Ataque a la libertad de prensa en el corazón de Europa: la deriva autoritaria de Hungría

Ataque a la libertad de prensa en el corazón de Europa: la deriva autoritaria de Hungría

Hungría es el país de la Unión Europea que según la última clasificación de Reporteros sin Fronteras, ocupa la posición 40 de 179 países en lo que a libertad de expresión se refiere.  La causa de esta mala posición en la lista no es el alto número de periodistas fallecidos o encarcelados, como es el caso de otros países; sino que se debe a la polémica Ley de Medios de Comunicación que fue aprobada el pasado diciembre por el Parlamento húngaro. Esta ley concede un control directo de los medios de comunicación por parte de quien gobierna el país.

La nueva ley supone que los medios de comunicación privados están sujetos a las mismas normas y regulaciones que los medios estatales, por lo que se reduce de manera susstancial la libertad de los medios.

Además, el actual gobierno, encabezado por el Primer Ministro Viktor Orbán,  ha creado un órgano constituido por cinco miembros que pertenecen a su partido conservador. Dicho órgano, denominado Consejo de Medios, tiene autoridad para controlar los medios de comunicación del país. Entre otros poderes, tiene la potestad de exigir a cualquier medio de comunicación la entrega de cualquier documento confidencial y, en el caso de negarse, podrá ser obligado a pagar 100.000€ de multa. Asimismo, puede imponer multas cuantiosas a las televisiones y publicaciones online aludiendo contenidos no políticamente equilibrados o que pudieran suponer la violación de la dignidad humana.

Por esta razón, esta nueva ley pone en peligro la confidencialidad de las fuentes de información, uno de los pilares del periodismo, en temas de seguridad nacional o seguridad pública. El Código Internacional de Ética Periodística de la UNESCO establece lo siguiente en su artículo 4: “(…) el derecho del periodista a abstenerse de trabajar en contra de sus convicciones o de revelar sus fuentes de información, y también el derecho de participar en la toma de decisiones en los medios de comunicación en que esté empleado”.

Por otro lado, la ley emplea el término “dignidad humana” en toda su ambigüedad, para poder multar a los medios de comunicación a su conveniencia. La amenaza de estas multas, además de suponer el la práctica una censura por parte de los organismos oficiales, induce a los propios medios a aplicarse también una auto-censura.

Klubradio, la única radio de la oposición

El Consejo de Medios húngaro sometió a licitación el permiso de emisión de la única radio de oposición del país. Tenía una audiencia de 10 millones de oyentes y una antigüedad de diez años en antena. Klubradio acabó cerrando, ya que no se le permitió renovar su licencia. El día 9 de febrero de 2012, la emisora denunció ante el Parlamento Europeo la falta de libertad de expresión en la que el país se encuentra inmerso. András Arató, presidente de la emisora, denunció que los medios de comunicación de Hungría solo pueden utilizar informaciones de las agencias oficiales de prensa.  Asimismo, recalcó que “en Hungría, la situación de la prensa no tiene nada que ver con la de otros países de la UE”.

En esta actuación del Consejo de Medios húngaro se aprecia una clara vulneración del artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que dice lo siguiente: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Sanciones y presión internacional

La reforma constitucional de Hungría en la que, además de la libertad de expresión,  se han reducido otras libertades como la independencia del poder judicial y la del Banco Central, ha generado que la moneda húngara, el forinto, sufra una depreciación record con respecto al euro.

El portavoz de la Comisión Europea (CE), Olivier Bailly, ha admitido que “la treintena de medidas propuestas por Orbán son incompatibles con el derecho comunitario”.

La Comisión Europea abrió tres expedientes de infracción a Hungría por entender que la legislación que incorpora la nueva Constitución del país es contraria al derecho de la UE. La Comisión Europea dio al Gobierno húngaro un mes para modificar sus disposiciones sobre la independencia de su Banco Central, el poder judicial y la autoridad de protección de datos, pero no se produjo modificación alguna. Francisco Fonseca, el Director de la Representación en España de la Comisión Europea analiza en un vídeo las acciones que la Comisión Europea ha emprendido contra este país. Puedes verlo aquí.

El 25 de abril de 2012, Bruselas decidió llevar a Hungría ante el Tribunal de Justicia Europeo, acusada de violación del derecho comunitario en dos de sus expedientes abiertos, uno referente a la independencia del sistema judicial en su país, y el segundo, referente a la autoridad nacional de protección de datos. El tercer expediente, referente a la independencia del Banco Central Húngaro podía quedar ya cerrado a cambio de un estatuto de esa entidad. La iniciativa de llevar a Hungría ante el Tribunal de Justicia fue de la Comisaria Europea de Justicia e Interior Viviane Reding. Si el Tribunal da finalmente la razón al Ejecutivo comunitario, se impondría una cuantiosa multa al país centroeuropeo.

Un año nefasto para la libertad de expresión

El informe de Reporteros sin Fronteras de 2011 ya afirmó que este fue un año nefasto para la libertad de prensa.  En Europa, la cuna de la democracia y las libertades, la libertad de prensa ha disminuido considerablemente debido a la crisis económica, entre otras cosas. Países como Turquía se han acogido a la Ley Antiterrorista para enviar a decenas de periodistas a prisión. Berlusconi intentó también controlar el llamado cuarto poder, pero finalmente no pudo aprobar la “ley mordaza”. Otros países muy peligrosos para el desarrollo de la libertad de prensa fueron Ucrania, Azerbayán y Bielorrusia, marcados por la represión contra los movimientos de protesta prodemocráticos.

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro

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  • Elgranmacgyver

    En España nos están desmantelando nuestra premiada e independiente televisión pública. Están despidiendo a los periodistas más independientes para que no hagan preguntas incómodas. Excepto unos pocos, los compañeros de profesión guardan silencio por miedo a represalias.