Y en consecuencia, son lentos también los avances que se producen el conflicto entre el gobierno y Kachín: el alto al fuego devolverá cierta estabilidad a la zona aunque como señala la líder opositora Aung San Suu Kyi, alcanzar la paz no será posible si no existe una reestructuración política, que dote a la región de más autonomía. Por ello, el Acuerdo de Panglong vuelve a aparecer sobre la mesa.

Esta es una explicación sin ánimo de lucro.


[1] Ang San Suu Kyi, activista y política, es uno de los rostros más reconocibles de la oposición a la Junta Militar birmana. Su partido, la Liga Nacional por la Democracia, ha sido el vencedor de las elecciones legislativas de 2012.



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