Las claves de las elecciones griegas

Las claves de las elecciones griegas

Elecciones en Grecia

Autoras: Ana Almuedo e Iris Aviñoa

1. ¿Cómo ha llegado Grecia hasta aquí?

Grecia dio la señal de alarma en 2010, cuando reconoció haber manipulado sus cifras macroeconómicas, mucho más dramáticas de lo que el Gobierno había dicho hasta el momento –un 12,7% de déficit en lugar de un 3,7%. Desde entonces los líderes de la UE, con Alemania y Francia a la cabeza, plantearon como solución inmediata a los graves problemas económicos del país heleno, que se manifestó al borde de la suspensión de pagos, una palabra que ahora se ha convertido en el temor y el tabú de los países del sur de la eurozona: el rescate económico.

Los dos principales partidos políticos del país, el gobernante Pasok con Yorgos Papandréus a la cabeza, y el conservador Nueva Democracia, firmaron un primer rescate en mayo de 2010 y un segundo rescate en verano de 2011, por valor de 172.000 millones de euros. De este modo Grecia se convirtió en el primer país en ser rescatado, una ‘solución’ tan controvertida como unilateral, que iba acompañada de una exigente cesión de soberanía fiscal y de una campaña de recortes y medidas de austeridad impuestas por la ‘troika’ –Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea–, que provocaron una fuerte oleada de críticas, protestas y movilizaciones internas en un país ya ahogado por los recortes económicos y la tasa de paro que ronda el 25% –del 50% entre los menores de 30 años.

Tras dos años convulsos, durante los cuales los griegos, en el punto de mira, han visto reducirse sus  derechos, su nivel de vida, sus prestaciones sociales, sus salarios, sus esperanzas en el sistema político, a la vez que aumentaban las fugas de capital, las medidas de austeridad, las huelgas generales y las movilizaciones, así como la tasa de suicidios, y las personas sin hogar, ahora deben decidir. Se debaten entre el deseo de seguir en la Eurozona y el rechazo a un rescate y unas medidas de austeridad propuestas por la UE que consideran ineficaces. En este contexto, los griegos acuden a las urnas por segunda vez en un mes y medio para decidir mucho más que el nuevo presidente: su continuidad o ruptura con Europa.

2. ¿En qué se diferencian estas elecciones de las anteriores?

La única diferencia es que en este segundo intento el partido ganador obtendrá automáticamente 50 escaños adicionales, con la intención de favorecer la formación de una mayoría más clara, y tratar de conseguir así formar Gobierno.

Grecia acudió a las urnas el pasado 6 de mayo. Sin embargo, ningún partido consiguió alcanzar la mayoría necesaria para formar Gobierno, ya que los votos quedaron repartidos entre 7 partidos, y las posteriores rondas de negociaciones para formar coalición no dieron resultados. Los que tradicionalmente habían sido los dos principales partidos del país, el conservador Nueva Democracia y el socialista Pasok, fueron duramente castigados en las urnas y obtuvieron menos de un tercio de los votos entre los dos. Cansados del bipartidismo imperante hasta el momento y ante la imposibilidad de los partidos mayoritarios de dar solución a la crisis extrema que atraviesa el país, muchos ciudadanos se decantaron por otros partidos, como el de la izquierda radical Syriza –que quedó en segunda posición– y el ultranacionalista de extrema derecha, Aurora Dorada, que obtuvo un 7% de los votos.

3. Las elecciones griegas vistas desde Europa

La ‘importancia’ de estas elecciones, más allá del contexto griego, es su trascendencia en el futuro del euro. O al menos es lo que los líderes europeos han repetido una y otra vez, insistiendo en un panorama fatal para el futuro de la Unión Europea, en caso de que ganara la posición contraria al rescate. En este caso, Grecia se negaría a devolver la deuda contraída con la troika, y a devolver los intereses de la misma, así como a cumplir los requisitos y las exigencias de austeridad vinculadas al rescate. Eso, según afirmaba la UE, supondría la salida inmediata de Grecia del euro, lo cual a su vez podría conllevar consecuencias para el resto de países que lo integran. En ese caso, se temía que las pérdidas de los inversores y la poca confianza en el mercado pudiesen aumentar la presión sobre otros países endeudados, como Portugal, España e Italia.

Sin embargo, las posiciones rígidas y amenazadoras de la troika hacia Grecia de las últimas semanas –y meses–, asegurando que las condiciones del rescate eran innegociables, se han suavizado un poco en las últimas horas, ante el miedo a que los ciudadanos griegos dieran un rumbo inesperado –y no deseado por la UE– a su futuro. Además, el fin de Merkozy y la subida del socialista François Hollande a la presidencia francesa, que se ha mostrado a favor de políticas que reactiven el crecimiento, también ha ayudado a crear un frente europeo en contra de las políticas de austeridad que ha venido imponiendo la cancillera alemana Angela Merkel como solución a la crisis económica.

4. Posicionamiento de los partidos: ¿pro o anti rescate?

  • Pasok y Nueva Democracia ha sido la coalición en el poder desde noviembre de 2011 hasta el pasado mayo. Son los dos partidos que se posicionan a favor de continuar con los rescates europeos. Con sólo 13% y 19% de los votos, respectivamente, en las elecciones de mayo fueron incapaces de formar gobierno. Según los resultados finales, 129 escaños para Nueva Democracia y 33 para Pasok, estos partidos tendrían el soporte necesario para formar un gobierno de coalición, aunque todo apunta a que quieran asegurarse la estabilidad del gobierno añadiendo a la coalición al partido de Izquierda Democrática, Dimar, que habría conseguido 16 escaños. El posicionamiento de Pasok y Nueva Democracia queda claramente plasmado en este anuncio propagandístico emitido durante la campaña electoral:

  • El que ya fue una revelación en las pasadas elecciones de mayo, ha aumentado casi el 10% de los votos nacionales respecto a las pasadas elecciones. El partido de izquierda de izquierda radical, Syriza, se opone a continuar con las políticas de austeridad que han sido impuestas por la troika, que según asegura están abocando el país a la ruina. Resulta preocupante que este partido que este partido que ha llegado tan sólo un 3% detrás del principal partido, Nueva Democracia, vaya a ser representado en el Parlamento tan sólo por 71 diputados en comparación con los 130 escaños que ocupará el partido de conservador.
  • En este contexto de crisis económica, política y social los extremismos han salido reforzados. En Grecia no ha sido sólo la extrema izquierda la que ha renacido con más fuerza, sino que también un partido de extrama derecha, el partido neonazi Aurora Dorada, dio la sorpresa en las pasadas elecciones de mayo. En estas elecciones sin embargo, no ha conseguido aumentar apoyos y ha quedado descolgado de la pugna por el gobierno.
  •  Otro partido que también fue revelación en las pasadas elecciones, el partido ultranacionalista de los Griegos Independientes, habría perdido sin embargo más de un 3% del total de votos, quedándose en tan sólo un 7% de los votos, por lo que quedaría también descartada de cualquier coalición.

5. Panorama postelectoral: ¿Un alivio para la UE?

Aún a la espera de ver cómo evolucionan los acuerdos para formar coalición entre los principales partidos griegos, que se sucederán los próximos días, la troika, Angela Merkel y el resto de líderes europeos dormirán tranquilos esta noche viendo que los principales partidos griegos pro-rescate, Nueva Democracia y Pasok, tendrán los escaños necesarios para formar coalición.

Sin embargo, ‘el problema’ europeo no se acaba aquí. Los resultados electorales dejan una Grecia polarizada, entre los detractores del rescate europeo y de su control y sus medidas de austeridad asfixiantes, y los que pese a quizás no estar de acuerdo con dichas medidas temen más a una posible ruptura con Europa; y también una Grecia donde poco a poco ganan fuerza las posiciones más extremistas.

En este contexto, la coalición gubernamental que salga de las urnas deberá hacer frente a una situación económica extrema, con una población que necesita respuestas urgentes a sus necesidades más básicas y que espera que la inyección multimillonaria tenga efectos sobre el bienestar de las personas, y que no sólo sirva para devolver el dinero invertido a las grandes multinacionales. Sin embargo, los griegos ya hace tiempo que tomaron consciencia de que para las decisiones más importantes sobre su futuro no son ellos –ni los gobiernos escogidos democráticamente en las urnas griegas– los que deciden.

Ésta es una explicación sin ánimo de lucro.


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